Estimulación temprana del niño discapacitado físico desde el punto de vista psicológico
Respecto de los mecanismos de acción y de la interacción de condiciones en el acaecer terapéutico existen en parte puntos oscuros, de manera tal que en el tratamiento temprano nos apoyamos a menudo en explicaciones neurofisiológicas cuando reflexionamos acerca de los éxitos o fracasos de una terapia, Con frecuencia, pasamos por alto la complejidad del proceso expresado como "estimulación temprana", Esta multiplicidad se refleja incluso en el concepto de niño discapacitado físico, si adherimos a la definición de Schonberger: "Discapacitado fisicamente es aquel que por daño de los órganos de sustentación y movimiento está perjudicado tan poderosamente en la estructuración de su ser actual que no puede aprender o mostrar, sólo puede hacerlo en excepcionales condiciones individuales y sociales, aquellas formas de conducta que los miembros de su más importante grupo de referencia esperan por lo general de él, por
lo que debe hallar una interpretación individual y duradera, específica del daño, respecto de los roles sociales importantes",
En esta definición, la discapacidad se considera en el contexto de las psicologías del desarrollo, de la personalidad, del aprendizaje y social,
1. ¿Qué pretende la estimulación temprana?
El tratamiento y la estimulación temprana no pueden ser un entrenamiento para funciones específicas, sino que es de suponer que se trata de complejas interrelaciones estructurales con distintas condiciones de origen y decurso que exigen un concreto planteo de objetivos en relación con la estimulación temprana. Esta meta fundamental de la estimulación temprana está involucrada ya en la definición de discapacidad física,
Respecto de la definición reproducida más arriba, el objetivo de la estimulación temprana podría, por ejemplo, desglosarse en los siguientes objetivos parciales:
- mejoramiento de las habilidades motoras
- estimulación de conductas adecuadas a la edad y ejercitación de actividades coherentes con la edad
- aprendizaje y práctica de diferentes conductas, adecuadas a distintos roles
- posibilitación de la interpretación de un rol individual
- estructuración de un concepto de sí mismo positivo
- estimulación de la conducta dentro del grupo
- estructuración de la conducta crítico-analítica y creativa
- estimulación del desarrollo emocional y motivacional global.
La estimulación temprana posee entonces una posición central, constituyendo un jalón básico en la tarea educativa formativa , como también lo formuló el Consejo Alemán de Educación. A esto se opone que en la práctica sólo existen hasta el momento intentos aislados de conceptualizar la estimulación temprana individual orientada según el daño y según un aprendizaje por etapas. A ello se agrega que a menudo tales esfuerzos muestran la desventaja de referirse a la estimulación de funciones dañadas. Como sabemos, a partir de la investigación del aprendizaje, la estimulación intensiva de habilidades selectivas será, a largo plazo, carente de éxito.
Hasta tanto las medidas terapéuticas no se refieran a un concepto global con orientación pedagógico-psicológica, será difícil efectuar una estimulación temprana responsable y efectiva. Es necesario establecer la armonía entre el concepto terapéutico, el niño discapacitado físico y su entorno.
2. ¿Qué ítem deben ser tratados durante la estimulación temprana?
A fin de poder elaborar conceptos específicos para cada discapacidad deben reunirse las bases neurofisiológicas y clínicas más importantes para el tratamiento temprano.
Cada distorsión del desarrollo estato-motor, con independencia del origen del daño, trae consigo la alteración de factores en el desarrollo global del lactante y el niño de primera infancia. Los niños con discapacidad física de origen motor encefálico presentan a menudo también una perturbación primaria de sus habilidades intelectuales.
Sin embargo, puede comprobarse en los niños con discapacidades físicas congénitas la perturbación de la conducta inteligente a causa de la alteración de las condiciones necesarias para el desarrollo cognitivo, incluso cuando no hay daño encefálico. Asimismo, los déficit intelectuales no dependen del tipo ni del grado de la disminución física. Las condiciones previas a un desarrollo normal de los procesos cognitivos se originan en la adquisición acorde con la edad de habilidades motoras y sensoriales y su coordinación. La actividad perceptual retardada o defectuosa significa una inhibición en el desarrollo de la inteligencia.
Ante la posibilidad de una estimulación temprana, sería de importancia que los factores patogénicos hubieran sido razonablemente esclarecidos. Actualmente, la postulación de hipótesis acerca de los efectos del daño encefálico en la primera infancia tiende cada vez más a interpretarlos como retardo madurativo encefálico.
Sin embargo, en presencia de disfunciones encefálicas es difícil diferenciar si las causas han de buscarse sobre todo en:
- un retardo de desarrollo genéticamente determinado
- una deprivación sensorial
- un daño encefálico
A menudo, la diferenciación entre los cuadros patológicos sólo puede establecerse en el transcurso del tratamiento (por su éxito o fracaso).
La suposición de un retardo madurativo encefálico, el conocimiento de las interrelaciones entre la percepción, la motricidad y la acción y la utilización de datos obtenidos de la experimentación animal para aclarar el efecto que sobre el desarrollo encefálico producen los daños por hospitalización pueden constituir para la estimulación temprana un punto de partida constructivo, ya que puede explicarse así que, por la ausencia pasajera o permanente de ciertas funciones, se limite o imposibilite la potencialidad de su activación y su desarrollo.
Seguramente habrá toda una serie de funciones alteradas que pese a intensivas medidas de estimulación casi no podrán ser activadas, ya que están más fuertemente sujetas a la activación durante una determinada fase sensible que otras funciones. Así por ejemplo, los trastornos en las funciones perceptuales intermodales parecen ser relativamente difíciles de influenciar.
Por otra parte, sin embargo, es de importancia que el terapeuta sepa que la estrecha relación existente en la niñez temprana, entre la actividad perceptual y la inteligencia disminuye con la edad; un mínimo de experiencias perceptuales coherentes en una etapa temprana de la vida puede dar lugar al desarrollo de funciones intelectuales básicas, que manejarán luego la actividad perceptual deficitaria. Una de las funciones de la estimulación temprana es la de ofrecer, bajo cualquier circunstancia, este mínimo de experiencias perceptuales coherentes. En tal caso, se tendrá en cuenta que los resultados pueden constatarse tal vez recién años más tarde.
Dentro del campo de la estimulación temprana no sólo nos encontramos con
las particularidades de la estructura de la inteligencia y de la actividad perceptual. Puesto que existe una estrecha relación entre el rendimiento cognitivo y otras variables de la personalidad, también es posible advertir en la niñez temprana rasgos llamativos en la conducta, de tipo primario y secundario.
3. ¿Cuáles deben ser los puntos clave en la estimulación temprana?
La consideración de las medidas terapéuticas tomadas en la estimulación temprana desde la perspectiva de la psicología del desarrollo permite delimitar, según la etapa etaria y la discapacidad, los puntos clave en lo motor, verbal, perceptual, social y cognitivo.
Durante la primera mitad del primer año de vida, las funciones motoras afectadas son rasgos llamativos primarios. En parte, empero, ello es condicionado porque las otras áreas de desarrollo, debido a su diferenciación todavía pobre, aún no tiene posibilidad de presentar síntomas. Esto, empero, no significa que solamente deban estimularse los procesos motores. También en este caso el programa terapéutico -sobre la base de la participación positiva y afectiva del niño en la terapia- debe contemplar el desarrollo global y estimular todas las áreas.
Las particularidades específicas del desarrollo, propias del segundo y del tercer año de vida, signados por la individualización y la autoafirmación y por el desprendimiento respecto de la madre y de personas dominantes, justifican las dificultades con las que se enfrenta el tratamiento en esta edad, que solamente podrán ser entendidas y tratadas adecuadamente si la estimulación del niño es realizada sobre un fondo de orientación pedagógico-psicológica. Incluso si hasta esta edad se han normalizado las funciones estato-motoras, aparecen por rezagamiento del desarrollo los primeros signos de trastorno perceptual de origen orgánico o encefálico; de igual manera, con el retraso del lenguaje se evidencian por primera vez trastornos en el esquema corporal, la orientación espacial, la comunicación y la conducta social.
En este momento del desarrollo, entonces, el peso del tratamiento no debe residir únicamente en el entrenamiento de las funciones motoras gruesas, aun cuando éstas, por disposición de mejores condiciones motoras, brindarían la conducta expansiva necesaria para el desprendimiento respecto de la madre. En el niño, sin embargo, se magnificarían con este tratamiento dirigido a la motricidad antes bien los fracasos, lo que conduciría a frustraciones quedando descuidadas las esenciales motivaciones propias de la edad, relacionadas con la adquisición de habilidades sociales y funcionales, las que más tarde serían muy difíciles encaminar. En esta edad se formulan al tratamiento grandes exigencias, ya que el niño discapacitado motor presenta el peligro de reaccionar en mayor o menor medida con frustración y regresión, o bien con agresión y fijación en una conducta de rebeldía.
El curso preescolar se caracteriza desde el punto de vista de la psicología del desarrollo, por el ingreso a una fase social, tras el completo desprendimiento respecto de la madre y tras la erección de una imagen de autoestima. Para los niños discapacitados físicos, ya menudo aun para aquellos que en ese momento han superado totalmente la discapacidad motora, ello significa un aumento de situaciones nuevas y difíciles, así como de la exigencia implícita en la integración al jardín de infantes y, con ello, en la separación temporaria del hogar. Los déficit en distintas áreas del desarrollo en estadios más tempranos no quedan sin efecto sobre la personalidad global, y conducen a perjuicios parcialmente secundarios, por ejemplo, por neurotización. En esta edad, la actitud .pasiva del niño en el tratamiento no es ventajosa. Puesto que existe una mayor posibilidad de motivación el niño debe, intensivamente y sin sobreexigencias, aprender y fijar funciones que han estado demoradas, mediante situaciones lúdicras en el marco de un grupo pequeño o en una situación grupal.
4. ¿De qué manera se obtienen progresos en el tratamiento?
Para una concepción global de la estimulación temprana, tan importantes como las consideraciones basadas en la psicología del desarrollo son aquellas originadas en la psicología del aprendizaje. En este campo, empero, recién se está en el comienzo en lo que respecta a resultados seguros. En este terreno, al igual que en el proceso de aprendizaje o incluso en la modificación de la conducta, deben respetarse ciertas leyes, aplicables al aprendizaje motor. El niño debe realizar sus experiencias sensomotoras tan frecuentemente como pueda y a partir de puntos de partida en lo posible uniformes, con predisposición emocional positiva, y debe poder fijarlas mediante la activación de reforzadores primarios o secundarios positivos.
El patrón motor ofrecido por el concepto terapéutico en determinadas situaciones iniciales solamente será incorporado por el niño a su conducta motora, y de esta forma aprendido, si nosotros más frecuentemente por intuición y por suerte que por conocimiento nos hemos incorporado justo en el punto, en que para el niño podría haber sido posible una respuesta motora tanto patológica como normal. De otra manera no nos sería posible explicar, desde el punto de vista de la teoría del aprendizaje, por qué tiene lugar la transferencia, ya que el movimiento a ejercitar, en relación con la actividad propia incontrolada, representa tan sólo una fracción de tiempo y de frecuencia.
Los niños con disfunción encefálica evidencian en su conducta de aprendizaje algunas particularidades también aplicables a la estimulación temprana: sus curvas de aprendizaje muestran un curso discontinuo, agregándose a ello una mayor heterogeneidad en la conducta de aprendizaje y una gran dependencia de su ritmo de aprendizaje respecto de la posibilidad de estructurar la situación de aprendizaje. Esto significa que deben ofrecerse períodos breves de ejercitación de tipo concreto.
No cabe esperar por lo tanto un incremento constante de funciones, sino que, más que en los niños no discapacitados, se observen mesetas o regresiones en el curso terapéutico. Los ofrecimientos de ejercitación en forma de situaciones lúdicras deben repetirse más y de modo constantemente variado en estas fases y en determinados niños. En este contexto, con todo, debe recordarse una forma de bloqueo en el aprendizaje, ocasionado por la similitud de las situaciones en que se aprende.
El aprendizaje de movimientos es un proceso dificultoso por su complejidad. El aprendizaje de interrelaciones complejas mejora si se realiza un entrenamiento coordinado mediante estimulación multisensorial. Por otra parte, debe considerarse que ante la existencia de una capacidad de aprendizaje divergente, por ejemplo en un área sensorial, una modalidad de ejercitación multisensorial puede conducir a irritación. Para un niño con alteraciones en la capacidad perceptual modal, el entrenamiento multisensorial puede ser útil si se logra integrar la modalidad sensorial de mayor rendimiento o más intacta con la más débil. Esto significa, por ejemplo, que la retroinformación acerca de un modo de movimiento ocurre verbalmente, por control óptico o por estimulación táctil.
Para controlar el resultado del aprendizaje sería adecuado objetivar los procesos de aprendizaje del niño mediante curvas de aprendizaje confeccionadas a tal efecto. Se observarían mejor la sobreexigencia y la subexigencia. Los signos de sobreexigencia o subexigencia, como desviaciones, defensas, gritos, actitudes payasescas, agresión y pasividad, deben ser, respecto del concepto de estimulación temprana, un signo de alarma que provoque una variación de ese concepto.
La cuestión de la sobreexigencia y subexigencia es simultáneamente la clave para otro punto: la estimulación temprana también debe ser considerada desde el punto de vista de la psicología de la personalidad y de la psicología social.
5. ¿Qué objetivos generales deben alcanzarse mediante la estimulación temprana?
