viernes, 26 de agosto de 2011

DANZATERAPIA

En su asociación de arte y salud, la danzaterapia impulsa el desarrollo de capacidades corporales, intelectivas y emotivas de las personas al poner el cuerpo en movimiento. Aquí, un recorrido por sus características.
La escritora chilena Gabriela Mistral (1889-1957) escribió allá por 1922 un grupo de poemas llamado Rondas. Uno de ellos, "Los que no danzan" dice así: "Una niña que es inválida / dijo:
'¿ Cómo danzo yo ?' / Le dijimos que pusiera / a danzar su corazón... /Luego dijo la quebrada: 'Cómo cantaría yo?' / Le dijimos que pusiera/a cantar su corazón... / Dijo el pobre cardo muerto:
/ 'Cómo danzaría yo?9 / Le dijimos: 'Pon al viento / a volar Tu corazón...f ".
Sin saberlo, a través de su rima sencilla. Mistral expresaba los principios básicos de la danzaterapia, una disciplina de difusos y múltiples orígenes. Ella. quien fuera también -no casualmente- una maestra rural de recursos originales, presentía que la danza es el perpetuo movimiento de las esferas y de cada uno
de sus seres. La puesta en práctica de esta certeza constituye una actividad de arte y salud que aporta beneficios y satisfacciones. Eso es la danzaterapia.

Desde que nacen, los seres humanos ya pueden danzar con su corazón, con las manos. con los ojos, con sus piernas o su torso. La danzaterapia sostiene esa premisa y por eso es inclusiva: niños, adolescentes. adultos, adultos mayores, personas con discapacidad mental, motriz y sensorial. todos tienen la oportunidad de poner su cuerpo en acción. Porque la caja de huesos y músculos en que vivimos no sólo fue hecha para caminar y trabajar. También es nuestro medio para interactuar con el mundo y, a partir de ese intercambio con el ambiente y los individuos, construir nuestra propia identidad. El cuerpo habla. Silenciarlo conduce a la enfermedad. Dialogar con él, a la sanidad.

Danza para todos
La danzaterapia abre espacios donde fomentar potencialidades físicas, intelectuales y emotivas, dormidas por mucho tiempo, quizás, desde siempre. Por prejuicios de larga data, el aprendizaje a través del cuerpo está olvidado en nuestra sociedad. Apenas es aceptado como pasatiempo lúdico entre las niñas pequeñas. Pero no sólo ellas tienen derecho a experimentar con el movimiento. A lo largo de toda la vida y para hombres y mujeres, el cuerpo es fuente de gratificación y conocimiento. La danza no tiene sexo ni edad.
En este punto, se vuelve imprescindible hacer una distinción. La danza no es únicamente lo que aparece en los medios masivos de comunicación. Eso es otra cosa. Despojada de aspectos grotescos y provocativos, la danza es ritmo, armonía plástica y creatividad. La danzaterapia explota estas cualidades, a través de clases guípales, a cargo de profesores artistas. Esos encuentros son un estímulo para que las personas descubran su propio modo de bailar. Cada una elabora su estilo particular: no se trata de coreografías preestablecidas con figuras estereotipadas, ni de una sucesión de pasos contados en secuencias de ocho tiempos. La libertad para interpretar consignas sugeridas permite la danza para todos. En ello reside la clave de la efectividad de esta propuesta, que colabora de manera interdisciplinaria con tratamientos médicos y psicológicos desde un área exterior a ellos: el arte. La danzaterapia aspira a la sanación mediante el arte.

Un lenguaje sencillo
Si bien la danzaterapia tiene aspiraciones profundas \ complejas, en la práctica, su metodología emplea un lenguaje sencillo. Parte de no ciones básicas, (por ejemplo, pares opuestos como abierto/cerrado, alto/bajo, grande/ pequeño) para provocar al cuerpo, deshabituado al movimiento. Los estímulos también pueden ser visuales, también accesibles. La experiencia previa de conocer una piedra, un árbol o un pájaro sirve como disparador. La propia percepción de estas realidades cotidianas es trasladada al cuerpo a través de formas peculiares que dependen de una interpretación subjetiva. Después, la inmovilidad de una roca puede enriquecerse y confrontarse con el continuo girar de una rueda. A partir de estas consignas simples, los desafíos aumentan progresivamente.
Los profesores practican una labor artesanal para dirigir los grupos según sus necesidades y buscar el enriquecimiento mutuo entre los compañeros. La interacción entre los participantes, en dúos, tríos o entre todos los presentes, permite compartir los logros y dificultades de cada uno. De allí. algunos de los efectos terapéuticos de la danzaterapia: adquirir la autopercepción consciente, comprender los tiempos y límites del otro, respetar los espacios individuales, ampliar los lazos sociales, proveer de herramientas para la comunicación, descubrirse y descubrir el entorno. La conquista del propio cuerpo como territorio de exploración deriva en consecuencias positivas insospechadas.


Cuando las personas se reconocen como seres creativos, capaces de producir un resultado artístico que recibe su propia aprobación, la de sus compañeros y la del maestro -y más tarde, la de la familia-. la satisfacción y la alegría van acompañadas de seguridad. La autoconfíanza se apoya siempre en un desenvolvimiento corporal que repercute exteriormente. Al final. los alumnos/artistas se presentan en escenarios públicos para mostrar los resultados de su esfuerzo y su talento.
Hay un objeto muy querido en la danzaterapia debido a la metáfora que encierra. Es la caña. No la de azúcar, ni la de pescar, ni la de beber sino ese tronco hueco, amarillento y rígido. Ese trozo vegetal endurecido que alguna vez fue verde y flexible. Puesta en las manos de quien danza, la caña recupera el movimiento perdido. Al cuerpo humano le sucede lo mismo. Olvidado y reseco, sólo necesita de una mano sabia que le recuerde toda la energía contenida que tiene y que puede transformar en fuerza y vitalidad.
La caña es apenas un ejemplo. Otros elementos ayudan a despertar la danza y a sortear obstáculos que pueden parecer infranqueables. Los globos brindan liviandad. suavidad y circularidad. Por su cualidad escurridiza favorecen dinámicas corporales sutiles, precisas. Ayudan a modificar impulsos mecánicos y volverlos movimientos ligados. En la infinita lista de recursos para una clase, la música es muy importante. Su presencia relaja y estimula. Además, convoca a innovar a través de la percusión, por ejemplo, o la liberación de la voz. La variedad de sonidos, a su vez, despliega variedad de danzas y es prueba de la pluralidad que reina en el mundo. La danzaterapia se esmera en mostrar la diversidad: cultural, física. intelectiva. Pero sobre todo, la defiende y valoriza.
Las cañas, los globos, los instrumentos musicales provenientes de diferentes regiones del planeta son unas pocas de las innumerables fuentes que el danzaterapeuta utiliza en su labor. Pero la imaginación es capaz de convertir materiales insospechados en compañeros de danza. He ahí la destreza creativa de los profesores. quienes ponen arte en cada encuentro con sus alumnos.

"¿Qué pastilla está tomando?"
Muchas personas han pasado y permanecido en la danzaterapia. disfrutando de los beneficios conseguidos. Los profesionales de esta disciplina encuentran una confirmación para su tarea cuando el médico le dice a un alumno "¿qué pastilla está tomando?" y este responde "la pastilla es ir a las clases". Eso viene a ratificar que la danzaterapia sirve, llega, sana, es terapéutica porque produce cambios para sentirse mejor. Muchos son los testimonios.

Norberto sobrellevaba el mal de Parkinson, con sus movimientos involuntarios. Presenciaba y observaba las clases, luego pintaba con óleos el trabajo de sus compañeros o lo que la música le dictaba: flores muy coloridas, paisajes luminosos. A través de su arte lograba aquietar sus movimientos. La danza le abrió el camino hacia la pintura.
Durante mucho tiempo. Estrella. en silencio, sin contarlo, a partir de las consignas de las clases, escribía poesías, hasta que produjo un libro completo en el que fusionaba la danza y la literatura. Lo compartió con todos los integrantes de su grupo.
Ricardo, un señor con síndrome de Down, nunca había hecho estimulación artística. Comenzó con la danzaterapia a los 60 años con lógicos condicionamientos motrices de acuerdo a su edad y su patología. Empezó a tomar clases individuales. Luego de dos años, se integró a un grupo, socializando con sus pares. Subió a varios escenarios y así pudo encontrar una expresión alternativa a través de su cuerpo olvidado. La metodología cumplió su misión porque le brindó una posibilidad más a las que traía inicialmente.
Actualmente, también. existen grupos de niños donde otros niños con discapacidad están integrados. Todos juntos crecen con una educación para la aceptación de las limitaciones del otro: el que aparentemente no tiene ninguna dificultad aprende a respetar el tiempo particular del otro, para danzar y expresarse, al igual que aguarda los plazos de un hermano para hablar. Los más pequeños, desde su espontaneidad y naturalidad, cooperan para construir un ambiente de convivencia y afecto. Juntos se comprenden porque todos hablan el mismo lenguaje corporal.
El desarrollo de la intuición

Los destinatarios de las actividades son múltiples, con una especial dedicación para la familia de la discapacidad: para la persona con capacidades diferentes, para sus familiares y para los profesionales de diferentes áreas que colaboran con él. Padres, hermanos y amigos de la persona con discapacidad tienen la oportunidad de trabajar su propio cuerpo, exterior e interiormente. Por su pane, los profesionales traen inquietudes y necesidades. Ellos requieren de una formación que les permita resolver situaciones diversas. La intuición es una competencia que debe ser motivada. La danzaterapeauta Sonia López, quien cuenta en su larga formación con las enseñanzas de la maestra María Fux, explica esta cuestión sutil: "En la danzaierapia, permanentemente está en juego la intuición para con el otro. lo que, estrictamente hablando, no se aprende en ningún lado, sino que se desarrolla. Aunque mi objetivo general sea que quien está a mi cargo pueda expresarse libremente, o canalizar su angustia o su alegría, no hay una regla fija para llegar a cada sujeto en particular: este trabajo corporal, que se apoya sobre una base sensible y que ahonda en zonas profundas, no sólo del que recibe sino también del que da, es intuitivo. Cada alumno representa un encuentro que sucede desde un lugar insospechado, no sólo corporal sino mucho más intenso. Es una combinación de sensibilidad y emoción. Por eso, cuando alguien pregunta *¿una persona cuadripléjica puede danzar?', respondemos que sí, porque la conexión con el otro trasciende lo meramente visible".
Suenan ecos de los versos iniciales de Gabriela Mistral. Desde su sabiduría ancestral, cerró su poema "Los que no danzan" con una imagen tan bella como provocadora, que invita a seguir pensando:
"Todo el valle está danzan do/ en un corro bajo el sol. / A quien falte se le vuelve/de ceniza el corazón...".
Analta Melgar *
*Analía Melgar es periodista especializada en danza, licenciada en Letras y docente de la UBA.

ARTETERAPIA

Las terapias a través de las artes
La musicoterapia forma parte de lo que se conoce como “terapias a través de las artes”. Además de la musicoterapia, engloban la terapia por las artes plásticas, la terapia por la danza y el movimiento, y la terapia por el arte dramático.
Vaillancourt, G., Música y musicoterapia (2009)

Todas estas artes son de carácter no verbal, utilizan la imaginación y la expresión creativa. Antiguamente estas artes se utilizaban como terapias, pero eso se perdió hasta nuestros días que se vuelven a utilizar de nuevo con ese fin. El autor citado anteriormente aclara que estás técnicas están volviendo a nuestros días como “prácticas complementarias o alternativas”. Estas prácticas están sobre todo enfocadas al terreno de la salud, educación y los servicios sociales. La integración de estas terapias como práctica para niños y jóvenes tiene muchos beneficios, ya que para realizarlas se recurre a la imaginación y creatividad de las personas. De esta manera, el sujeto llega a expresarse en las distintas áreas de una forma que nunca habría que pensado que lo haría. Hay que tener en cuenta, a la hora de realizarlas, que no todos los niños y jóvenes tienen los mismos gustos, ya que a unos les gusta el dibujo, a otros la música, el arte dramático o el movimiento. No obstante, se pueden mezclar dichas técnicas para divertir más al niño. En el caso de que el niño en cuestión, muestre una cierta atracción por un tipo de técnica que por otra, sería conveniente que un especialista en la materia lo oriente. Según Vaillancourt, “estas terapias responden a sus impulsos y coinciden con su expresión natural, que pasa por el juego y la creatividad” A continuación, se describe brevemente cada una de estas terapias.
La terapia a través del arte: arteterapia
La arteterapia comenzó ha utilizarse en Europa en 1940. Desde 1971, la principal referencia son las investigaciones de Winnicott sobre el “objeto transicional”. Los antecedentes del arteterapia Gestalt, de orientación humanista los podemos encontrar en Joseph Zinder (1977), Oaklander (1978), Rhine (1980). En España, se puede obtener información de esta terapia a través de la tesis doctoral de Elvira Gutiérrez de 1999.
La terapia a través del arte, o arteterapia, se define como un enfoque terapéutico fundado en principios de la psicología y de las artes visuales. La arteterapia propone una experiencia creadora, lúdica y visual y constituye una expresión de sí mismo no verbal y simbólica.
Vaillancourt, G., Música y musicoterapia 2009

En la arteterapia (terapia basada en el arte), se utiliza la creación de imágenes como medio de comunicación principal. Es beneficiosa para el auto-conocimiento, el desarrollo personal, la mejora de la salud y la calidad de vida. La Psicología Humanista, considera que el ser humano sano es aquel que desarrolla todo su potencial, lo cual incluye la creatividad.
Utilizando procedimientos como: dibujo, collage, pintura y escultura; la persona transmite sus emociones, deja ver sus conflictos interiores o incluso sus recuerdos. Es por eso, que la artetetapia se propone como objetivo principal, la escucha interior, la atención y la espontaneidad.
Esta terapia puede utilizarse de forma individual o en grupos, además es adecuada para las personas que quieran conocerse mejor así mismas a través de dicha técnica.
Durante la sesión, la persona que la realiza está acompañada por el arteterapeuta, el cual: orienta en la creación, argumenta y a veces interpreta lo que la otra persona está expresando. Además suele tener una estrecha relación con otros profesionales especialistas (psiquiatra, psicólogo, profesor, trabajador social) o con la familia.