Las exigencias mal adecuadas al niño significan para éste una permanente inseguridad y hacen cuestionable el desarrollo estable del yo.
Un peligro especial para el niño discapacitado físico es el que reside en la frustración, frecuentemente vivida y que lo lleva a la regresión. Sobre todo en combinación con una conducta parental explicable por la sobreprotección como formación reactiva contra un rechazo inconsciente, la regresión se refuerza en un área en grado tal que el niño prontamente da la impresión de presentar un retardo psicológico global.
El intento de desligarse de los padres durante la fase de hallazgo del yo no se realiza o conduce a una lucha de poderes, la cual puede manifestarse en la tiranización de los padres en forma de dificultades en el sueño o la alimentación. Estos niños, fuertemente inhibidos en el desarrollo del yo, no tienen por lo general posibilidad alguna, dada la fuerte fijación a los padres, de tomar contacto con otras personas de referencia, de modo que por esta vía tampoco es posible la corrección, con lo que el desarrollo de la personalidad se estanca en su germen.
El terapeuta se esmera por concretar una relación de compañerismo con los padres y con el niño. Intenta ganar a los padres como compañeros para la estimulación del niño brindándoles información, indicaciones, asesoramiento y solución a sus conflictos. El requisito previo para el éxito de este trabajo es la aceptación por parte de los padres y del hijo. En un clima emocionalmente positivo, en que el terapeuta se conduce de modo confirmativo y permisivo, interesado por su bienestar, el niño se siente bien y aceptado, de manera tal que puede desarrollar una actividad en que se vive a sí mismo como poseedor de un sentido trascendente. La actividad del niño, en el tratamiento grupal y en la estimulación individual, no se evalúa como rendimiento, sino que se acepta mediante la participación y el reconocimiento. El efecto terapéutico reside en la reducción considerable de la angustia, lo que posibilita al niño conducirse durante el tratamiento y más tarde en todas las situaciones cotidianas, de modo resolutivo y creativo. Este trabajo, más bien "psicoterapéutico" con el niño es ciertamente una tarea muy difícil, contrapuesta totalmente a la manipulación física del niño. Ella presupone la planificación y el logro de una situación lúdicra en que el niño se mueve en posiciones en que los patrones motores patológicos irrumpen tan escasamente como sea posible en los movimientos espontáneos. Frecuentemente deben acoplarse estas etapas de carácter más bien "psicoterapéutico" a la secuencia terapéutica cuyo objetivo principal es encaminar el movimiento.
En estas situaciones, los padres experimentan, a menudo por primera vez, que alguien se dirige al niño con calor y sin prejuicios y que le permite hacerse productivo, en una forma tal que les posibilita un acercamiento similar en el hogar. De esta manera, la terapia de estimulación temprana adquiere incluso un carácter modelar para otras situaciones sociales.
Mostrando entradas con la etiqueta rehabilitación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rehabilitación. Mostrar todas las entradas
miércoles, 21 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Masajes Shantala
El Shantala es el arte de masajear a los bebés y a los niños. Es una técnica milenaria de origen hindú que se basa en las caricias espontáneas de las madres hacia sus hijos. Lo más importante de este masaje es el contacto emocional entre padres e hijos, que surge a partir del tacto y de la palabra que lo acompaña. Ayuda a los bebés en sus primeros meses de vida, luego del placer del ambiente del vientre materno, a no sentirse aislado, perdido... Abrazarlos, acunarlos, acariciarlos, masajearlos..., alimentan una agradable sensación de estar con el otro.
Ante el nacimiento de un bebé con necesidades especiales, los padres suelen experimentar períodos de confusión en los que es necesario atravesar el duelo por el niño ideal que no ha llegado, pasar por el primer tiempo en donde la pregunta acerca del futuro de su hijo es lo que orienta sus vidas: recorrido por tratamientos, estudios, consultas. Una vez atravesado este tiempo, sería importante darse el permiso para conocer a este nuevo hijo, conectarse con el bebé no desde su dificultad, sino desde sus posibilidades. Un bebé con necesidades especiales puede escuchar una canción, puede disfrutar de una caricia, puede recibir masajitos.
Todos los bebés necesitan del contacto físico para su desarrollo, necesitan de la mirada de su madre y de su palabra; así se propiciará el encuentro, el vínculo entre ellos y se apostará a la singularidad de ese pequeño.
Sostén, mirada, tacto, palabra... le dan al bebé la posibilidad de ser. Por eso es tan importante generar espacios para acompañar a la mamá; facilitar el vínculo proponiéndole actividades alternativas diferentes a las que tienen como objetivo la evolución del niño, fomentando la confianza en sí misma y en su capacidad de ayudar al bebé a lo largo del complejo proceso de desarrollo, para que desde allí pueda ofrecer a su hijo momentos de sostén y sentimientos de disponibilidad corporal y emocional.
Este contacto, junto con el lenguaje, marcan la modalidad propia de cada uno de relacionarse con los otros, con el mundo. Modalidad que día a día va "tomando cuerpo" en el bebé, preparándose para la vida de relaciones.
El niño y el lenguaje
El bebé es alguien que no tiene aún la capacidad del habla, y depende de qué enfermedad hablemos, tal vez no adquiera dicha capacidad. Ello no quiere decir que no tenga relación con nuestro lenguaje: comprende, se alimenta de nuestro discurso, está habitado por el lenguaje antes de poder emplearlo. Es por ello que es sugerible hablarle al niño, y de esta manera entremezclar nuestras palabras con su balbuceo inaugurando un vínculo basado en el intercambio y en al afecto.
Hablarle, hablar de él, anticipar lo que vendrá: "ahora nos vamos a bañar...", cantarle, contarle cuentos conforman un tesoro interior que lo acompañará a lo largo de su vida.
Cuanto más pequeño es el niño. más importante es lo que hablamos en forma indirecta: no sólo recibe la palabra que dirigimos hacia él, también lo que decimos de él y el lenguaje que intercambia nuestro cuerpo con el de él.
Una de las primeras consecuencias del lenguaje consiste en favorecer la singularidad del ser de este niño: la misma palabra dicha a dos niños diferentes provoca diferente reacción en cada uno, toca distintos rasgos. De allí la importancia de que los adultos prestemos especial atención a los signos que los pequeños nos destinan, intentando atravesar la dificultad, priorizando su voluntad de comunicarse y así descifrar el contenido de su respuesta o mensaje. En este intercambio encontrará el tono necesario para evolucionar de la mejor manera, sea cual fuere su dificultad.
En la mayor parte de los casos se empieza a hablar del niño mucho antes de su nacimiento: en nuestros deseos, en nuestros proyectos, en la elección del nombre. Desde ese momento, el niño empieza a vivir y se desarrollará y crecerá si se le otorga suficiente espacio, pero no del físico sino del psíquico: todo lo que de él se dijo, imaginó y esperó aún antes de su nacimiento.
Si la enfermedad no permitiera el avance hacia el lenguaje verbal, su cuerpo será uno de los puntos de partida de nuestras conversaciones: por ello es importante que se dé en la relación madre-hijo el diálogo no sólo en el plano verbal sino también en el plano sensorial.
Una forma de vincularse
El Shantala es el arte de masajear a los bebés y a los niños. Es una técnica milenaria de origen hindú que se basa en las caricias espontáneas de las madres hacia sus hijos.
Lo más importante de este masaje es el contacto emocional entre padres e hijos que surge a partir del tacto y de la palabra que lo acompaña. Ayuda a los bebés en sus primeros meses de vida, luego del placer del ambiente del vientre materno, a no sentirse aislado, perdido... Abrazarlos, acunarlos, acariciarlos, masajearlos...alimentan una agradable sensación de estar con el otro.
Esta práctica nos brinda los siguientes beneficios:
- Tonifica y fortalece los músculos.
- Mejora la adaptación e incentiva la inteligencia.
- Combate el insomnio y las pesadillas.
- Ayuda a conciliar el sueño.
- Relaja y ayuda a descansar mejor.
- Elimina problemas de cólicos.
- Facilita la maduración del aparato respiratorio y digestivo.
- Produce avances físicos en los casos de niños con necesidades especiales.
Por sobre todas las cosas, se trata de un tiempo de disponibilidad plena hacia el niño, donde la mirada está puesta en el vínculo.
Ante el nacimiento de un bebé con necesidades especiales, los padres suelen experimentar períodos de confusión en los que es necesario atravesar el duelo por el niño ideal que no ha llegado, pasar por el primer tiempo en donde la pregunta acerca del futuro de su hijo es lo que orienta sus vidas: recorrido por tratamientos, estudios, consultas. Una vez atravesado este tiempo, sería importante darse el permiso para conocer a este nuevo hijo, conectarse con el bebé no desde su dificultad, sino desde sus posibilidades. Un bebé con necesidades especiales puede escuchar una canción, puede disfrutar de una caricia, puede recibir masajitos.
Todos los bebés necesitan del contacto físico para su desarrollo, necesitan de la mirada de su madre y de su palabra; así se propiciará el encuentro, el vínculo entre ellos y se apostará a la singularidad de ese pequeño.
Sostén, mirada, tacto, palabra... le dan al bebé la posibilidad de ser. Por eso es tan importante generar espacios para acompañar a la mamá; facilitar el vínculo proponiéndole actividades alternativas diferentes a las que tienen como objetivo la evolución del niño, fomentando la confianza en sí misma y en su capacidad de ayudar al bebé a lo largo del complejo proceso de desarrollo, para que desde allí pueda ofrecer a su hijo momentos de sostén y sentimientos de disponibilidad corporal y emocional.
Este contacto, junto con el lenguaje, marcan la modalidad propia de cada uno de relacionarse con los otros, con el mundo. Modalidad que día a día va "tomando cuerpo" en el bebé, preparándose para la vida de relaciones.
El niño y el lenguaje
El bebé es alguien que no tiene aún la capacidad del habla, y depende de qué enfermedad hablemos, tal vez no adquiera dicha capacidad. Ello no quiere decir que no tenga relación con nuestro lenguaje: comprende, se alimenta de nuestro discurso, está habitado por el lenguaje antes de poder emplearlo. Es por ello que es sugerible hablarle al niño, y de esta manera entremezclar nuestras palabras con su balbuceo inaugurando un vínculo basado en el intercambio y en al afecto.
Hablarle, hablar de él, anticipar lo que vendrá: "ahora nos vamos a bañar...", cantarle, contarle cuentos conforman un tesoro interior que lo acompañará a lo largo de su vida.
Cuanto más pequeño es el niño. más importante es lo que hablamos en forma indirecta: no sólo recibe la palabra que dirigimos hacia él, también lo que decimos de él y el lenguaje que intercambia nuestro cuerpo con el de él.
Una de las primeras consecuencias del lenguaje consiste en favorecer la singularidad del ser de este niño: la misma palabra dicha a dos niños diferentes provoca diferente reacción en cada uno, toca distintos rasgos. De allí la importancia de que los adultos prestemos especial atención a los signos que los pequeños nos destinan, intentando atravesar la dificultad, priorizando su voluntad de comunicarse y así descifrar el contenido de su respuesta o mensaje. En este intercambio encontrará el tono necesario para evolucionar de la mejor manera, sea cual fuere su dificultad.
En la mayor parte de los casos se empieza a hablar del niño mucho antes de su nacimiento: en nuestros deseos, en nuestros proyectos, en la elección del nombre. Desde ese momento, el niño empieza a vivir y se desarrollará y crecerá si se le otorga suficiente espacio, pero no del físico sino del psíquico: todo lo que de él se dijo, imaginó y esperó aún antes de su nacimiento.
Si la enfermedad no permitiera el avance hacia el lenguaje verbal, su cuerpo será uno de los puntos de partida de nuestras conversaciones: por ello es importante que se dé en la relación madre-hijo el diálogo no sólo en el plano verbal sino también en el plano sensorial.
Una forma de vincularse
El Shantala es el arte de masajear a los bebés y a los niños. Es una técnica milenaria de origen hindú que se basa en las caricias espontáneas de las madres hacia sus hijos.
Lo más importante de este masaje es el contacto emocional entre padres e hijos que surge a partir del tacto y de la palabra que lo acompaña. Ayuda a los bebés en sus primeros meses de vida, luego del placer del ambiente del vientre materno, a no sentirse aislado, perdido... Abrazarlos, acunarlos, acariciarlos, masajearlos...alimentan una agradable sensación de estar con el otro.
Esta práctica nos brinda los siguientes beneficios:
- Tonifica y fortalece los músculos.
- Mejora la adaptación e incentiva la inteligencia.
- Combate el insomnio y las pesadillas.
- Ayuda a conciliar el sueño.
- Relaja y ayuda a descansar mejor.
- Elimina problemas de cólicos.
- Facilita la maduración del aparato respiratorio y digestivo.
- Produce avances físicos en los casos de niños con necesidades especiales.
Por sobre todas las cosas, se trata de un tiempo de disponibilidad plena hacia el niño, donde la mirada está puesta en el vínculo.
miércoles, 31 de agosto de 2011
MASAJE PARA NIÑOS CON NECESIDADES ESPECIALES
1.- El tacto fortalece el vínculo.
El masaje infantil es una técnica muy eficaz para fortalecer el vínculo afectivo con los niños con necesidades educativas especiales. Los niños con dificultades visuales, auditivas o de desarrollo no pueden responder como los otros niños a los estímulos de sus padres y sus cuidadores. Lo que hace que los adultos que cuidan tengan que buscar otras formas de comunicación y entendimiento del niño con dificultad para comunicarse.