La terapia a través del movimiento y la danza: danza-movimientoterapia
La terapia a través del movimiento y la danza se define como la utilización terapéutica del movimiento con el fin de favorecer la integración de los aspectos físicos y afectivos del ser, trabajando para la armonización de los planos corporal, mental y espiritual.
Vaillancourt, G., Música y musicoterapia (2009)
En la antigüedad, la danza ya se utilizaba como terapia, pero se dejó de realizar con ese fin, hasta los años ´40 que gracias a la Danza Moderna, se vuelve a retomar de nuevo como terapia. En Estado Unidos, Marian Chace descubrió los efectos tan beneficiosos de introducir un espacio de danza y movimiento improvisado y creativo, en la unidad psiquiátrica del hospital donde trabajaba.
La danzoterapia, también es una de las formas de arteterapia (terapias que utilizan la música, pintura y teatro). La música es el elemento esencial que utiliza la danzoterapia, y este es un recurso que está al alcance de todos, siendo sus efectos inmediatos. La danza, entendida como medio de comunicación en sus orígenes, es uno de los instrumentos más utilizado de esta terapia y cuya esencia es al fin y al cabo, el placer, la expresión y los componentes universales del gesto y de la expresión no verbal. El danzoterapeuta cuando realiza el tratamiento de la persona, siempre tiene en cuenta la etapa de desarrollo en la que se encuentra. Vaillancourt establece algunos de los principios que en los que se basa la terapia a través del movimiento y la danza:
• El movimiento refleja la personalidad y los estados afectivos en la acción.
• La interacción y la reacción
• La experiencia del movimiento natural y normal tiene un efecto sobre los movimientos no naturales del cuerpo.
• Los cambios que sobrevienen con el movimiento influyen en el comportamiento global de una persona.
• Se percibe a través de la imagen que se hace la persona de sí misma, por su esquema corporal, la liberación de su energía y la reducción de su fragmentación de personalidad.
• Integración de los gestos y de la sensibilidad.

La terapia a través del arte dramático: dramaterapia
La dramaterapia es la utilización intencionada y sistemática del proceso, los resultados y las asociaciones vinculadas con el arte dramático con el fin de alcanzar los objetivos terapéuticos de alivio de los síntomas, integración física y emocional, así como de crecimiento personal.
Vaillancourt, G., Música y musicoterapia (2009)
La dramaterapia ayuda a la persona a contar su historia, con el fin de resolver un conflicto interior, para profundizar en el y ampliar su experiencia personal. Esta terapia ha evolucionado a partir de experiencias e investigaciones de psicoterapeutas, profesores y profesionales del teatro que se dieron cuenta de que las terapias verbales tradicionales eran a veces demasiado rígidas para permitir a las personas solucionar sus conflictos. Para ser dramaterapeuta, se deben tener estudios de teatro, psicología y psicoterapia. En esta terapia se trabaja con: con marionetas, juegos del rol, pantomima, trabajo con máscaras y producción teatral. A la hora de realizar la terapia se establecen unos objetivos que se quieren obtener con la misma, y estos están directamente relacionados con las necesidades de cada persona. Gracias a esto, podemos obtener beneficios como: disminuir la sensación de aislamiento, adquirir nuevos mecanismos de adaptación, dota a la persona de más recursos para mostrar las emociones y desarrollo de nuevas relaciones interpersonales. Por último, señalar que la dramaterapia se puede utilizar tanto a nivel individual, parejas, familias y grupos.

lunes, 8 de agosto de 2011

Cómo promover la inclusión social

Los adolescentes y jóvenes con discapacidad que mantienen relaciones sociales positivas con sus compañeros y participan en actividades comunitarias que disfrutan y valoran, están encaminados hacia una mayor satisfacción y mayor éxito en su vida adulta que quienes permanecen aislados socialmente.

Los jóvenes que tienen oportunidad de desarrollar y practicar las destrezas sociales y participar en actividades de su elección, con compañeros de su elección, muestran mejores destrezas de afrontamiento y mayor independencia, autodeter-minación, autoestima y autoconfianza. La inclusión social también tiene el potencial de fortalecer las destrezas de liderazgo, promover la aceptación entre jóvenes con y sin discapacidad y apoyar el desarrollo de conductas apropiadas y socialmente valoradas.

Con determinación, creatividad y planificación efectiva las familias pueden ayudar a sus adolescentes y jóvenes adultos con discapacidad a desarrollar y mantener relaciones sociales valiosas con personas de su elección. ¿Cómo hacerlo? Siguen algunas sugerencias…

Creer que la inclusión social es posible. Si se concibe la inclusión como un desafío "alcanzable", aumenta la probabilidad de que todos los involucrados, incluyendo los adolescentes/jóvenes con discapacidad, sus familiares y las personas en la comunidad se motiven y estén dispuestos a trabajar para lograrlo.

Identificar las actividades que apasionan a su adolescente/joven. Usualmente hacemos amistad con quienes percibimos como similares a nosotros y con quienes tenemos intereses comunes. Un buen punto de partida para promover la inclusión es ofrecer a los jóvenes la oportunidad de involucrarse en actividades que disfrutan con personas que compartan su pasión. Basado en conversaciones y observaciones con su adolescente/joven, descubra lo que realmente disfruta. Utilizando esos intereses como punto de partida nos aseguramos que el joven se motive para realizar la actividad en forma regular, lo cual mejorará la probabilidad de que se desarrollen relaciones sociales.

Identifique y comunique a los demás las fortalezas, talentos y capacidades de su adolescente/joven adulto. Muy frecuentemente se asume que los jóvenes con discapacidad tienen pocas, o ninguna, fortaleza o talento. Descubrir, reconocer e informar a los demás sobre las habilidades de su adolescente/joven adulto no solo tiene el potencial de comenzar a cambiar las actitudes de los compañeros, sino que aumentará la probabilidad de que su familiar experimente un sentido de pertenencia y de valor en su comunidad.

Elaborar un plan de acción. Entendiendo que la inclusión social es un aspecto crucial del desarrollo, sería apropiado incluir este aspecto en su Programa Educativo Individual, Programa de Transición o de Planificación Centrada en la Persona. Lograr que la inclusión se dé requiere de mucho trabajo y múltiples apoyos. Planifique anticipadamente para asegurarse que los recursos necesarios estén disponibles.

Permitir que su adolescente/joven adulto haga sus propias elecciones. Todos nosotros queremos elegir nuestros amigos y que otros nos elijan. Respete el derecho de su adolescente/joven adulto para elegir sus propios amigos.

Infórmarse sobre los recursos existentes y cómo accesarlos. Aprenda sobre los programas, las organizaciones y las actividades disponibles en su comunidad que brinden oportunidades para relacionarse socialmente en actividades recreativas y de tiempo libre. Converse con otros padres de adolescentes/adultos con discapacidad para averiguar lo que les funcionó (y lo que no les funcionó); mantenga un cuaderno de anotaciones con su joven para anotar ideas y experiencias.

Infórmese sobre las destrezas que facilitarían la participación. Converse con las personas que manejan o supervisan los programas, actividades y eventos y pregúnteles qué destrezas específicas necesitan tener los adolescentes/jóvenes adultos para facilitar su participación total o parcial. Evalúe hasta que punto su joven familiar tiene esas destrezas/capacidades y piense qué apoyos se requerirían para resolver cualquier dificultad que pudiese surgir. Si existen barreras para la participación, identifique las personas que podrían ayudarle a superarlas. Converse con ellos sobre la necesidad de apoyar la inclusión, sobre cómo ésto "encajaría" con la misión y visión de la organización y sobre las necesidades específicas que tendrían que atenderse.

Evaluar hasta que punto su familia estaría dispuesta a apoyar la participación y la inclusión. El apoyo familiar debe estar presente para que la inclusión social se materialice y trabajar hacia ese objetivo conlleva algunos riesgos. Determine hasta que punto Ud. está dispuesto a apoyar a su adolescente/joven adulto en la toma de algunos riesgos y en su participación en nuevas actividades; manténgase abierto a que su hijo desarrolle relaciones sociales con compañeros que Ud. no conoce; y ofrézcale apoyo concreto (por ej., pagando la cuota de inscripción o proporcionando el transporte).

Identifique a potenciales "conectores". Cuando su adolescente/joven adulto inicie una nueva experiencia, tenga los ojos bien abiertos para identificar alguna persona dispuesta a servir de enlace. Estas personas son hábiles socialmente, bien conectadas y pueden reclutarse para ayudar a su adolescente/joven adulto a familiarizarse con la actividad y con el entorno y para presentarlo a los demás participantes.

domingo, 7 de agosto de 2011

ESTIMULACION MULTISENSORIAL

La estimulación multisensorial es un instrumento utilizado con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidad. Para ello se recurre a medios y estrategias que trabajan las capacidades más básicas del ser humano: las sensaciones, la percepción y la integración sensorial.

Las salas "snoezelen", o multisensoriales, están repletas de luces, olores, sonidos, colores...
Surgen de una iniciativa creada en Holanda para estimular a personas con discapacidades psíquicas. Con estos tratamientos no se pretende curar a estos discapacitados, pero sí hacer que disfruten, mejoren sus capacidades cognitivas y de relación, y se encuentren mejor.

Sobre todo en los niños pequeños, se busca reforzar su desarrollo favoreciendo la integración de la información sensorial que reciben, ayudando en sus aprendizajes y su relación con el entorno.

Se trabajan los sentidos en un ambiente de estímulos controlados, donde se facilitan la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Llegando a experimentar sensaciones intensas con la posiblidad de expresar emociones contenidas. Se busca un despertar sensorial a través de la propia experiencia sensorial.

La estimulación multisensorial tiene muchas cosas en común con la estimulación temprana, de hecho es estimulación temprana cuando se realiza en los primeros años de vida. Sin embargo, la estimulación temprana no siempre comparte objetivos terapéuticos, como es el caso que nos ocupa. Y la estimulación multisensorial va algo más allá en la utilización de todo tipo de técnicas y aparatos que proyectan diferentes estímulos sensoriales.

La estimulación multisensorial coincide en gran parte con la teoría de la Integración Sensorial de la norteamericana Jean Ayres. Por esta razón tienden a confundirse y mezclarse ambos términos. "Estimulación multisensorial" puede hacer referencia a cualquiera de las dos tendencias (snoezelen o integración sensorial) o incluso a otros métodos de estimulación cerebral o reorganización neurológica como Doman, por ejemplo. Las técnicas que utilizan se diferencian en muchos aspectos, pero los objetivos y el concepto mismo de estas terapias tienen mucho en común. De hecho la estimulación es siempre "sensorial" pues es sólo a través de los sentidos que podemos estimular, y cuántos más sentidos impliquemos haciendo de esta estimulación "multi", mejores serán los resultados y mayores los beneficios.

Esto es un extracto de la Revista de Neurología, neurología.com:

La estimulación multisensorial (EMS) de un niño pequeño es fundamental para su existencia futura. La presentación de estímulos debe seguir un cronograma estricto; tan importante es esta observación que si el momento crítico de incorporación de un estímulo ha pasado, no será lo mismo brindar ese estímulo en otro tiempo.

La aplicación de programas de intervención en forma adecuada, específica y oportuna, permitirá, dentro de las posibilidades de cada niño, acompañarlos en el desarrollo de sus habilidades y capacidades.


DESCRIPCION DE LOS ELEMENTOS DE LA SALA:
-Tubo de burbujas: estimulación visual, táctil y auditiva. Es un tubo acrílico por el que ascienden burbujas de colores al mismo tiempo que vibra
-Podium de espejos: estimulación visual y táctil. Conjunto de espejos irrompibles.
-Piscina de bolas: estimulación táctil y propioceptiva. Piscina que por sus dimensiones permite la entrada a personas adultas. En su interior hay bolas que son las que acarician toda la superficie del cuerpo.
-Haz de fibra óptica: estimulación táctil y visual.Una fuente luminosa y un haz de 100 fibras de vidrio de 2 m de longitud. En las fibras aparecen y desaparecen multitud de puntos de luz que cambian de color .Estas variaciones provocan un efecto relajante a quien las mira
-Corazón luminoso y luz ultravioleta: estimulación visual. La luz ultravioleta tiene como accesorios unos tubos de diferentes colores que al colocarles debajo de la luz brillan
-Colchón de agua musical: estimulación somática y auditiva. Tiene calefactor. Debajo hay altavoces y el sonido transmitido a través del agua produce una vibración relajante.
-Panel de luz y sonido: estimulación visual y auditiva. Pantalla que responde a cualquier ruido cambiando su color y aspecto luminoso. Puede utilizarse con música ambiental, o hablando a través de un micro.
-Puf de microbolas: estimulación propioceptiva. Puedes tumbarte casi por completo. Su recubrimiento es como el de las colchonetas, y está relleno de bolas de poliestireno expandido. Este material ayuda a que los niños adopten una postura determinada
-Bola reflectante: estimulación visual. Se trata de una bola de espejos y un foco que hacen que multitud de luces de colores giren por la sala lentamente.
-Proyector de imágenes: estimulación visual. Funciona con discos que van girando por lo que las imágenes que proyecta varían.
-Vestibulador: estimulación vestibular. Permite balanceos en todas direcciones y giros, tiene diversos accesorios para poder variar el grado de dificultad.
-Paneles tactiles: estimulación tactil, visual y coordinación oculomanual. Paneles constituidos por material de diferentes texturas y elementos que permiten actividades relacionadas con la estimulación táctil y visual.
-Alfombra sonora: estimulación táctil y auditiva. Produce diferentes sonidos según se va presionando.
Además de los elementos principales mencionados también hay en la sala los siguientes:
Diversos frascos de aromas
Diverso material de diferentes texturas.
Juguetes sonoros

sábado, 6 de agosto de 2011

Ejercicio, deporte y recreación en el niño con discapacidad

Como ha sido planteado por los primeros profesionales en la historia de la medicina, en la época de Babilonia o de Grecia, la práctica sistemática de ejercicios físicos siempre ha sido considerada como un elemento esencial para el logro de una buena salud.

Un problema habitual, en el caso de los niños afectados por cualquier forma de discapacidad, incluso en las menos severas como el retraso mental ligero, es la de no realizar ejercicios físicos de forma sistemática.

Como es frecuente la presencia de afecciones médicas intercurrentes, los padres, dentro de sus mecanismos de sobreprotección, tienden a desestimar la práctica del deporte, viendo esta como un peligro para la salud del niño, y no como una forma de desarrollar su capacidad física.

Si nos proponemos que nuestros niños tengan un desarrollo integral, no podemos dejar de incluir el deporte, la recreación al aire libre, y el ejercicio físico sistemáticos como elementos imprescindibles para el logro de una buena calidad de vida y de una plena integración social.