El tacto es un componente vital para el desarrollo de la persona. Una persona puede vivir con la falta de alguno de los demás sentidos, es decir; una persona puede vivir si es ciega, sorda o si le falta el sentido del gusto o el olfato, pero no puede vivir de sin las funciones de la piel. En el masaje infantil se trabaja con el contacto con la piel, por lo que es muy beneficioso para niños con dificultades en otras funciones de la comunicación y vinculación humanas.
El masaje infantil beneficia a los niños con necesidades educativas especiales de la siguiente manera:
1.- Beneficia al metabolismo del niño, porque el masaje incrementa la circulación de la sangre, y así los capilares se abren aumentando el aporte de oxígeno y nutrientes. Los niños con parálisis cerebral tienen una circulación muy pobre, por lo que el masaje es muy beneficioso para estos niños en este sentido.
2.- Los masajes en algunas zonas del cuerpo benefician a otros órganos o tejidos relacionados. Los masajes en el abdomen ayudan a aliviar el estreñimiento. Los masajes en la parte baja exterior del diafragma ayudan a respirar mejor. A los niños con parálisis cerebral que tienen una respiración muy superficial les ayuda mucho este tipo de masaje.
3.- A nivel psicológico el masaje tiene numerosos beneficios. El masaje es relajante, por lo que facilita el bienestar del niño y el paso de la vigilia al sueño. Otras veces el masaje aumenta el tono muscular. Estos dos resultados dependen de la presión que se ejerce en el masaje más que del movimiento en sí; en los niños que acuden al fisioterapeuta para estimular o inhibir el tono muscular es conveniente consultar al profesional sobre la presión idónea para conseguir el resultado deseado. Además, el masaje ayuda a fortalecer la comunicación y el vínculo entre el niño y el cuidador.
2.- NIÑOS CON PARÁLISIS CEREBRAL
2.1 HIPERTONÍA e HIPOTONÍA.
Los niños con parálisis cerebral presentan defectos en la percepción sensorial, e incluso falta de equilibrio. Pueden presentarse dificultades en la elaboración de movimientos voluntarios, lo que tiene como consecuencia la afectación del habla, el control de las manos y puede producirse hipotonía (falta de tono muscular) o hipertonía (exceso de tono muscular).
En los niños con parálisis cerebral el fisioterapeuta suele utilizar ejercicios y masajes para inhibir o facilitar el tono muscular. Las técnicas de inhibición consisten en relajar y reducir el tono muscular y las técnicas de facilitación aumentan el tono muscular.
La técnica de masaje sirve para estos niños y pueden ser modificados para inhibir o facilitar el tono muscular el niño. Si queremos inhibir y relajar el tono muscular, los movimientos serán más largos, lentos, completos y utilizaremos los toques de relajación, sosteniendo la zona del cuerpo con nuestras manos y transmitiendo calor y seguridad. Para aumentar el tono muscular los movimientos serán más vigorosos, utilizaremos más los movimientos de sacudir suavemente esa parte y lo acompañaremos de más palabras y cantos o juegos.
2.2 MOVIMIENTOS DEL MASAJE
En los niños con parálisis cerebral podemos realizar el masaje del siguiente modo:
1.- El masaje en las plantas de los pies: puede causar la extensión y rigidez de la pierna.
2.- Abdomen: los pulgares hacia los lados ayudan a estimular la respiración diafragmática.
3.- La posición de mantener las rodillas contra el abdomen sólo 5 segundos. Si se mantiene mucho tiempo puede inhibir la respiración.
4.- Estos niños suelen rechazar los masajes en los hombros. Por eso es interesante empezar por la mariposa y respetar el ritmo.
5.- Los movimientos en los labios ayudan a mejorar la deglución, importante para los niños que babean y respiran por la boca. El masaje en la cara es una buena estimulación oral.
6.- En la espalda, no dar masaje en contra del sentido del vello.
7.- Si el niño tiene alguna desviación o canal de derivación, aplicar el masaje alrededor de la zona y consultar con el fisioterapeuta sobre la presión que puede ejercerse. Si ha habido alguna intervención quirúrgica, no aplicar el masaje directamente sobre la zona, sino en otra zona del cuerpo.
8.- Posición: colocar debajo de la cabeza un cojín para que la cabeza esté centrada. Las caderas abiertas y las rodillas flexionadas, los brazos relajados a los lados.
2.3 RECHAZO DEL TACTO.
Los niños con varias disfunciones pueden rechazar el tacto. Estos niños son extremadamente sensibles a la estimulación, por lo que con ellos especialmente es más importante el respeto a su ritmo.
Algunos autores y experiencias afirman que las presiones profundas y los movimientos firmes son efectivos para que el niño acepte mejor el masaje. También ayudan los baños calientes y las fricciones con una toalla antes del masaje.
3.- NIÑOS CON SÍNDROME DE DOWN.
Hay que tener en cuenta que los niños con Síndrome de Down son más propensos que los otros niños a desarrollar infecciones, neumonías, pérdidas de oído y problemas de corazón. Es necesario saber si el niño ha sido intervenido quirúrgicamente en alguna zona para no dar directamente masaje sobre esa zona. Es importante hablar al niño, contarle lo que estamos haciendo, utilizando movimientos suaves y los toques de relajación.
4.- NIÑOS CON DIFICULTADES VISUALES.
4.1 BENEFICIOS DEL MASAJE PARA NIÑOS CON DIFICULTADES VISUALES.
Los niños con dificultades visuales tienen una mayor necesidad de estimulación táctil para definir el mundo que les rodea, por eso el masaje infantil es muy beneficioso para estos niños.
Estudios con animales mostraron que los problemas de visión no producían efectos en el comportamiento afectivo de los mismos si recibían estimulación táctil. Animales ciegos privados además del contacto táctil, desarrollaban comportamientos hiperagresivos o pasivos.
Otros estudios muestran que los niños que viven en instituciones que son tomados en brazos durante 20 minutos diarios desarrollan antes una atención visual, lo que demuestra que ambos sistemas sensoriales están interconectados.
El masaje infantil con niños con dificultades visuales es beneficioso principalmente en dos aspectos:
1.- Ayuda a fortalecer el vínculo con el padre, madre o cuidadores. El contacto con la mirada es uno de los principales elementos de vinculación tanto entre padres e hijos como entre las personas en general, puesto que a través de la mirada conocemos al otro y recibimos de él el feedback necesario para relacionarnos.
El canal visual es el canal de relación que más desarrollan las personas que no tienen dificultades visuales. Y por tanto es el principal canal de comunicación y vinculación con los demás. Los niños con dificultades visuales tienen más posibilidades que los otros de tener problemas de vinculación con los demás, por lo que es interesante que los padres y madres, así como los educadores y cuidadores desarrollen otras vías de comunicación y vinculación con ellos. El tacto es la principal vía de vinculación con estos niños, puesto que ellos así aprenderán a conocer y moverse en el mundo, a través del tacto.
2.- El masaje diario a estos niños ayuda a establecer una buena imagen corporal. Esto es necesario para que el niño pueda orientarse y moverse en el espacio. Algunos niños con problemas de visión gatean y comienzan a andar más tarde. Algunos autores sugieren que esto puede ser porque el niño se resiste a permanecer tiempo boca abajo. El masaje diario en la espalda ayuda al niño a aceptar mejor esta posición y a relajar y fortalecer el cuello y la musculatura de la espalda.
4.2 SUGERENCIAS PARA EL MASAJE CON NIÑOS CON PROBLEMAS VISUALES:
1.- Con los bebés pequeños utilizar la “posición de cuna” o un soporte que proporcione al niño seguridad y calor. También con los niños más mayorcitos.
2.- Hablar al niño y explicar lo que se está haciendo y lo que viene después. Al principio y sobre todo con los bebés hasta los 6 meses, no utilizar música, sólo la voz y el tacto.
3.- Mantener un contacto muy cercano con el bebé y con el niño. Mantener la cara cerca del bebé y el niño, para que pueda él también tocar y responder con el tacto.
4.- Mantener siempre el contacto con las manos. Siempre debe hacer una mano que toque el cuerpo del niño.
5.- Cuidar la iluminación de la sala. La luz puede distraer a los niños que tengan algo de visión.
5.- MASAJE PARA NIÑOS CON PROBLEMAS AUDITIVOS
Los niño con problemas auditivos también precisan como los demás de contacto táctil para vincularse con el mundo. Estos niños necesitan que se les hable puesto que los sonidos en los primeros períodos de la vida ayudan a estimular las conexiones nerviosas entre el oído y el cerebro. Además, aunque el niño no pueda oir todo lo que se le dice, él captará lo que expresa el adulto con su mirada su cuerpo, sus movimientos…
Los niños que disponen de algún aparato para estimular la percepción sonora pueden permanecer con el aparato puesto a lo largo del masaje.
La infant Hearing Resource recomienda lo siguiente para estos niños: “Explícale al niño lo que estás pensando y sintiendo. A él le gusta oír hablar sobre aquello que produce alegría, tristeza, ansiedad, excitación. A partir de la forma en que lo coges o lo acaricias, él puede reconocer distintos sentimientos; puedes decirle los nombre de esos sentimientos. Así, cuando él los experimente, sabrá cómo llamarlos”.
SUGERENCIAS PARA EL MASAJE:
1.- Hablarle y explicarle mientras le das masaje.
2.- Mantener especialmente el contacto con la mirada.
3.- Imitar los sonidos del niño.
6.- OTRAS SITUACIONES ESPECIALES.
6.1 NIÑOS PREMATUROS O NIÑOS HOSPITALIZADOS.
Los bebés prematuros que han permanecido tiempo en el hospital pueden estar traumatizados y muy sensibles. Tanto ellos como sus padres, que se muestran en ocasiones asustadizos y temerosos por la seguridad de su bebé. Por lo tanto para los educadores que trabajan con estos niños es importante que reconozcan el miedo y las necesidades de estos padres y les transmitan confianza y profesionalidad para que puedan estar tranquilos y seguros de dejar a su hijo en buenas manos. A los niños es importante mostrarles afecto y calor con el tacto. Después de la estancia en el hospital el niño puede haber tenido la experiencia de que el contacto táctil era doloroso.
Suelen ser especialmente sensibles las zonas de brazos, pecho y pies. Especialmente si el niño ha estado conectado a sueros, monitores para el corazón, etc. Por lo tanto es recomendable comenzar a dar masaje por la espalda y las piernas.
6.2 NIÑOS CON ENFERMEDADES.
En los períodos de molestias y enfermedad el masaje es muy beneficioso para aliviar los síntomas. En casos de otras enfermedades específicas y más graves es interesante consultar con el pediatra antes de dar masaje.
A continuación se presentan algunos consejos para dar masaje en molestias y enfermedades leves:
- Para bajar la fiebre se recomienda humedecer las manos con agua caliente y no darlo con aceite. Tapar al niño con una toalla el resto de cuerpo. El objetivo es sacar el calor a la superficie del cuerpo.
- Para la congestión torácica: practicar los movimientos normales del pecho con aceite (eucalipto también viene bien).
- Para la congestión nasal: realizar el masaje facial, especialmente los movimientos de la zona de la nariz.
6.3 NIÑOS MALTRATADOS.
En general, los niños que han sufrido maltrato necesitan expresar su dolor y aprender a diferencias el contacto dañino del contacto sano. El masaje ayuda a los niños en general a diferenciar las relaciones y los contactos sanos de los insanos. Al establecer el vínculo y una relación con un niño de estas características es importante ofrecer pequeños toques de relajación y cuando el niño acepte el masaje proporcionarle con él calor y seguridad. El niño, a través del masaje, aprende a tener confianza en sí mismo y en el mundo y puede restablecer un vínculo de seguridad con el mundo.
El masaje infantil es una técnica muy eficaz para fortalecer el vínculo afectivo con los niños con necesidades educativas especiales. Los niños con dificultades visuales, auditivas o de desarrollo no pueden responder como los otros niños a los estímulos de sus padres y sus cuidadores. Lo que hace que los adultos que cuidan tengan que buscar otras formas de comunicación y entendimiento del niño con dificultad para comunicarse.
El tacto es un componente vital para el desarrollo de la persona. Una persona puede vivir con la falta de alguno de los demás sentidos, es decir; una persona puede vivir si es ciega, sorda o si le falta el sentido del gusto o el olfato, pero no puede vivir de sin las funciones de la piel. En el masaje infantil se trabaja con el contacto con la piel, por lo que es muy beneficioso para niños con dificultades en otras funciones de la comunicación y vinculación humanas.
El masaje infantil beneficia a los niños con necesidades educativas especiales de la siguiente manera:
1.- Beneficia al metabolismo del niño, porque el masaje incrementa la circulación de la sangre, y así los capilares se abren aumentando el aporte de oxígeno y nutrientes. Los niños con parálisis cerebral tienen una circulación muy pobre, por lo que el masaje es muy beneficioso para estos niños en este sentido.
2.- Los masajes en algunas zonas del cuerpo benefician a otros órganos o tejidos relacionados. Los masajes en el abdomen ayudan a aliviar el estreñimiento. Los masajes en la parte baja exterior del diafragma ayudan a respirar mejor. A los niños con parálisis cerebral que tienen una respiración muy superficial les ayuda mucho este tipo de masaje.
3.- A nivel psicológico el masaje tiene numerosos beneficios. El masaje es relajante, por lo que facilita el bienestar del niño y el paso de la vigilia al sueño. Otras veces el masaje aumenta el tono muscular. Estos dos resultados dependen de la presión que se ejerce en el masaje más que del movimiento en sí; en los niños que acuden al fisioterapeuta para estimular o inhibir el tono muscular es conveniente consultar al profesional sobre la presión idónea para conseguir el resultado deseado. Además, el masaje ayuda a fortalecer la comunicación y el vínculo entre el niño y el cuidador.
2.- NIÑOS CON PARÁLISIS CEREBRAL
2.1 HIPERTONÍA e HIPOTONÍA.
Los niños con parálisis cerebral presentan defectos en la percepción sensorial, e incluso falta de equilibrio. Pueden presentarse dificultades en la elaboración de movimientos voluntarios, lo que tiene como consecuencia la afectación del habla, el control de las manos y puede producirse hipotonía (falta de tono muscular) o hipertonía (exceso de tono muscular).
En los niños con parálisis cerebral el fisioterapeuta suele utilizar ejercicios y masajes para inhibir o facilitar el tono muscular. Las técnicas de inhibición consisten en relajar y reducir el tono muscular y las técnicas de facilitación aumentan el tono muscular.
La técnica de masaje sirve para estos niños y pueden ser modificados para inhibir o facilitar el tono muscular el niño. Si queremos inhibir y relajar el tono muscular, los movimientos serán más largos, lentos, completos y utilizaremos los toques de relajación, sosteniendo la zona del cuerpo con nuestras manos y transmitiendo calor y seguridad. Para aumentar el tono muscular los movimientos serán más vigorosos, utilizaremos más los movimientos de sacudir suavemente esa parte y lo acompañaremos de más palabras y cantos o juegos.
2.2 MOVIMIENTOS DEL MASAJE
En los niños con parálisis cerebral podemos realizar el masaje del siguiente modo:
1.- El masaje en las plantas de los pies: puede causar la extensión y rigidez de la pierna.
2.- Abdomen: los pulgares hacia los lados ayudan a estimular la respiración diafragmática.
3.- La posición de mantener las rodillas contra el abdomen sólo 5 segundos. Si se mantiene mucho tiempo puede inhibir la respiración.
4.- Estos niños suelen rechazar los masajes en los hombros. Por eso es interesante empezar por la mariposa y respetar el ritmo.
5.- Los movimientos en los labios ayudan a mejorar la deglución, importante para los niños que babean y respiran por la boca. El masaje en la cara es una buena estimulación oral.
6.- En la espalda, no dar masaje en contra del sentido del vello.
7.- Si el niño tiene alguna desviación o canal de derivación, aplicar el masaje alrededor de la zona y consultar con el fisioterapeuta sobre la presión que puede ejercerse. Si ha habido alguna intervención quirúrgica, no aplicar el masaje directamente sobre la zona, sino en otra zona del cuerpo.
8.- Posición: colocar debajo de la cabeza un cojín para que la cabeza esté centrada. Las caderas abiertas y las rodillas flexionadas, los brazos relajados a los lados.
2.3 RECHAZO DEL TACTO.
Los niños con varias disfunciones pueden rechazar el tacto. Estos niños son extremadamente sensibles a la estimulación, por lo que con ellos especialmente es más importante el respeto a su ritmo.
Algunos autores y experiencias afirman que las presiones profundas y los movimientos firmes son efectivos para que el niño acepte mejor el masaje. También ayudan los baños calientes y las fricciones con una toalla antes del masaje.
3.- NIÑOS CON SÍNDROME DE DOWN.
Hay que tener en cuenta que los niños con Síndrome de Down son más propensos que los otros niños a desarrollar infecciones, neumonías, pérdidas de oído y problemas de corazón. Es necesario saber si el niño ha sido intervenido quirúrgicamente en alguna zona para no dar directamente masaje sobre esa zona. Es importante hablar al niño, contarle lo que estamos haciendo, utilizando movimientos suaves y los toques de relajación.
4.- NIÑOS CON DIFICULTADES VISUALES.
4.1 BENEFICIOS DEL MASAJE PARA NIÑOS CON DIFICULTADES VISUALES.
Los niños con dificultades visuales tienen una mayor necesidad de estimulación táctil para definir el mundo que les rodea, por eso el masaje infantil es muy beneficioso para estos niños.
Estudios con animales mostraron que los problemas de visión no producían efectos en el comportamiento afectivo de los mismos si recibían estimulación táctil. Animales ciegos privados además del contacto táctil, desarrollaban comportamientos hiperagresivos o pasivos.
Otros estudios muestran que los niños que viven en instituciones que son tomados en brazos durante 20 minutos diarios desarrollan antes una atención visual, lo que demuestra que ambos sistemas sensoriales están interconectados.
El masaje infantil con niños con dificultades visuales es beneficioso principalmente en dos aspectos:
1.- Ayuda a fortalecer el vínculo con el padre, madre o cuidadores. El contacto con la mirada es uno de los principales elementos de vinculación tanto entre padres e hijos como entre las personas en general, puesto que a través de la mirada conocemos al otro y recibimos de él el feedback necesario para relacionarnos.
El canal visual es el canal de relación que más desarrollan las personas que no tienen dificultades visuales. Y por tanto es el principal canal de comunicación y vinculación con los demás. Los niños con dificultades visuales tienen más posibilidades que los otros de tener problemas de vinculación con los demás, por lo que es interesante que los padres y madres, así como los educadores y cuidadores desarrollen otras vías de comunicación y vinculación con ellos. El tacto es la principal vía de vinculación con estos niños, puesto que ellos así aprenderán a conocer y moverse en el mundo, a través del tacto.
2.- El masaje diario a estos niños ayuda a establecer una buena imagen corporal. Esto es necesario para que el niño pueda orientarse y moverse en el espacio. Algunos niños con problemas de visión gatean y comienzan a andar más tarde. Algunos autores sugieren que esto puede ser porque el niño se resiste a permanecer tiempo boca abajo. El masaje diario en la espalda ayuda al niño a aceptar mejor esta posición y a relajar y fortalecer el cuello y la musculatura de la espalda.
4.2 SUGERENCIAS PARA EL MASAJE CON NIÑOS CON PROBLEMAS VISUALES:
1.- Con los bebés pequeños utilizar la “posición de cuna” o un soporte que proporcione al niño seguridad y calor. También con los niños más mayorcitos.
2.- Hablar al niño y explicar lo que se está haciendo y lo que viene después. Al principio y sobre todo con los bebés hasta los 6 meses, no utilizar música, sólo la voz y el tacto.
3.- Mantener un contacto muy cercano con el bebé y con el niño. Mantener la cara cerca del bebé y el niño, para que pueda él también tocar y responder con el tacto.
4.- Mantener siempre el contacto con las manos. Siempre debe hacer una mano que toque el cuerpo del niño.
5.- Cuidar la iluminación de la sala. La luz puede distraer a los niños que tengan algo de visión.
5.- MASAJE PARA NIÑOS CON PROBLEMAS AUDITIVOS
Los niño con problemas auditivos también precisan como los demás de contacto táctil para vincularse con el mundo. Estos niños necesitan que se les hable puesto que los sonidos en los primeros períodos de la vida ayudan a estimular las conexiones nerviosas entre el oído y el cerebro. Además, aunque el niño no pueda oir todo lo que se le dice, él captará lo que expresa el adulto con su mirada su cuerpo, sus movimientos…
Los niños que disponen de algún aparato para estimular la percepción sonora pueden permanecer con el aparato puesto a lo largo del masaje.
La infant Hearing Resource recomienda lo siguiente para estos niños: “Explícale al niño lo que estás pensando y sintiendo. A él le gusta oír hablar sobre aquello que produce alegría, tristeza, ansiedad, excitación. A partir de la forma en que lo coges o lo acaricias, él puede reconocer distintos sentimientos; puedes decirle los nombre de esos sentimientos. Así, cuando él los experimente, sabrá cómo llamarlos”.
SUGERENCIAS PARA EL MASAJE:
1.- Hablarle y explicarle mientras le das masaje.
2.- Mantener especialmente el contacto con la mirada.
3.- Imitar los sonidos del niño.
6.- OTRAS SITUACIONES ESPECIALES.
6.1 NIÑOS PREMATUROS O NIÑOS HOSPITALIZADOS.
Los bebés prematuros que han permanecido tiempo en el hospital pueden estar traumatizados y muy sensibles. Tanto ellos como sus padres, que se muestran en ocasiones asustadizos y temerosos por la seguridad de su bebé. Por lo tanto para los educadores que trabajan con estos niños es importante que reconozcan el miedo y las necesidades de estos padres y les transmitan confianza y profesionalidad para que puedan estar tranquilos y seguros de dejar a su hijo en buenas manos. A los niños es importante mostrarles afecto y calor con el tacto. Después de la estancia en el hospital el niño puede haber tenido la experiencia de que el contacto táctil era doloroso.
Suelen ser especialmente sensibles las zonas de brazos, pecho y pies. Especialmente si el niño ha estado conectado a sueros, monitores para el corazón, etc. Por lo tanto es recomendable comenzar a dar masaje por la espalda y las piernas.
6.2 NIÑOS CON ENFERMEDADES.
En los períodos de molestias y enfermedad el masaje es muy beneficioso para aliviar los síntomas. En casos de otras enfermedades específicas y más graves es interesante consultar con el pediatra antes de dar masaje.
A continuación se presentan algunos consejos para dar masaje en molestias y enfermedades leves:
- Para bajar la fiebre se recomienda humedecer las manos con agua caliente y no darlo con aceite. Tapar al niño con una toalla el resto de cuerpo. El objetivo es sacar el calor a la superficie del cuerpo.
- Para la congestión torácica: practicar los movimientos normales del pecho con aceite (eucalipto también viene bien).
- Para la congestión nasal: realizar el masaje facial, especialmente los movimientos de la zona de la nariz.
6.3 NIÑOS MALTRATADOS.
En general, los niños que han sufrido maltrato necesitan expresar su dolor y aprender a diferencias el contacto dañino del contacto sano. El masaje ayuda a los niños en general a diferenciar las relaciones y los contactos sanos de los insanos. Al establecer el vínculo y una relación con un niño de estas características es importante ofrecer pequeños toques de relajación y cuando el niño acepte el masaje proporcionarle con él calor y seguridad. El niño, a través del masaje, aprende a tener confianza en sí mismo y en el mundo y puede restablecer un vínculo de seguridad con el mundo.
domingo, 7 de agosto de 2011
ESTIMULACION MULTISENSORIAL
La estimulación multisensorial es un instrumento utilizado con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidad. Para ello se recurre a medios y estrategias que trabajan las capacidades más básicas del ser humano: las sensaciones, la percepción y la integración sensorial.
Las salas "snoezelen", o multisensoriales, están repletas de luces, olores, sonidos, colores...
Surgen de una iniciativa creada en Holanda para estimular a personas con discapacidades psíquicas. Con estos tratamientos no se pretende curar a estos discapacitados, pero sí hacer que disfruten, mejoren sus capacidades cognitivas y de relación, y se encuentren mejor.
Sobre todo en los niños pequeños, se busca reforzar su desarrollo favoreciendo la integración de la información sensorial que reciben, ayudando en sus aprendizajes y su relación con el entorno.
Se trabajan los sentidos en un ambiente de estímulos controlados, donde se facilitan la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Llegando a experimentar sensaciones intensas con la posiblidad de expresar emociones contenidas. Se busca un despertar sensorial a través de la propia experiencia sensorial.
La estimulación multisensorial tiene muchas cosas en común con la estimulación temprana, de hecho es estimulación temprana cuando se realiza en los primeros años de vida. Sin embargo, la estimulación temprana no siempre comparte objetivos terapéuticos, como es el caso que nos ocupa. Y la estimulación multisensorial va algo más allá en la utilización de todo tipo de técnicas y aparatos que proyectan diferentes estímulos sensoriales.
La estimulación multisensorial coincide en gran parte con la teoría de la Integración Sensorial de la norteamericana Jean Ayres. Por esta razón tienden a confundirse y mezclarse ambos términos. "Estimulación multisensorial" puede hacer referencia a cualquiera de las dos tendencias (snoezelen o integración sensorial) o incluso a otros métodos de estimulación cerebral o reorganización neurológica como Doman, por ejemplo. Las técnicas que utilizan se diferencian en muchos aspectos, pero los objetivos y el concepto mismo de estas terapias tienen mucho en común. De hecho la estimulación es siempre "sensorial" pues es sólo a través de los sentidos que podemos estimular, y cuántos más sentidos impliquemos haciendo de esta estimulación "multi", mejores serán los resultados y mayores los beneficios.
Esto es un extracto de la Revista de Neurología, neurología.com:
La estimulación multisensorial (EMS) de un niño pequeño es fundamental para su existencia futura. La presentación de estímulos debe seguir un cronograma estricto; tan importante es esta observación que si el momento crítico de incorporación de un estímulo ha pasado, no será lo mismo brindar ese estímulo en otro tiempo.
La aplicación de programas de intervención en forma adecuada, específica y oportuna, permitirá, dentro de las posibilidades de cada niño, acompañarlos en el desarrollo de sus habilidades y capacidades.
DESCRIPCION DE LOS ELEMENTOS DE LA SALA:
-Tubo de burbujas: estimulación visual, táctil y auditiva. Es un tubo acrílico por el que ascienden burbujas de colores al mismo tiempo que vibra
-Podium de espejos: estimulación visual y táctil. Conjunto de espejos irrompibles.