Entre los beneficios del ejercicio y la práctica del deporte en el discapacitado, tenemos:
• Desarrollo de potencia muscular y la resistencia a la fatiga
• Mejor funcionamiento de las funciones vitales especialmente la respiratoria, cardiovascular, renal.
• Desarrollo del sentimiento de autoestima, y el ajuste emocional
• Incremento del validismo
• Contribución a la socialización, desarrolla los sentimientos de pertenencia al grupo.
• Contribución a mejorar el soporte esquelético, evitando complicaciones como la descalcificación o la osteoporosis.
• Eliminación de la depresión, la ansiedad
• Incremento de la participación del niño discapacitado en las actividades de su comunidad
• Contribución a una mejor comprensión de las personas no discapacitadas sobre el problema que la discapacidad infantil representa y los potenciales de aquellos afectados para integrarse socialmente.
No hay dudas sobre la importancia de la práctica del deporte para el niño discapacitado, el problema lo constituye poder crear en la comunidad las facilidades para que estos niños puedan disponer de las posibilidades para practicar deportes.
El primer problema radica en la necesidad de entrenadores, debidamente adiestrados sobre las peculiaridades de la práctica del deporte en los discapacitados, las características de las diferentes formas de discapacidad, las limitantes en determinadas patologías como el síndrome de Down, las formas de evaluar al deportista y de seleccionar el deporte o actividad más apropiada de acuerdo con la individualidad de su afección.

La falta de información determina que el instructor, ante el temor de colocar al niño en riesgo, tienda a excluir al niño de la actividad física, como supuesta vía para proteger su salud. El problema se hace mayor cuando esta forma de pensar se extiende a los padres, que piensan que una forma de proteger a sus hijos de accidentes es prohibirles practicar deportes.

Son muchos los ejemplos de nuestra consulta, en la que los padres, cuando recomendamos la práctica de algún deporte, nos plantean su preocupación, en primer lugar, sobre si un golpe, una caída, puede afectar la salud del niño. Pensamos que los padres sienten, además el temor, aunque no lo expresan, de que sus hijos, al ser discapacitados, no sean aceptados por el resto de los niños, o sean objeto de burla o de rechazo.

Es real que en determinadas circunstancias , en algunas forma de actividad física, pueden existir riesgos para un niño discapacitado, por lo que la recomendación de la práctica del ejercicio deportivo debe ser objeto de una valoración especializada y debe ir con un grupo de recomendaciones del médico especialista al instructor deportivo. Veamos un ejemplo:
un 15 % de los niños afectados por el síndrome de Down, sufren de una laxitud de los ligamentos de la articulación constituida entre el atlas y el axis, lo que determina una tendencia a la subluxación que determinaría un riesgo de una lesión medular ante un ejercicio repetido que implique una sobre carga a esta articulación, como puede ser el clavado, la lucha, el boxeo, u otros deportes de contacto, como el fútbol, o los deportes a caballo, el salto largo , o cualquier actividad física que signifique una sobrecarga para el cuello.

Ahora bien, lo primero es que esta afección solo afecta a un 15 %, si pensamos que todo el niño afectado por un síndrome de Down no puede hacer ejercicios porque puede sufrir una lesión medular, el 85 % de los niños verá limitada innecesariamente su vida, y los padres estarán sometiendo a una sobreprotección ansiosa a sus hijos ante el temor de un riesgo que en la mayoría de los casos no existe.

Lo apropiado sería entonces que si un niño afectado por un síndrome de Down decide practicar deportes, entonces debe ser evaluado por un especialista, el que, en primer lugar, mediante el interrogatorio, determinará si hay antecedentes de alteraciones de la región cervical (dolor, o contracturas en la musculatura del cuello, episodios de tortícolis), después del examen físico pueden indicarse investigaciones complementarias como los rayos X, que demuestran si existe o no afectación, y a partir del resultado del examen, informar a la familia sobre los riesgos reales.

La hiperlaxitud articular que acompaña al síndrome de Down, con frecuencia predispone a ciertas lesiones en caso de ejercicios demasiados intensos que comprometan en exceso la biomecánica articular, por lo que el especialista debe hacer un grupo de recomendaciones, sobre cómo el niño debe realizar el deporte y qué precauciones deben ser consideradas, pero esto en ningún modo significa prohibir la actividad física, que implicaría otros problemas como la obesidad, más sentimientos de inferioridad, menos integración social.

La hiperlaxitud, en este caso, lo que determina son algunas recomendaciones como la necesidad de un mayor tiempo de calentamiento previo al ejercicio físico intenso, evitar aquellos que requieren esfuerzos sobreañadidos sobre la articulación, como puede ser el levantamiento de pesas, o la carreras de distancia.

En el caso de un niño afectado de una Parálisis Cerebral Infantil, existe un déficit motor, con frecuencia asociado a disminución de la capacidad respiratoria, espasticidad, contracturas musculares, osteoporosis, la falta de actividad física contribuye a incrementar los problemas, son diversas las actividades deportivas especiales en que los afectados pueden participar, y enormes los beneficios que estas producen.

Referente al retraso mental, donde no existe impedimento físico, la práctica del deporte incrementa la autoestima, la disciplina, logra además reducir la frecuencia de trastornos de conducta asociados, como la agresividad, la autoagresión. Está demostrado que el deporte en el retraso mental incrementa las posibilidades de participación social del niño afectado, preparándolo para la integración al grupo, el cumplimiento de reglas, y la tolerancia a la frustración.

Estudios realizados en grupos que se encuentran vinculados sistemáticamente a la práctica deportiva, muestran que el niño discapacitado mejora su calidad de vida, tiene más amigos, menos aislamiento, participa más activamente en las actividades de su comunidad, y en la recreación, es más independiente en las actividades de la vida diaria y contribuye más en las actividades del hogar, que aquellos que no practican deportes.

Un campo amplio lo constituyen las actividades que se pueden practicar con fines deportivos en el niño discapacitado, las mismas van, desde las actividades de deporte sobre silla de rueda, las actividades deportivas con adaptaciones especiales y objetivos terapéuticos bien definidos como la equinoterapia, o la práctica de deportes clásicos, la natación, gimnasia aeróbica, etc.

Entre los deportes de los Juegos de Verano de Olimpíadas Especiales, tenemos:
• Acuáticos, natación y saltos ornamentales.
• Atletismo, pista y campo.
• Baloncesto.
• Boliche.
• Ciclismo.
• Equitación.
• Fútbol (Soccer).
• Gimnasia.
• Patinaje sobre ruedas.
• Sofball.
• Tenis.
• Voleibol
Hay deportes que, por diferentes razones de salud, seguridad y psicológicas, no son los más recomendados, entre otros, los deportes de contacto, Artes Marciales, Lucha, Judo, Karate, Boxeo, Esgrima, Tiro al Blanco, Jabalina, Lanzamiento del martillo, Salto con Pértiga, triple salto, Salto acuático ornamentales de plataforma, el trampolín en la gimnasia, lo que no significa que en determinados pacientes no los empleemos, sobre todo cuando el niño los desea y no tiene limitaciones para realizarlo, y no representan riesgo para su salud.

Prácticamente ningún deporte debe ser excluido de la posibilidad de ser practicado por un discapacitado, consideramos que la clave consiste en; las facilidades existentes en su zona de residencia para practicarlo, si su capacidad física está en concordancia con los requerimientos de la actividad deportiva seleccionada, si esta no determina riesgo de daño físico o psicológico para el niño, y el nivel de supervisión y asesoramiento por parte del instructor, y las modificaciones que deben hacer a las reglas del juego para adaptarlas a las posibilidades del niño.