-Piscina de bolas: estimulación táctil y propioceptiva. Piscina que por sus dimensiones permite la entrada a personas adultas. En su interior hay bolas que son las que acarician toda la superficie del cuerpo.
-Haz de fibra óptica: estimulación táctil y visual.Una fuente luminosa y un haz de 100 fibras de vidrio de 2 m de longitud. En las fibras aparecen y desaparecen multitud de puntos de luz que cambian de color .Estas variaciones provocan un efecto relajante a quien las mira
-Corazón luminoso y luz ultravioleta: estimulación visual. La luz ultravioleta tiene como accesorios unos tubos de diferentes colores que al colocarles debajo de la luz brillan
-Colchón de agua musical: estimulación somática y auditiva. Tiene calefactor. Debajo hay altavoces y el sonido transmitido a través del agua produce una vibración relajante.
-Panel de luz y sonido: estimulación visual y auditiva. Pantalla que responde a cualquier ruido cambiando su color y aspecto luminoso. Puede utilizarse con música ambiental, o hablando a través de un micro.
-Puf de microbolas: estimulación propioceptiva. Puedes tumbarte casi por completo. Su recubrimiento es como el de las colchonetas, y está relleno de bolas de poliestireno expandido. Este material ayuda a que los niños adopten una postura determinada
-Bola reflectante: estimulación visual. Se trata de una bola de espejos y un foco que hacen que multitud de luces de colores giren por la sala lentamente.
-Proyector de imágenes: estimulación visual. Funciona con discos que van girando por lo que las imágenes que proyecta varían.
-Vestibulador: estimulación vestibular. Permite balanceos en todas direcciones y giros, tiene diversos accesorios para poder variar el grado de dificultad.
-Paneles tactiles: estimulación tactil, visual y coordinación oculomanual. Paneles constituidos por material de diferentes texturas y elementos que permiten actividades relacionadas con la estimulación táctil y visual.
-Alfombra sonora: estimulación táctil y auditiva. Produce diferentes sonidos según se va presionando.
Además de los elementos principales mencionados también hay en la sala los siguientes:
Diversos frascos de aromas
Diverso material de diferentes texturas.
Juguetes sonoros
Las salas "snoezelen", o multisensoriales, están repletas de luces, olores, sonidos, colores...
Surgen de una iniciativa creada en Holanda para estimular a personas con discapacidades psíquicas. Con estos tratamientos no se pretende curar a estos discapacitados, pero sí hacer que disfruten, mejoren sus capacidades cognitivas y de relación, y se encuentren mejor.
Sobre todo en los niños pequeños, se busca reforzar su desarrollo favoreciendo la integración de la información sensorial que reciben, ayudando en sus aprendizajes y su relación con el entorno.
Se trabajan los sentidos en un ambiente de estímulos controlados, donde se facilitan la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Llegando a experimentar sensaciones intensas con la posiblidad de expresar emociones contenidas. Se busca un despertar sensorial a través de la propia experiencia sensorial.
La estimulación multisensorial tiene muchas cosas en común con la estimulación temprana, de hecho es estimulación temprana cuando se realiza en los primeros años de vida. Sin embargo, la estimulación temprana no siempre comparte objetivos terapéuticos, como es el caso que nos ocupa. Y la estimulación multisensorial va algo más allá en la utilización de todo tipo de técnicas y aparatos que proyectan diferentes estímulos sensoriales.
La estimulación multisensorial coincide en gran parte con la teoría de la Integración Sensorial de la norteamericana Jean Ayres. Por esta razón tienden a confundirse y mezclarse ambos términos. "Estimulación multisensorial" puede hacer referencia a cualquiera de las dos tendencias (snoezelen o integración sensorial) o incluso a otros métodos de estimulación cerebral o reorganización neurológica como Doman, por ejemplo. Las técnicas que utilizan se diferencian en muchos aspectos, pero los objetivos y el concepto mismo de estas terapias tienen mucho en común. De hecho la estimulación es siempre "sensorial" pues es sólo a través de los sentidos que podemos estimular, y cuántos más sentidos impliquemos haciendo de esta estimulación "multi", mejores serán los resultados y mayores los beneficios.
Esto es un extracto de la Revista de Neurología, neurología.com:
La estimulación multisensorial (EMS) de un niño pequeño es fundamental para su existencia futura. La presentación de estímulos debe seguir un cronograma estricto; tan importante es esta observación que si el momento crítico de incorporación de un estímulo ha pasado, no será lo mismo brindar ese estímulo en otro tiempo.
La aplicación de programas de intervención en forma adecuada, específica y oportuna, permitirá, dentro de las posibilidades de cada niño, acompañarlos en el desarrollo de sus habilidades y capacidades.
DESCRIPCION DE LOS ELEMENTOS DE LA SALA:
-Tubo de burbujas: estimulación visual, táctil y auditiva. Es un tubo acrílico por el que ascienden burbujas de colores al mismo tiempo que vibra
-Podium de espejos: estimulación visual y táctil. Conjunto de espejos irrompibles.
-Piscina de bolas: estimulación táctil y propioceptiva. Piscina que por sus dimensiones permite la entrada a personas adultas. En su interior hay bolas que son las que acarician toda la superficie del cuerpo.
-Haz de fibra óptica: estimulación táctil y visual.Una fuente luminosa y un haz de 100 fibras de vidrio de 2 m de longitud. En las fibras aparecen y desaparecen multitud de puntos de luz que cambian de color .Estas variaciones provocan un efecto relajante a quien las mira
-Corazón luminoso y luz ultravioleta: estimulación visual. La luz ultravioleta tiene como accesorios unos tubos de diferentes colores que al colocarles debajo de la luz brillan
-Colchón de agua musical: estimulación somática y auditiva. Tiene calefactor. Debajo hay altavoces y el sonido transmitido a través del agua produce una vibración relajante.
-Panel de luz y sonido: estimulación visual y auditiva. Pantalla que responde a cualquier ruido cambiando su color y aspecto luminoso. Puede utilizarse con música ambiental, o hablando a través de un micro.
-Puf de microbolas: estimulación propioceptiva. Puedes tumbarte casi por completo. Su recubrimiento es como el de las colchonetas, y está relleno de bolas de poliestireno expandido. Este material ayuda a que los niños adopten una postura determinada
-Bola reflectante: estimulación visual. Se trata de una bola de espejos y un foco que hacen que multitud de luces de colores giren por la sala lentamente.
-Proyector de imágenes: estimulación visual. Funciona con discos que van girando por lo que las imágenes que proyecta varían.
-Vestibulador: estimulación vestibular. Permite balanceos en todas direcciones y giros, tiene diversos accesorios para poder variar el grado de dificultad.
-Paneles tactiles: estimulación tactil, visual y coordinación oculomanual. Paneles constituidos por material de diferentes texturas y elementos que permiten actividades relacionadas con la estimulación táctil y visual.
-Alfombra sonora: estimulación táctil y auditiva. Produce diferentes sonidos según se va presionando.
Además de los elementos principales mencionados también hay en la sala los siguientes:
Diversos frascos de aromas
Diverso material de diferentes texturas.
Juguetes sonoros
viernes, 5 de agosto de 2011
Gesto y postura: encuentro entre el bebé y su mamá
Una de las primeras relaciones entre cuerpo y aprendizaje se constituye en el encuentro tónico-emocional entre el bebé y su mamá. El psicomotricista especializado en terapia psicomotriz intenta favorecer una armonía tónico-emocional y ejercer una acción transformadora del sujeto sobre el ambiente facilitando los aprendizajes. Para que esto sea posible, deberán alternarse movimiento y postura: un movimiento extemo visible -de desplazamiento- donde el sujeto transforma la realidad externa y otro movimiento interno no-visible donde el sujeto transforma su realidad interna.
"Sólo si sabemos y aceptamos que el niño desea derribar la torre de ladrillos, le resultará valioso comprobar que puede construirla".
D. Winnicott
Posiblemente antes de la torre sea el cuerpo... y en especial gestos y posturas deseen desarmarse por el placer que ello supone, pero sólo si sabemos y aceptamos que el niño lo desea, le resultará valioso comprobar que puede construirlos.
No todos los padres captan el placer del bebé por construir y por de-construir sus gestos y sus posturas, la expresión de satisfacción en su rostro cuando lo logra, luego de una prolongada y creativa "frase motriz". O no lo saben o lo inhiben, cortando una y otra vez la sintaxis del acto, colocando al niño en posturas siempre iguales y fijas. Muchos de los padres de nuestros pacientes con torpeza motriz, al relatar cómo eran de bebés, dicen:
"era un santo, comía y dormía..." gatear no, nunca gateó, eso sí: usó mucho andador..." "era muy tranquilo, el bebé ideal, de esos que ni te enteras que hay un niño en la casa".
Es del decir del bebé a través de la sintaxis de estas "frases", de la coordinación entre gesto y postura de lo que quiero reflexionar hoy.
Diálogo tónico, gesto y postura
Una de las primeras relaciones entre cuerpo y aprendizaje. se constituye en este encuentro tónico-emocional entre el bebé y su mamá -diálogo tónico-, a partir del cual en forma gradual irán discriminándose gesto y postura. Estos conformarán las sustancias principales que en forma armoniosa y dialéctica se coordinarán y se expresarán en la sintaxis de todo acto motor.
Cuando hablamos de gesto nos referimos a un movimiento con un significado compartido, donde significante y significado se irán construyendo en el devenir de la interacción madre- bebé.
Nos parece interesante lo planteado por el Prof. J. De Ajuriaguerra en su trabajo "Ontogénesis de las posturas: yo y el otro", donde señala que es en el transcurso de los intervalos entre los movimientos espontáneos del bebé y la interpretación que la madre le otorga, que ambos protagonistas se abren a la comunicación.
Jerarquizamos tanto para el niño como para la madre, el papel del intervalo, de la detención motriz, en el proceso de semantización de la realidad.
En el mismo escrito, De Ajuriaguerra plantea: "entendemos por postura una posición del cuerpo entero o de una parte del cuerpo: la postura sirve a menudo para la preparación de un acto y puede, además, ser la continuación de una serie de movimientos que conducen a un "estado". La postura, en ausencia de movimientos, corresponde a una estabilidad del cuerpo en una cierta posición". Vemos entonces que el gesto está más relacionado con el movimiento como transformación en tanto desplazamiento. Y la postura, más relacionada con un estado gracias al cual se sostiene y se interioriza dicha transformación con movimientos no visibles.
¿Y por qué nos parece tan importante esta dialéctica gesto, postura? No sólo porque hace al modo de ser-estar corporal de un sujeto en el mundo sino porque nos remite al tránsito desde el cuerpo hacia niveles de representación mental. Porque al decir de Bergés: "la función postural hace del cuerpo (en particular del eje) un receptáculo donde la postura tiene lugar de representación. El cuerpo no puede constituirse como parte del yo más que bajo forma de una imagen, inaugurada en la fase del espejo descrita por Lacan".
Pensando en aquellos pacientes bebés, preescolares y escolares que tienen "inestabilidad postural" (la postura se desarma y el gesto no aflora claro y singular, confundiéndose entre sí) o "fijeza postural" (gesto y postura parecen incompatibles), me resultó enriquecedor interrelacionar elementos de diferentes teorías del desarrollo, a los efectos de mejorar el proyecto terapéutico con dichos niños.
"Despegue" del gesto y la postura entre los 8 y 12 meses
El diálogo tónico entre madre e hijo se dará inicialmente en una relación cuerpo a cuerpo, donde en forma recíproca ambos protagonistas irán amoldándose y desamoldándose. El bebé irá descubriendo a través de su sensibilidad -y en especial de su tono muscular- lo que permanece y lo que varía dentro de su cuerpo, las envolturas que lo contienen y le pertenecen (tono muscular, piel) y las que no le pertenecen (vestimenta, brazos de la madre, paredes de su cuna). Así podrá discriminar lentamente su propio cuerpo del cuerpo del otro.
¿Qué sucede en este proceso de construcción progresiva y discriminación, con la génesis del gesto y de la postura? ¿Ambos existen desde el nacimiento como figura-fondo... como instancias diferentes?
Nivel neurológico:
hipotonía fisiológica del sexto mes
El bebé recién nacido no es capaz de adoptar posturas por sí mismo. Tampoco de realizar movimientos con un significado compartido (gestos). Su tono es disarmónico:
hipotonía de tronco e hipertonía de miembros, reflejos involuntarios dominan su cuerpo. A medida que el sistema nervioso madura y que el entorno inviste al bebé corporal y motrizmente, irán esbozándose posturas y gestos.
Es alrededor del sexto mes que ocurre lo que la neurología ha llamado "hipotonía fisiológica del sexto mes" que responde a un avance en la mielinización de las fibras de los diferentes subsistemas, lográndose una independencia cada vez mayor entre unos haces nerviosos y otros.
Nivel psicomotriz gesto y postura se "despegan" (H.WaIlon)
Esta homogeneización del tono tiene seguramente un gran impacto en el bebé a nivel propioceptivo. Cuando decimos propioceptivo nos referimos a aquella sensibilidad que nos informa de la posición de nuestro cuerpo en el espacio y que está íntimamente relacionada con la sensibilidad laberíntica y con los receptores de la sensibilidad anicular. Los diferentes segmentos de su cuerpo podrán ser movilizados en forma cada vez más independiente. con una clara intencionalidad. pudiendo detenerse en una postura-pausa para luego continuar en un gesto-acción.