El espíritu que inspira la realización de las Olimpiadas Especiales es el de estimular en cada país el desarrollo del deporte en los discapacitados, como una forma de participación plena de este en la vida social, de forma que pueda aprender, disfrutar y beneficiarse en lo físico, mental , social y espiritual, incluyendo además la participación activa de la familia y de la comunidad, en el planeamiento y desarrollo de las actividades deportivas y recreativas.

Se desarrollan sin importar el grado de discapacidad de la persona, su sexo, raza, religión, nacionalidad, procedencia social o posibilidades económicas, incluyéndose a los mayores de 8 años, aunque aquellos entre 5 y 7 pueden ser entrenados.

Existe una tendencia a considerar que el deporte individual es una mejor opción a considerar en los niños discapacitados que el deporte colectivo, a punto de partida de las diferencias individuales en las formas de discapacidad, tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo, el deporte individual evita la comparación de los rendimientos como ocurre en los deportes colectivos, o la frustración al no cumplir con las expectativas del grupo, en la actividad individual el niño compara sus resultados con su propio rendimiento, lo que determina que pequeñas mejorías puedan tener una gran significación desde el punto de vista psicológico.

Esto no quiere decir que los deportes colectivos no sean recomendables, pues bien orientados y dirigidos, desarrollan el espíritu de pertenencia al grupo y el trabajo colectivo, en ello está sobre todo, la habilidad del entrenador, que le confiera la mayor importancia a que todos los miembros del equipo disfruten de las mismas posibilidades de participar en la actividad, a pesar de las diferencias en sus capacidades funcionales.

Es objetivo de la práctica del deporte en el discapacitado , no es la formación de un deportista de alto rendimiento, para participar en una determinada competencia , aquí la esencia es que el deporte, la actividad física son elementos terapéuticos, o sea, son una forma de hacer tratamiento, de mejorar calidad de vida, por lo que sus resultados no deben ser medidos por las medallas alcanzadas por un determinado atleta, sino por la sistematización de la participación de la mayor cantidad de discapacitados posibles, dentro de un programa de base comunitaria que empleé las instalaciones existentes y permita la participación del niño afectado con el no afectado.

Un programa de deporte en el discapacitado no puede estar diseñado para brindar posibilidades de entrenamiento a un grupo elite de deportistas con determinadas cualidades, con fines de participar en una determinada competencia.
Tampoco resulta adecuado que solo los entrenamientos se realicen como preparación para la participación en una determinada competencia , siempre la práctica debe ser fruto del trabajo sistemático, del trabajo colectivo, de la educación, de la finalidad de mejorar la calidad de vida de la persona afectada.

Solo en muy pocos países del mundo existen las condiciones para poder lograr la plena integración de los niños discapacitados al deporte, desde el triunfo de la Revolución cuantiosos recursos han sido destinados para poner a disposición del pueblo áreas deportivas y entrenadores en los rincones más apartados de nuestro país, hoy la práctica de la educación física se realiza en el 100% de las escuelas, y se extiende a todas las comunidades, lo que le ha permitido a Cuba cosechar éxitos increíbles en las competencias internacionales.

En Camagüey existe una importante tradición en el deporte para personas discapacitadas, en las escuelas especiales se realiza un trabajo sistemático, dirigido por profesores de educación física capacitados en el entrenamiento de niños con necesidades especiales, se realizan competencias zonales, municipales, provinciales y nacionales, y se participa en los eventos internacionales.

Paralelamente, el Instituto Nacional de Deportes, en coordinación con las organizaciones de discapacitados de la provincia, desarrolla importantes actividades en la que los discapacitados disponen de áreas deportivas para su entrenamiento, y personal capacitado para su preparación.

Actualmente se desarrolla un trabajo conjunto entre todos los factores, incluidos los miembros del Proyecto Esperanza para lograr un trabajo de base comunitaria, que integre a la práctica sistemática del deporte al 100% de los niños y adolescentes discapacitados del municipio Camaguey y del resto de la provincia.

Nosotros vemos al deporte estrechamente vinculado al trabajo comunitario, con la activa participación del personal de la salud, de la educación especial, del INDER, y de los miembros de la comunidad, representada por los padres, activistas voluntarios, organismos y empresas que contribuyan con recursos a crear las condiciones materiales necesarias, la participación de los medios de difusión que transmitan al pueblo las competencias y los resultados, contribuyendo a divulgar los beneficios y potencialidades que la práctica del deporte representa para cualquier persona afectada por una enfermedad crónica.

Debemos destacar que las actividades deportivas deben realizarse en áreas terapéuticas, donde existan licenciados en cultura física, especialmente entrenados en la preparación de los niños discapacitados, y resulta conveniente, además, que las actividades se realicen con la participación de varios niños, para promover la cooperación y el intercambio entre ellos como parte del programa de entrenamiento deportivo.

Como son tan diversas las formas de discapacidad y tan diferentes las posibilidades de cada niño para realizar una determinada actividad, las posibilidades de modificar la actividad para adaptarla a la individualidad de cada caso, depende, en gran medida, de la experiencia y del entrenamiento de la persona encargada de trabajar con el niño.

La modificación de las reglas de un determinado juego, adaptándola, a las posibilidades del niño, el ajuste en el campo deportivo, el empleo de medios auxiliares, de sillas de rueda especialmente diseñadas, son, entre otros muchos, ejemplos de la, modificaciones posibles que se pueden realizar. El instructor debe, además, conocer a cabalidad las Reglas Oficiales de Deportes de Verano de Olimpíadas Especiales, para, en primer lugar ,adaptar el entrenamiento a los requerimientos de estas y, en segundo, educar al niño en su cumplimiento.

Existen factores que conspiran contra poder lograr un buen desarrollo del deporte en niños discapacitados.
• Falta de información y experiencia en los entrenadores sobre el deporte y la educación física en los niños discapacitados.
• Poca cooperación de los padres, que por una parte sienten temor en permitir a sus hijos practicar deportes, pensando en que se puedan hacer daño, y por otra no disponen de tiempo o recursos para llevar al niño al área de entrenamiento.
• Puede que en una comunidad no exista el número necesario de niños con una determinada discapacidad, que permita formar un equipo de entrenamiento, pero siempre existe la posibilidad de integrar el niño afectado a participar con los no afectados, en la medida de sus posibilidades.
• Las personas no discapacitadas no están debidamente informadas sobre la necesidad de que un niño discapacitado participe en una actividad deportiva y pueden rechazarlos.
• Presencia de barreras arquitectónicas, o dificultades de transportación que dificultan el acceso de los discapacitados a las áreas deportivas.
Muchas son las anécdotas de la vida real que pudiéramos contar, con frecuencia cuando le recomendamos a una mamá motivar a un niño en la práctica sistemática de ejercicios físicos en un área deportiva donde solamente se atienden personas no discapacitadas, aparecen dificultades, especialmente en la medida que sea mayor el nivel de discapacidad.

Recordamos la expresión de un instructor de natación cuando dijo: ¿Quién le dijo a ese médico que un mongólico puede aprender a nadar?, o del profesor de gimnasia al que le enviamos un PCI con una marcha independiente, y le dijo a la mamá que cambiara de médico pues su hijo no podía hacer ejercicios.

Hemos tenido el caso de niños discapacitados motores en una escuela normal pero con marcha y buen intelecto, que cuando llega la hora de la clase de educación física son dejados en el aula por el profesor, pues piensan que cualquier actividad física le puede hacer daño al niño. Tenemos niños discapacitados que asisten a un área especial de educación física donde prácticamente no realizan ninguna actividad.