Tal vez esta homogeneización del tono permite en forma cada vez más fluida que surja el gesto intencional, a la vez que el bebé siente las diferentes panes de su cuerpo conectadas e integradas entre sí conformando una totalidad. Citaré nuevamente a H. Wallon. en cieno modo incomprendido filósofo y psicólogo, quien nos dice que es alrededor del sexto mes que el gesto se despega de la postura. Uniendo estos conceptos con los de Piaget. podríamos decir que a lo largo del desarrollo, el bebé comprobará que gesto y postura son transformaciones de su cuerpo. A su vez, gracias a estas transformaciones, comprobara que su cuerpo es una constante. Si esto sucede así, no será necesario para el bebé construirse en el movimiento incesante ni en la inhibición motriz, con la consecuente fijación postural
Hacia la segunda mitad del primer año de vida, los cambios en el desarrollo psicomotriz ocurren en forma vertiginosa. El bebé rola. repta, se mantiene sentado, se sienta por sí mismo, se pone en "cuatro patas". gatea, se arrodilla. se hinca, se pone de pie. cae con apoyos, camina tomado de las manilos, camina alrededor de una mesa, aprende a caer de "cola", de frente, de costado. Hacia los 12 meses se desprende del suelo y accede a la verticalidad, con todo el valor simbólico que este hecho supone. Nos parece central destacar la poca importancia que se le da en general a esta construcción motriz, a estos cambios de posición, a estas posturas intermedias.
Nivel cognitivo
¿Y qué ocurre a esta edad en el cuerpo que estudia la epistemología genética de J. Piaget? Recordemos que para J. Piaget es en el cuarto período del sensoriomotor (8-12 meses) en que se aprecia una auténtica diferencia entre intención y acto. Hay una búsqueda activa del objeto desaparecido, pero el bebé aún no puede tener en cuenta los desplazamientos visibles. Lo más interesante de lo que dice Piaget es lo siguiente: "el bebé mira los objetos durante más tiempo antes de ejecutar un acto y realiza un conjunto de movimientos exploratorios relativos al objeto y no a sí mismo. El niño de esta etapa trata de comprender".
Por otro lado. me parece riquísimo lo que la secuencia "intención y acto" determina a nivel temporoespacial. En este subestadio. Piaget señala: "empieza a manifestarse una perceptible oposición entre el pasado, lo que puede ya hacer, y el futuro; los espectáculos y los sonidos a los que puede acomodarse y así imitar".
Nivel afectivo:
angustia del octavo mes; entonamiento afectivo
La segunda mitad del primer año es un largo período para el tiempo del bebé. Numerosos teóricos del psicoanálisis han jerarquizado diferentes construcciones en este lapso. Podríamos a grandes rasgos destacar a R. Spitz. para quien la "angustia del octavo mes" es un organizador del psiquismo y se refiere a la captación por parte del bebé de que su madre no es una prolongación de su ser. sino un ser separado de él. Por otro lado, D. Stern habla en esta etapa del entonamiento afectivo entre madre e hijo. como el momento de máxima comunión entre ambos. Tal vez "la angustia del octavo mes" y "el entonamiento afectivo" sean uno la contracara del otro. elementos principales a tener en cuenta en el momento de valorar en un bebé la dialéctica cerca-lejos en su proceso de separación-individuación.
Podríamos decir que el proceso de maduración neurofisiológico, de desarrollo afectivo y cognitivo, se traduce en una discriminación progresiva no sólo de unos haces nerviosos respecto de otros, no sólo del niño con respecto a los extraños, no sólo entre intención y acto. sino -y es nuestro especial interés- entre gesto y postura. Lo interesante sería reflexionar acerca de los intervalos entre una acción y otra, entre un cambio de postura y otro. Intervalos que marcan una ausencia que, si es tolerable, será tan sólo una pausa en la sintaxis del acto.
Clínica psicomotriz:
pacientes inestables y/o inhibidos
Nos centraremos para ilustrar estas reflexiones, en aquellos pacientes con buen nivel intelectual, más o menos sanos psíquicamente, que consultan por presentar inhibición psicomotriz y/o inestabilidad psicomotriz. derivados por la institución escolar a la que concurren pues no siguen el ritmo de aprendizaje marcado por el grupo. Son impulsivos, dispersos y lentos. Sus producciones son pobres y poco creativas.
Decimos inhibición y/o inestabilidad psicomotriz porque no necesariamente son sintomatologías opuestas Pueden coexistir en un mismo niño o predominar una sobre la otra. Lo cieno es que ambas, tal como lo plantea el Prof. J. Bergés, remiten al cuerpo como señuelo ante la mirada del otro e implican al cuerpo como receptáculo constituido en el vínculo primario con la madre.
Tanto en la inhibición psicomotriz como en la inestabilidad, encontramos que la alternancia entre movimiento (gesto) y detención del movimiento (postura) no es fluida y se encuentra rigidizada en uno de los polos. El niño inhibido no puede abandonar su postura estática o bien el niño inestable no puede detener el movimiento y mantener una postura estable y confiable. O se "aterra" a la postura y no se mueve con soltura o "desarma" la postura en un movimiento permanente y sin pausa. Lo mismo sucede a nivel de acción y pensamiento: son niños poco creativos, muy inquietos o muy inhibidos. Su capacidad de juego es pobre y el trabajo no deviene desde el juego.
Considero de suma importancia para nosotros los psicomotricistas los aportes del psicoanalista Víctor Guerra acerca de lo que él dio en llamar "falso self motriz". Al respecto destaca: "estos bebés no pueden hacer uso adecuado de su actividad motriz en el sentido de promover un proceso de autonomía y separación, sino que el movimiento "desaloja** de su lugar estructurante al juego creativo". Más adelante lo vincula con la dificultad para relajarse y vivenciar la no-integración, así como con la dificultad para entretenerse. La necesidad de que el niño disfrute los momentos de distensión, de "estar en barbecho", momentos de "no integración", son tanto o más importantes que los momentos de apropiación motriz. El movimiento desalojaría el juego creativo en un niño que no tolera la ausencia de movimiento ni la presencia de una postura atenta donde los procesos de representación se movilizan. La tarea sería detenemos a reflexionar acerca de la importancia de estos momentos de detención de la acción en el visible desarrollo motor así como en la estructuración psíquica.
Reflexiones finales
Podríamos decir que el psicomotricista especialista en terapia psicomotriz intenta favorecer una armonía tónicoemocional, así como una acción transformadora del sujeto sobre el ambiente, facilitando de ese modo la permeabilidad a los aprendizajes. Para que esto sea posible deberán alternarse movimiento y postura de un modo claro y singular, donde uno oficie de figura y otro de fondo en forma discriminada y alternativa. Vale decir, un movimiento externo visible
-de desplazamiento- donde el sujeto transforma, sobre todo, la realidad externa y otro movimiento interno no visible donde el sujeto transforma principalmente su realidad interna.
Fuente: http://www.elcisne.org
"Sólo si sabemos y aceptamos que el niño desea derribar la torre de ladrillos, le resultará valioso comprobar que puede construirla".
D. Winnicott
Posiblemente antes de la torre sea el cuerpo... y en especial gestos y posturas deseen desarmarse por el placer que ello supone, pero sólo si sabemos y aceptamos que el niño lo desea, le resultará valioso comprobar que puede construirlos.
No todos los padres captan el placer del bebé por construir y por de-construir sus gestos y sus posturas, la expresión de satisfacción en su rostro cuando lo logra, luego de una prolongada y creativa "frase motriz". O no lo saben o lo inhiben, cortando una y otra vez la sintaxis del acto, colocando al niño en posturas siempre iguales y fijas. Muchos de los padres de nuestros pacientes con torpeza motriz, al relatar cómo eran de bebés, dicen:
"era un santo, comía y dormía..." gatear no, nunca gateó, eso sí: usó mucho andador..." "era muy tranquilo, el bebé ideal, de esos que ni te enteras que hay un niño en la casa".
Es del decir del bebé a través de la sintaxis de estas "frases", de la coordinación entre gesto y postura de lo que quiero reflexionar hoy.
Diálogo tónico, gesto y postura
Una de las primeras relaciones entre cuerpo y aprendizaje. se constituye en este encuentro tónico-emocional entre el bebé y su mamá -diálogo tónico-, a partir del cual en forma gradual irán discriminándose gesto y postura. Estos conformarán las sustancias principales que en forma armoniosa y dialéctica se coordinarán y se expresarán en la sintaxis de todo acto motor.
Cuando hablamos de gesto nos referimos a un movimiento con un significado compartido, donde significante y significado se irán construyendo en el devenir de la interacción madre- bebé.
Nos parece interesante lo planteado por el Prof. J. De Ajuriaguerra en su trabajo "Ontogénesis de las posturas: yo y el otro", donde señala que es en el transcurso de los intervalos entre los movimientos espontáneos del bebé y la interpretación que la madre le otorga, que ambos protagonistas se abren a la comunicación.
Jerarquizamos tanto para el niño como para la madre, el papel del intervalo, de la detención motriz, en el proceso de semantización de la realidad.
En el mismo escrito, De Ajuriaguerra plantea: "entendemos por postura una posición del cuerpo entero o de una parte del cuerpo: la postura sirve a menudo para la preparación de un acto y puede, además, ser la continuación de una serie de movimientos que conducen a un "estado". La postura, en ausencia de movimientos, corresponde a una estabilidad del cuerpo en una cierta posición". Vemos entonces que el gesto está más relacionado con el movimiento como transformación en tanto desplazamiento. Y la postura, más relacionada con un estado gracias al cual se sostiene y se interioriza dicha transformación con movimientos no visibles.
¿Y por qué nos parece tan importante esta dialéctica gesto, postura? No sólo porque hace al modo de ser-estar corporal de un sujeto en el mundo sino porque nos remite al tránsito desde el cuerpo hacia niveles de representación mental. Porque al decir de Bergés: "la función postural hace del cuerpo (en particular del eje) un receptáculo donde la postura tiene lugar de representación. El cuerpo no puede constituirse como parte del yo más que bajo forma de una imagen, inaugurada en la fase del espejo descrita por Lacan".
Pensando en aquellos pacientes bebés, preescolares y escolares que tienen "inestabilidad postural" (la postura se desarma y el gesto no aflora claro y singular, confundiéndose entre sí) o "fijeza postural" (gesto y postura parecen incompatibles), me resultó enriquecedor interrelacionar elementos de diferentes teorías del desarrollo, a los efectos de mejorar el proyecto terapéutico con dichos niños.
"Despegue" del gesto y la postura entre los 8 y 12 meses
El diálogo tónico entre madre e hijo se dará inicialmente en una relación cuerpo a cuerpo, donde en forma recíproca ambos protagonistas irán amoldándose y desamoldándose. El bebé irá descubriendo a través de su sensibilidad -y en especial de su tono muscular- lo que permanece y lo que varía dentro de su cuerpo, las envolturas que lo contienen y le pertenecen (tono muscular, piel) y las que no le pertenecen (vestimenta, brazos de la madre, paredes de su cuna). Así podrá discriminar lentamente su propio cuerpo del cuerpo del otro.
¿Qué sucede en este proceso de construcción progresiva y discriminación, con la génesis del gesto y de la postura? ¿Ambos existen desde el nacimiento como figura-fondo... como instancias diferentes?
Nivel neurológico:
hipotonía fisiológica del sexto mes
El bebé recién nacido no es capaz de adoptar posturas por sí mismo. Tampoco de realizar movimientos con un significado compartido (gestos). Su tono es disarmónico:
hipotonía de tronco e hipertonía de miembros, reflejos involuntarios dominan su cuerpo. A medida que el sistema nervioso madura y que el entorno inviste al bebé corporal y motrizmente, irán esbozándose posturas y gestos.
Es alrededor del sexto mes que ocurre lo que la neurología ha llamado "hipotonía fisiológica del sexto mes" que responde a un avance en la mielinización de las fibras de los diferentes subsistemas, lográndose una independencia cada vez mayor entre unos haces nerviosos y otros.
Nivel psicomotriz gesto y postura se "despegan" (H.WaIlon)
Esta homogeneización del tono tiene seguramente un gran impacto en el bebé a nivel propioceptivo. Cuando decimos propioceptivo nos referimos a aquella sensibilidad que nos informa de la posición de nuestro cuerpo en el espacio y que está íntimamente relacionada con la sensibilidad laberíntica y con los receptores de la sensibilidad anicular. Los diferentes segmentos de su cuerpo podrán ser movilizados en forma cada vez más independiente. con una clara intencionalidad. pudiendo detenerse en una postura-pausa para luego continuar en un gesto-acción.
Tal vez esta homogeneización del tono permite en forma cada vez más fluida que surja el gesto intencional, a la vez que el bebé siente las diferentes panes de su cuerpo conectadas e integradas entre sí conformando una totalidad. Citaré nuevamente a H. Wallon. en cieno modo incomprendido filósofo y psicólogo, quien nos dice que es alrededor del sexto mes que el gesto se despega de la postura. Uniendo estos conceptos con los de Piaget. podríamos decir que a lo largo del desarrollo, el bebé comprobará que gesto y postura son transformaciones de su cuerpo. A su vez, gracias a estas transformaciones, comprobara que su cuerpo es una constante. Si esto sucede así, no será necesario para el bebé construirse en el movimiento incesante ni en la inhibición motriz, con la consecuente fijación postural
Hacia la segunda mitad del primer año de vida, los cambios en el desarrollo psicomotriz ocurren en forma vertiginosa. El bebé rola. repta, se mantiene sentado, se sienta por sí mismo, se pone en "cuatro patas". gatea, se arrodilla. se hinca, se pone de pie. cae con apoyos, camina tomado de las manilos, camina alrededor de una mesa, aprende a caer de "cola", de frente, de costado. Hacia los 12 meses se desprende del suelo y accede a la verticalidad, con todo el valor simbólico que este hecho supone. Nos parece central destacar la poca importancia que se le da en general a esta construcción motriz, a estos cambios de posición, a estas posturas intermedias.
Nivel cognitivo
¿Y qué ocurre a esta edad en el cuerpo que estudia la epistemología genética de J. Piaget? Recordemos que para J. Piaget es en el cuarto período del sensoriomotor (8-12 meses) en que se aprecia una auténtica diferencia entre intención y acto. Hay una búsqueda activa del objeto desaparecido, pero el bebé aún no puede tener en cuenta los desplazamientos visibles. Lo más interesante de lo que dice Piaget es lo siguiente: "el bebé mira los objetos durante más tiempo antes de ejecutar un acto y realiza un conjunto de movimientos exploratorios relativos al objeto y no a sí mismo. El niño de esta etapa trata de comprender".
Por otro lado. me parece riquísimo lo que la secuencia "intención y acto" determina a nivel temporoespacial. En este subestadio. Piaget señala: "empieza a manifestarse una perceptible oposición entre el pasado, lo que puede ya hacer, y el futuro; los espectáculos y los sonidos a los que puede acomodarse y así imitar".
Nivel afectivo:
angustia del octavo mes; entonamiento afectivo
La segunda mitad del primer año es un largo período para el tiempo del bebé. Numerosos teóricos del psicoanálisis han jerarquizado diferentes construcciones en este lapso. Podríamos a grandes rasgos destacar a R. Spitz. para quien la "angustia del octavo mes" es un organizador del psiquismo y se refiere a la captación por parte del bebé de que su madre no es una prolongación de su ser. sino un ser separado de él. Por otro lado, D. Stern habla en esta etapa del entonamiento afectivo entre madre e hijo. como el momento de máxima comunión entre ambos. Tal vez "la angustia del octavo mes" y "el entonamiento afectivo" sean uno la contracara del otro. elementos principales a tener en cuenta en el momento de valorar en un bebé la dialéctica cerca-lejos en su proceso de separación-individuación.
Podríamos decir que el proceso de maduración neurofisiológico, de desarrollo afectivo y cognitivo, se traduce en una discriminación progresiva no sólo de unos haces nerviosos respecto de otros, no sólo del niño con respecto a los extraños, no sólo entre intención y acto. sino -y es nuestro especial interés- entre gesto y postura. Lo interesante sería reflexionar acerca de los intervalos entre una acción y otra, entre un cambio de postura y otro. Intervalos que marcan una ausencia que, si es tolerable, será tan sólo una pausa en la sintaxis del acto.
Clínica psicomotriz:
pacientes inestables y/o inhibidos
Nos centraremos para ilustrar estas reflexiones, en aquellos pacientes con buen nivel intelectual, más o menos sanos psíquicamente, que consultan por presentar inhibición psicomotriz y/o inestabilidad psicomotriz. derivados por la institución escolar a la que concurren pues no siguen el ritmo de aprendizaje marcado por el grupo. Son impulsivos, dispersos y lentos. Sus producciones son pobres y poco creativas.
Decimos inhibición y/o inestabilidad psicomotriz porque no necesariamente son sintomatologías opuestas Pueden coexistir en un mismo niño o predominar una sobre la otra. Lo cieno es que ambas, tal como lo plantea el Prof. J. Bergés, remiten al cuerpo como señuelo ante la mirada del otro e implican al cuerpo como receptáculo constituido en el vínculo primario con la madre.
Tanto en la inhibición psicomotriz como en la inestabilidad, encontramos que la alternancia entre movimiento (gesto) y detención del movimiento (postura) no es fluida y se encuentra rigidizada en uno de los polos. El niño inhibido no puede abandonar su postura estática o bien el niño inestable no puede detener el movimiento y mantener una postura estable y confiable. O se "aterra" a la postura y no se mueve con soltura o "desarma" la postura en un movimiento permanente y sin pausa. Lo mismo sucede a nivel de acción y pensamiento: son niños poco creativos, muy inquietos o muy inhibidos. Su capacidad de juego es pobre y el trabajo no deviene desde el juego.
Considero de suma importancia para nosotros los psicomotricistas los aportes del psicoanalista Víctor Guerra acerca de lo que él dio en llamar "falso self motriz". Al respecto destaca: "estos bebés no pueden hacer uso adecuado de su actividad motriz en el sentido de promover un proceso de autonomía y separación, sino que el movimiento "desaloja** de su lugar estructurante al juego creativo". Más adelante lo vincula con la dificultad para relajarse y vivenciar la no-integración, así como con la dificultad para entretenerse. La necesidad de que el niño disfrute los momentos de distensión, de "estar en barbecho", momentos de "no integración", son tanto o más importantes que los momentos de apropiación motriz. El movimiento desalojaría el juego creativo en un niño que no tolera la ausencia de movimiento ni la presencia de una postura atenta donde los procesos de representación se movilizan. La tarea sería detenemos a reflexionar acerca de la importancia de estos momentos de detención de la acción en el visible desarrollo motor así como en la estructuración psíquica.
Reflexiones finales
Podríamos decir que el psicomotricista especialista en terapia psicomotriz intenta favorecer una armonía tónicoemocional, así como una acción transformadora del sujeto sobre el ambiente, facilitando de ese modo la permeabilidad a los aprendizajes. Para que esto sea posible deberán alternarse movimiento y postura de un modo claro y singular, donde uno oficie de figura y otro de fondo en forma discriminada y alternativa. Vale decir, un movimiento externo visible
-de desplazamiento- donde el sujeto transforma, sobre todo, la realidad externa y otro movimiento interno no visible donde el sujeto transforma principalmente su realidad interna.
Fuente: http://www.elcisne.org
Intervención temprana en prematuros
Los bebés prematuros pierden tiempo de maduración dentro del ámbito materno. Además, por su bajo peso, requieren periodos prolongados en las unidades de cuidados neonatales. Todo ello altera el desarrollo normal del niño, quien necesitará de una estimulación adecuadamente balanceada en cada caso y de medidas que impidan la sobreestimulación de un pequeño todavía no preparado para el ambiente en el que se encuentra. A continuación, se dan los fundamentos y las acciones adecuadas para una acción que le resulte beneficiosa.
El desarrollo infantil es un proceso dinámico, sumamente complejo, que se sustenta en la evolución biológica, psicológica y social.
Los primeros años de vida constituyen una etapa de la existencia especialmente crítica, ya que en ella se van a configurar las habilidades perceptivas, motrices, cognitivas, lingüísticas y sociales que posibilitarán una equilibrada interacción con el mundo circundante.
A su vez, están profusamente estudiadas las consecuencias negativas que puede tener la presencia de factores de riesgo biológico en el desarrollo de un niño (enfermedades congénitas, lesiones perinatales, etc.), y la forma en que ello se potenciará si el niño se encuentra inserto en un medio ambiente carente de estímulos y oportunidades (de orden económico, sociocultural, etc.) que le impidan recibir tratamiento médico en forma adecuada y sistemática.
Un importante factor de riesgo lo constituye actualmente el nacimiento anticipado, ya que, debido a los avances en la medicina perinatal, ha aumentado la sobrevida de los niños prematuros de muy bajo peso. La Organización Mundial de la Salud define como prematuro a aquel nacido antes de las 37 semanas de embarazo cumplidas, lo que corresponde al 1% de los recién nacidos vivos. Dentro de esta categoría, aquellos con un peso de 1500 grs. o menos corresponden al grupo que amerita las mayores atenciones, por el riesgo de presentar discapacidad en etapas posteriores de su vida1.
En las últimas dos décadas, se han utilizado en los prematuros una variedad de intervenciones que buscan compensar su inmadurez y su abreviada experiencia intrauterina. Ellas intentan compensar el proceso que se interrumpió de manera repentina con el parto antedatado y, según distintas investigaciones, tienen efectos beneficiosos sobre el crecimiento y aumento de peso a corto plazo, disminuyen el soporte ventilatorio, los días de hospitalización y favorecen el desarrollo del neonato.
Teniendo en cuenta que la atención temprana tiene como finalidad ofrecer a los niños con déficit o con riesgo de padecerlos un conjunto de acciones optimizadoras que logren compensar o facilitar la adecuada maduración en todos los ámbitos, pueden destacarse dentro de ella dos instancias de intervención complementarias y simultáneas. Por un lado, la intervención estimuladora del neonato (Intervención Temprana propiamente dicha) y, por el otro, el manejo del medio ambiente en la unidad de cuidados neonatales.
Estimulación e intervención temprana
Las más recientes investigaciones en el campo de la neurobiología han sido específicas para demostrar cómo las neuronas de la corteza cerebral en un niño pequeño se van interconectando, de acuerdo a un esquema determinado genéticamente y según van recibiendo estímulos del medio ambiente (plasticidad del sistema nervioso).
Las mismas investigaciones son enfáticas en establecer que de no recibir estímulos, las neuronas desarrollan menos interconexiones, e incluso pueden morir. Una parte importante relativa a la forma en que se interconectan las neuronas está genéticamente determinada, principalmente aquellas destinadas al control de la respiración, el ritmo cardíaco, la regulación de la temperatura corporal o los reflejos.
Sin embargo, otra porción muy significativa depende de los estímulos del medio ambiente para su interconexión. Esos estudios han establecido igualmente la importancia de los primeros años de vida como el período crítico en el cual es posible aplicar estimulación para lograr desarrollar el máximo potencial de cada ser humano.
De acuerdo a la teoría cognitivo-afectiva de Jean Piaget, el desarrollo de las funciones sensorio-motoras, que ocurre durante los primeros años de vida, influye posteriormente en la evolución de todos los procesos mentales; así, con ellas el niño aprende acerca de los objetos y las acciones, el espacio, el tiempo y la causalidad.
Para comprender esto, es necesario mencionar lo que plantean algunos autores, en el sentido de que todo el desarrollo del niño se resume en una corticalización progresiva, que está en función estrecha con las experiencias vividas.
El aprendizaje sensorio-motor de Piaget se basa en que durante el primer año de vida gran parte del aprendizaje del niño está dado por estímulos externos o sensaciones internas y una respuesta manifiesta, todas conductas motoras aprendidas. De acuerdo con esto, es de primordial atención la estimulación motriz y psicosocial en tal etapa.
Este sistema exige que el niño actúe en su medio para que el desarrollo cognoscitivo evolucione: necesita moverse, manipular cosas, escuchar sonidos, mirar objetos para coordinar las acciones motoras simples con las percepciones que le van llegando (actos sensorio motores). Su conocimiento es la construcción que éste realizará por sus acciones, descubriendo, creando o inventando, ayudado por la estimulación y el conocimiento social que se le brinda.
Manejo y regulación del medio ambiente
Debido a sus características peculiares, el recién nacido prematuro presenta dificultad para asimilar estímulos ambientales y menor organización interna, que se manifiesta en cambios de coloración de la piel, aumento del esfuerzo respiratorio, pobre regulación de la temperatura corporal e incapacidad para mantener un estado de alerta tranquila. Dichos signos afectan la capacidad del menor para interactuar con sus padres y con el medio ambiente, dedicando su esfuerzo sólo a la autorregulación..
Los niños prematuros son neurológicamente inmaduros; consecuentemente, presentan dificultad para adaptarse al invasivo medio ambiente de la Unidad de Cuidados Neonatales. Este entorno se caracteriza por luces brillantes, ruido y frecuentes manipulaciones del neonato. En este esfuerzo por hacer frente al medio ambiente extrauterino, los niños prematuros intentan autorregularse fisiológicamente. Con frecuencia, manifiestan signos y señales de estrés.
Ambiente intrauterino
El feto inicia su vida en un medio ambiente que modula todos los estímulos que actúan sobre él mientras transcurre su desarrollo: el útero materno. Este hábitat intrauterino se caracteriza por ser un ambiente líquido, tibio, oscuro, que proporciona contención y comodidad, además de los nutrientes y hormonas necesarias para el desarrollo normal del niño en formación.
El feto siente los ruidos fisiológicos de su madre (estimulación auditiva), se mueve cuando su madre lo hace y espontáneamente, desde la novena semana de edad gestacional, tiene estimulación vestibular y kinestésica, y está en contacto directo con las paredes del saco amniótico (estimulación táctil y propioceptiva). Además, otras funciones básicas como la nutrición, la termorregulación y la modulación del ciclo sueño-vigilia se desarrollan a través de esta matriz, como medio de conexión con su madre.
Desde el punto de vista postural, el útero materno proporciona al feto la flexión global de su cuerpo, favorece el desarrollo en la línea media, la contención y, por supuesto, la comodidad necesaria, posicionándolo correctamente para que la naturaleza actúe sobre él.
Los niños que nacen prematuramente son dramáticamente privados de este pacífico medio ambiente y pierden la estimulación intrauterina necesaria para completar el adecuado desarrollo.