Tenemos padres que, cuando le planteamos en la consulta la importancia de que su hijo practique un deporte, nos contestan que después cuando, el niño sufra un accidente, o le pasara algo yo no era el que tenia que corren para cuidarlo.

Por suerte, estas actitudes negativas, gracias al incremento del nivel cultural de nuestro pueblo y el trabajo que se viene realizando por los medios de difusión masiva , se van convirtiendo en casos aislados, cada vez menos frecuentes.

Debemos destacar que existen profesores altamente preocupados, por la atención a los niños discapacitados, que han dedicado toda una vida a entrenarlos y capacitarlos, promoviendo todo tipo de actividades, aun sin contar con los recursos materiales ideales, y han logrado un éxito significativo que ha permitido que Camagüey se encuentre entre las tres primeras provincias del país en este campo.

Pensamos que es esencial divulgar información, promocionar contactos, educar a los padres, a la comunidad, eliminar barreras arquitectónicas, integrar esfuerzos entre los organismos de Salud Pública, Educación Especial, y el INDER: esta es una de las líneas de trabajo del Proyecto Esperanza.

La recreación y el deporte son elementos inseparables en el caso del discapacitado, ambas implican el disfrute, la participación colectiva. Es esencial en el trabajo comunitario con niños discapacitados la programación de actividades recreativas como parte de mejorar su rendimiento funcional, y su integración social.

Nosotros defendemos la necesidad de integración del niño discapacitado a la recreación pero no desde el punto de vista de actividades solo para discapacitados , promovemos la necesidad de que el niño participe, con el resto de los niños de su cuadra, de su barrio, en las actividades.

Por eso es tan importante educar, trabajar en las escuelas, emplear los medios de educación masiva, preparar materiales específicos, que reflejen la necesidad de solidaridad humana, de amor, de compañía, de respeto, que tiene el niño afectado, sobre todo en determinadas etapas tan complejas como la de la adolescencia.

Desgraciadamente tenemos muchas barreras arquitectónicas en los lugares públicos, que dificultan la plena integración social del discapacitado, pero ya existe todo un movimiento al respecto, y, en la actualidad, todas las nuevas construcciones, por ley, tienen previstos accesos para personas en silla de ruedas.

Jardín para todos


EL TRABAJO CON PLANTAS, tanto en el interior como al aire libre, mejora la salud y el bienestar de las personas. Los beneficios terapéuticos de la jardinería aparecen como sutiles efectos de mayor energía y menor estrés, cambios que se deben al hecho de estar 'en contacto con la naturaleza'. Dicho de otro modo, dejar de lado nuestros ritmos para acomodarnos al ritmo natural de las plantas mismas y al de aquél que se vive en un jardín. La sensación de poder que da el crear y controlar un pedacito del medio ambiente a gusto propio es muy energizante, aunque luego la Madre Naturaleza sentencie si hubo aciertos o errores. Eso lleva a estudiar, analizar, observar y sacar conclusiones. Se estimulan todos los sentidos. Se coordinan movimientos desde tan delicados como el corte a tijera hasta fuertes y vigorosos como la paleada. Se aprende a respetar.
Además de todos estos beneficios, la jardinería es convocante : genera lazos entre personas que aprecian las plantas, promueve la cooperación y el intercambio de información. Un jardín es un lugar seguro para que toda persona de cualquier edad y habilidad pueda estar sola o en compañía, conectados con el simple hecho de que dependen de la tierra para lograr sus objetivos.

JARDINES ACCESIBLES A TODAS LAS PERSONAS
Un jardín accesible es aquél en cuya planificación previa se eliminan todas las barreras que impidan realizar prácticas hortícolas. Cuando se proyecta un jardín para personas impedidas o ancianas se debe evitar que el jardinero haga esfuerzos inútiles, es decir, debe llegar con facilidad a todos los sectores del jardín. Personas de todas las edades o cualquier condición física pueden disfrutar de la jardinería si se realizan ciertas adaptaciones y se cuenta con algo de equipamiento especial.
Elevar el nivel del sector de plantación resulta muy beneficioso para aquellas personas con discapacidades, particularmente las que no se pueden reclinar o arrodillar hasta el nivel del suelo. Existen numerosos tipos y formas de contenedores que se adaptan muy bien, desde los especialmente construídos hasta los adquiribles en el mercado: macetas y maceteros, canastas colgantes, barriles, bandejas para cultivo... se han usado hasta viejas bañeras con pies como planteros!
Los materiales con que se fabrican o construyen estos recipientes son variados y se deben adaptar al lugar dónde se van a instalar. Por ejemplo, una maceta de barro pierde humedad más facilmente que una de fibra de vidrio y no es muy aconsejable ubicarla en sectores con muchas horas de luz solar. Lo mismo ocurre entre un macetero construído en madera con respecto a otro construído en ladrillo. Es conveniente informarse al respecto al planificar el jardín.
En el caso de construirse un macetero elevado las opciones de diseño son también variadas según el espacio disponible. Es una de las maneras más cómodas y que mejor se aprovechan. Un macetero elevado no necesita piso y por lo tanto el drenaje es muy bueno. Conviene construirlo lo más grande posible, ya que aumentar el tamaño no aumenta mayormente el costo y es mucho más práctico y funcional. Si el plantero es accesible desde ambos lados debe tener un ancho mínimo de 150 cm ó de 75 cm si lo es sólo de un lado. La altura puede variar desde 46 cm para un niño a 61 cm para alguien sentado en una silla de ruedas hasta 76 cm ó más para una persona parada con dificultades para reclinarse. Los asientos al costado del plantero pueden ir desde 20 a 40 cm de ancho. Conviene que las paredes sean lo más delgadas posibles (sin comprometer su estabilidad) a fin de incrementar el área de plantación. De todos modos, este tipo de construcciones conviene hacerlas para aquellos sectores de mayor atención como, por ejemplo, el sector de herbáceas ó la huerta que requieren más cuidados y un mayor control de malezas.


Algunos diseños modulares de contenedores elevados contemplan una serie de alturas variadas de planteros, asientos, una baranda perimetral, sectores de plantación estable y otros para recambio y fácil acceso al riego.
Todos los contenedores tienen un problema en común: pueden contener una limitada cantidad de tierra y, como consecuencia, presentan mayores fluctuaciones en el contenido de agua necesario para las raíces. Este último problema se soluciona facilmente empleando una buena tierra negra enriquecida con un porcentaje balanceado de compost o cualquier otra materia orgánica capaz de retener la humedad por más tiempo y un riego controlado eficazmente.

Se debe analizar cuidadosamente la circulación dentro de este tipo de jardines. Los caminos deben ser directos hacia los lugares de plantación, deben tener un ancho de 150 cm en un único sentido, 220 cm en doble sentido de circulación y rampas de acceso. El grado de inclinación es del 5 al 8 %. Los solados, de superficies firmes y suaves, deben ser antideslizantes, no presentar aristas o rugosidades ó juntas muy abiertas, es decir, fáciles y cómodos para transitar. A lo largo de los caminos debe colocarse una baranda y asientos tanto para descansar como para sentarse a trabajar. Si hubiera un invernadero, éste también deberá tener dimensiones especiales que permitan facilmente el ingreso de una persona en silla de ruedas. El agua para el riego, sea éste manual o automático, debe estar también al alcance de la mano.
Un jardín de agua elevado puede conferir un interés inesperado. El ruido del agua en movimiento no sólo sirve como barrera para sonidos molestos sino que además es un estímulo auditivo que sirve de señal orientativa para las personas no videntes. Colocar móviles sonoros con distintos sonidos colgando de las ramas es también una manera de guiar al no vidente dentro de un circuito del jardín.
En la elección de las plantas, la única limitación puede ser el peso; el resto depende de la imaginación y las ganas de experimentar. Las plantas con perfumes son ideales para los no videntes, pero también las texturas de las hojas, flores y cortezas son interesantes de detectar. En jardines públicos, los rótulos con los nombres de las especies de las plantas deberán estar en idioma braile, así como las publicaciones informativas sobre las tareas de jardinería y eventos que hubieran al respecto.


Como las tareas de jardinería son bastante agotadoras, al jardinero impedido le puede resultar más sencillo contar con herramientas especiales.

La horticultura como terapia

La jardinería ofrece muchísimas ventajas para organizar la ejercitación, el esparcimiento, tratamiento e incluso la terapia de las personas.

Algunos de los puntos más importantes a su favor son:

Familiaridad
En todos los ámbitos, excepto en aquellos áridos y estériles, existen plantas, árboles, flores, frutas y vegetales; nos son familiares y fáciles de reconocer.
El ser humano las identifica como integrantes reales y seguros del mundo normal. Cuando de ella nos hemos formado un concepto correcto, seguiremos reconociéndolas aún cuando nuestra percepción o memoria se encuentren comprometidas más tarde en la vida (Alzheimer.)

Para aquellas personas que han nacido con dificultades de percepción, esta relación también puede existir, tan solo por estar expuestas constantemente a ellas, y así facilitar su identificación.

Para dar un ejemplo, probablemente no relacionamos las papas de la cena con aquellas que crecen en la huerta. Pero si seguimos todo el proceso de cultivar, cocinar y comer, esta falta de conceptos se evitará y el paciente podrá establecer una mejor relación con el mundo.

Importancia y adecuación a la edad
La jardinería es una actividad normal y aceptada por la sociedad. Esto es sumamente importante dado que muchas personas con discapacidades se encuentran marginadas por la sociedad, impedidas de participar en muchas actividades diarias. La importancia y utilidad de la jardinería incrementa la autoestima del paciente, lo motiva y le da satisfacción.


La jardinería es también una actividad que se adecua a personas de cualquier edad. Siendo esto un atributo muy importante, dado que muchas actividades ofrecidas a personas con discapacidad son desmoralizantes, incluso denigrantes, o no apropiadas para su edad.

Interacción Social
Formar parte de un equipo, contribuir al desarrollo de un proyecto, así sea tan sencillo como llenar una maceta con tierra.

Percepción del tiempo
Las estaciones del año se van identificando con sus características más sobresalientes ayudando así a identificar el ritmo de la naturaleza, ritmo tan alterado en nuestra sociedad moderna.

Actividad física
Permite una serie de actividades, desde el esfuerzo de trabajar con la pala, acarrear una carretilla, rastrillar, cultivar utilizando pequeñas herramientas, o simplemente caminar por el jardín.

Optimismo
Participar en la expectativa, observando el desarrollo, el crecimiento de una planta, siendo así partícipes de la creación de vida.

Actividades Laborales
Se pueden lograr resultados positivos con tareas sencillas, por ejemplo: esparcir semillas de berro en hojas húmedas.

Estimulación mental
Un "diseño sensorial" incita a la exploración, permite la toma de decisiones, estimula hacer comentarios y dar respuestas.

Distracción del dolor o comportamientos compulsivos
Una actividad como sembrar semillas en una bandeja requiere concentración y puede ser muy absorbente, exigiéndole al paciente prestar atención y otorgándole un descanso de sus actividades diarias.

Expresión Personal
Sobre todo en actividades como la realización de diseños florales.

Estimulación de la memoria
Muchos componentes del paisaje permanecen iguales a lo largo de la vida de una persona: un árbol es una constante en la vida, un punto de referencia y un gancho para la estimulación de la memoria, sobre todo para la persona de edad avanzada.

Sentirse útiles, aumento de la autoestima
Al tratarse de actividades identificables, que tienen un propósito útil, que son normales, que tiene resultados tangibles, que son el resultado de su esfuerzo, habilidades y tiempo llevan a una autoestima positiva, otorgando una sensación de bienestar emocional, siendo ésta una de las principales ventajas de la jardinería como terapia.
Estimulación sensorial
La naturaleza, nuestro entorno natural, puede provocar las experiencias sensoriales más potentes.

Toma de decisiones
Poder distinguir, evaluar características, decidir profundidades, espacios, volúmenes, diseños, cantidades, etc.

Iniciativa y actividad autodirigida
Si el entorno es motivante, estimulante para los sentidos, invita a participar. Muchísimas personas con dificultades de aprendizaje han sido guiadas toda su vida, las decisiones han sido tomadas por otros y nunca han realizado sus propios deseos. La jardinería puede inducir estos deseos de actuar en forma propia, dado su naturaleza estimulante, al estar despojada de estructuras rígidas y ofrecer nuevas oportunidades constantemente.

Sensación de Seguridad
Al creara espacios protegidos, íntimos, utilizando plantaciones de arbustos, árboles, glorietas, etc. Al colocar alguna estatua o elemento particular.

Sensación de libertad
Provista por un entorno abierto, y muy importante para alumnos que no pueden alejarse de la vista de sus maestros por sus dificultades de comportamiento.

A pesar de ser difícil encontrar todas las características arriba mencionadas en el mismo centro terapéutico, éste de todos modos puede ser único en algún aspecto.

Pero a su vez, hay una característica que distingue a la jardinería de otros medios de tratamiento y es el hecho de que estamos trabajando con seres vivos. Esta característica particular agrega una dimensión que provoca toda una serie de reacciones.

Ser parte del proceso creativo debe tener seguramente algún efecto en el ser humano. Las plantas reaccionan en forma casi inmediata a los cuidados que se le brindan o a la falta de ellos. Esta respuesta provoca una conducta correcta, adecuada y aumenta la sensación de seguridad del paciente, pero algunas plantas son más difíciles que otras. Si se elige la planta adecuada para cada paciente, las posibilidades de éxito se verán incrementadas.

Por ejemplo, en el caso de una persona que le gustan las plantas pero se olvida de regarlas, sería conveniente que cultive suculentas. Del mismo modo, un alumno que tiene tendencia a arrojar todo lo que cultiva, sería mejor darle repollos o cebollas, que plantines de zanahoria.

La gran ventaja de la jardinería reside precisamente en que los errores son positivos siempre, de ellos aprendemos, siempre se puede empezar de nuevo.

Una planta va a responder con hojas, flores y frutos a nuestros cuidados adecuados. En el caso de que el cuidado no sea el adecuado y la planta muera, entonces el buen terapista aprovecha para enseñar o conversar sobre el ciclo natural de la vida.

Pero para evitar incidentes negativos, es muy importante contar con conocimientos sólidos de horticultura para saber adecuarse a cada situación.

Para la mayoría de las personas que trabajan con plantas, es el misterio de la vida lo que yace en el centro del éxito de la horticultura como sistema terapéutico.

Si respetamos esa vida y aprendemos a tratarla correctamente y maximizamos su potencial, nos retribuirá con creces, en formas que, sabe, nunca llegaremos a comprender o cuantificar.

El potencial de la jardinería como método de educación, tratamiento y entretenimiento en un colegio, es muy amplio, pero su aplicación exitosa dependerá del cuidadoso estudio del programa a aplicar