Medio ambiente extrauterino:
Unidad de Cuidados Neonatales (UCN)
Los neonatos intentan hacer frente a la estimulación de las luces brillantes, alarmas, ruidos fuertes de monitores y voces humanas en la UCN. Para autoprotegerse de las demandas del medio ambiente externo, exhiben conductas defensivas que corresponden a signos de estrés y autorregulación.
Signos de estrés:
Cuando los bebés prematuros que permanecen en la UCN son sobrecargados por la continua estimulación que les entrega el medio ambiente y las manipulaciones relacionadas a sus cuidados, frecuentemente muestran conductas manifiestas de estrés. Estos signos de sobrecarga de estímulo pueden corresponder a señales físicas o cambios fisiológicos. Ellos indican que el neonato no requiere estimulación adicional.
Estas señales frente a la sobrecarga de estímulos incluyen: desviar la vista o girar la cabeza en sentido contrario del estímulo, fruncir el ceño, apretar fuertemente los labios, movimientos de torsión de brazos, piernas, tronco, etc.
Signos de autorregulación:
A pesar de que los neonatos pueden exhibir conductas que son indicadoras de estrés, también pueden mostrar signos de autorregulación y organización. Estas conductas tienen por objetivo calmar al recién nacido y ayudarlo a recuperarse del estrés. Ello sucede cuando el sistema nervioso central del niño es incapaz de regular la estimulación entrante. El neonato comienza a estar hiperactivo y más despierto y muestra esfuerzos crecientes para organizar sus sistemas motor y fisiológico para alcanzar un estado de tranquilidad. Estos esfuerzos de autorregulación pueden agotar las energías del neonato, particularmente si tiene dificultad en calmarse. Algunas señales que muestran como signos de autorregulación son los siguientes: aversión a fijar la mirada, succión intensa para calmarse, moverse en forma permanente buscando contacto, etc.
Mediante el reconocimiento de estas conductas, el personal de la unidad de cuidados neonatales puede asistir la autorregulación del neonato mediante reducción de la estimulación o implementando estrategias que faciliten los procesos de autorregulación.
Objetivos generales y específicos
1. Aplicar técnicas de estimulación motora y neurosensorial global enfocadas a favorecer un adecuado desarrollo psicomotor en niños con antecedente de prematurez.
1.1. Evaluar y efectuar control postural de los neonatos.
1.2. Realizar actividades de estimulación vestibular, kinestésica, táctil, auditiva, etc., en aquellos niños capacitados para asimilar dichos estímulos.
1.3. Estimular la organización y moderación de la información sensorial que recibe el niño.
1.4. Realizar el control del desarrollo de los niños hasta los 24 meses de vida.
1.5. Posibilitar el desarrollo de estrategias que contribuyan a la mejor comprensión y establecimiento del vínculo del recién nacido y su familia durante la hospitalización.
2. Regular y adaptar el medio ambiente de la unidad de cuidados neonatales para evitar estímulos nocivos para el niño y su desarrollo.
2.1. Evaluar y realizar el control de los estímulos nocivos del ambiente.
2.2. Disminuir el estrés de los neonatos internados.
2.3. Informar al personal de la Unidad de Neonatos acerca del reconocimiento de los signos de estimulación del neonato y su manejo.
Evaluaciones
- Observación y registro de las acciones del niño y del ambiente.
- Evaluación postural.
- Evaluaciones propias de Integración Sensorial: Test of Sensory Functions in Infants (4-18 meses) y Sensory Rating Scale for Infants and Young Children (0-3 meses).
- Evaluaciones del Desarrollo: Peabody Developmental motor scale (0-83 meses), PRUNAPE (Prueba nacional de pesquisa) Lejarraga y Krupitz. (Screenig del desarrollo argentino).
- Análisis de la relación Madre Hijo (junto a otros profesionales).
Actividades
La intervención y estimulación temprana, al activar sistemas sensoriales importantes para la maduración, tiene como primer objetivo compensar la alteración de experiencias y permitir la reanudación de un proceso que se interrumpió de manera repentina con el parto prematuro
Dentro de ésta, se pueden destacar las siguientes intervenciones:
- Observar nivel de actividad espontánea del niño y la respuesta a estímulos del ambiente.
- Aplicar estimulación neurosensorial global de acuerdo a edad corregida (visual, táctil, auditiva, vestibular, estimular destrezas exploratorias y de juego, coordinación ojo mano, etc.).
- Entregar consejería a los padres sobre modalidades de estimulación del desarrollo psicomotor y manejo en el hogar de acuerdo a las necesidades específicas del menor.
- Reforzar la vinculación afectiva madre-hijo y favorecer la relación paterno-filial.
Las intervenciones en Neonatología han sido guiadas por dos tendencias o escuelas de pensamiento. La primera argumenta que, debido a que los prematuros nacieron tempranamente, se han perdido experiencias intrauterinas esenciales necesarias para el crecimiento y el desarrollo. De esta forma, sería necesario estimular los aspectos pacíficos de la matriz del útero. La otra corriente de opinión enfatiza las diferencias entre los recién nacidos prematuros y los de término. De acuerdo con esta tendencia, se necesitaría estimulación sensorial suplementaria para que los prematuros se equiparen a los recién nacidos en término.
En consecuencia, si se combinan ambas tendencias, las intervenciones sensorio-motrices pueden ser protectoras y también estimulantes.
Los principales elementos a través de los cuales se puede intervenir son los siguientes:
1. Posicionamiento y manipulación del recién nacido prematuro.
La manipulación y el posicionamiento del niño prematuro son, para las personas encargadas de sus cuidados, una de las primeras y principales instancias de intervenir sobre su desarrollo.
Cuando el niño prematuro se desorganiza y llora, la interacción con el medio ambiente puede ser inapropiada desde el punto de vista de su desarrollo. Una adecuada manipulación y posicionamiento de los recién nacidos antes y después de un procedimiento los ayuda a retomar el estado de alerta tranquilo necesario para su crecimiento y desarrollo. La manipulación y el posicionamiento adecuados producen al neonato un estado de reposo y calma.
Si el reposicionamiento ocurre estando el neonato despierto o en sueño activo, el tratante puede proceder a tocarlo y moverlo lentamente y con un propósito definido. Esta manipulación lenta y deliberada es confortable para el prematuro, el cual posee un tono muscular disminuido y por lo tanto ineficiente para contrarrestar los efectos que la fuerza de gravedad ejerce sobre ellos durante los cambios de posición.
La manipulación y el posicionamiento se involucran además con la estimulación táctil, la cual entrega una clase de estímulo que tiene consecuencias importantes en el desarrollo del recién nacido prematuro.
Algunos elementos importantes a considerar para un adecuado posicionamiento son:
- Utilizar nidos y rollos como elementos de apoyo para dar contención.
- Minimizar los efectos de la fuerza de gravedad en los bebés.
- Proveer estabilidad externa y contención que se asemeje al medio intrauterino para aumentar la habilidad del bebé para mantener una postura flexora.
- Estimular la flexión activa de extremidades y tronco.
- Promover la orientación a la línea media de las manos y la actividad mano boca.
- Disminuir deformidades craneales por presión y rotación del cuello.
2. Adaptación ambiental.
Los elementos factibles de modular en las Unidades de Cuidados Neonatales son el ruido y la luz brillante.
Modulación del ruido en la UCN.
Los recién nacidos en las Unidades de Cuidados Neonatales están continuamente expuestos a estimulación auditiva por periodos prolongados. Por este motivo, es necesario establecer rutinas de intervención que modifiquen los niveles del ruido.
El nivel de ruido puede ser reducido significativamente a través de acciones individuales, o también por medio de cambios globales o sistémicos.
Algunos sonidos innecesarios pueden eliminarse a través de las siguientes intervenciones:
- Disminuir la intensidad de la alarma de los monitores y teléfonos.
- Limitar las conversaciones cercanas al neonato.
- Responder rápidamente a apagar las alarmas.
- Apagar radios en la unidad.
- Situar a los pacientes más lábiles lejos de las áreas de alto tráfico.
- Disminuir el nivel de actividad del niño y reducir su estrés.
- La estimulación intermitente, como por ejemplo las cajas musicales o grabaciones de las voces de sus padres, podrían utilizarse solamente después de valorar la habilidad del neonato para tolerar estos sonidos. Si el recién nacido muestra signos de estrés o inestabilidad fisiológica, la estimulación debería suspenderse.
Modulación de la luminosidad en la UCN.
Los neonatos permanecen en unidades de cuidado que están continuamente iluminadas.
Distintas investigaciones llegan al consenso acerca del efecto de la pérdida de ciclos de luz diurna y artificial en los estados de sueño de los neonatos.
En un estudio de Mann y cols. se reportó que los recién nacidos prematuros que experimentan intensidades reducidas de luz y de ruido entre las 7 de la tarde y las 7 de la mañana, ganaron más peso, tuvieron sueño reparador y lograron anticipar la alimentación por pecho en comparación con aquellos prematuros que permanecieron con luz continua las 24 horas del día. Estos hallazgos nos sugieren que en las Unidades Neonatales debieran establecerse niveles de luz día-noche para promover un medio ambiente que favorezca el desarrollo de los prematuros, ya que ellos podrían estresarse con los niveles de luz.
Se puede concluir que en las Unidades de Cuidados Neonatales existe la necesidad de medir el nivel de luz necesario para apoyar y mejorar el ritmo biológico individual del neonato, y que permita, además, poder realizar los procedimientos médicos inherentes a su cuidado.
Algunas de las intervenciones posibles de realizar son las siguientes:
- Utilizar cobertores sobre las incubadoras.
- Situar a los pacientes más estables en áreas donde sea posible establecer ciclos de luz día-noche.
- Instaurar en la unidad períodos de luz tenue.
- Utilizar iluminación individualizada para la ejecución de los procedimientos terapéuticos.
- Utilizar protección visual en prematuros en fototerapia.
Los neonatos más maduros y estables son capaces de tolerar mayor estimulación visual. Ellos pueden ser capaces de explorar visualmente juguetes o móviles ubicados dentro de su campo visual. La interacción cara a cara durante el amamantamiento o el estado de alerta del recién nacido pueden ser apropiados para la estimulación visual.
3. Interacción con los padres.
La temprana relación que se establece entre los padres y sus hijos es la piedra angular en el desarrollo del niño. Estas interacciones le dan al menor confianza y seguridad y además le permiten desarrollar lazos emocionales saludables que son importantes para el proceso del apego.
En los últimos años, los investigadores y clínicos han expresado la creciente necesidad de fortalecer un medio ambiente emocional positivo para los padres y sus hijos internos en la UCN. Esto refleja el conocimiento de la necesidad de la familia y su importante rol en promover el bienestar de sus hijos. Las intervenciones han sido desarrolladas para asistir a las familias mientras el recién nacido se encuentra hospitalizado en Unidades de Cuidados Neonatales y durante su transición al hogar.
Algunas intervenciones que facilitan las interacciones positivas entre el prematuro y sus padres dentro de la institución hospitalaria son las siguientes:
- Enseñar a los padres a reconocer los diferentes estados de su hijo.
- Estimular a los padres a interactuar con su hijo cuando el estado del niño y las condiciones médicas lo permiten.
- Ayudar a los padres a reconocer las señales de estrés en los niños, a fin de modificar la estimulación e interacción.
- Asistir a los padres en relación a las expectativas del desarrollo futuro de su hijo.
- Enseñar maniobras de consuelo para el niño.
- Enseñar a los padres técnicas de posicionamiento.
- Mantener a los padres informados del estado de su hijo.
Métodos:
- Marco de Referencia de la Integración Sensorial.
- Marco de Referencia del Desarrollo.
- Marco de Referencia del Neurodesarrollo.
- Modelo bio psico social de Atención Temprana.
El desarrollo infantil es un proceso dinámico, sumamente complejo, que se sustenta en la evolución biológica, psicológica y social.
Los primeros años de vida constituyen una etapa de la existencia especialmente crítica, ya que en ella se van a configurar las habilidades perceptivas, motrices, cognitivas, lingüísticas y sociales que posibilitarán una equilibrada interacción con el mundo circundante.
A su vez, están profusamente estudiadas las consecuencias negativas que puede tener la presencia de factores de riesgo biológico en el desarrollo de un niño (enfermedades congénitas, lesiones perinatales, etc.), y la forma en que ello se potenciará si el niño se encuentra inserto en un medio ambiente carente de estímulos y oportunidades (de orden económico, sociocultural, etc.) que le impidan recibir tratamiento médico en forma adecuada y sistemática.
Un importante factor de riesgo lo constituye actualmente el nacimiento anticipado, ya que, debido a los avances en la medicina perinatal, ha aumentado la sobrevida de los niños prematuros de muy bajo peso. La Organización Mundial de la Salud define como prematuro a aquel nacido antes de las 37 semanas de embarazo cumplidas, lo que corresponde al 1% de los recién nacidos vivos. Dentro de esta categoría, aquellos con un peso de 1500 grs. o menos corresponden al grupo que amerita las mayores atenciones, por el riesgo de presentar discapacidad en etapas posteriores de su vida1.
En las últimas dos décadas, se han utilizado en los prematuros una variedad de intervenciones que buscan compensar su inmadurez y su abreviada experiencia intrauterina. Ellas intentan compensar el proceso que se interrumpió de manera repentina con el parto antedatado y, según distintas investigaciones, tienen efectos beneficiosos sobre el crecimiento y aumento de peso a corto plazo, disminuyen el soporte ventilatorio, los días de hospitalización y favorecen el desarrollo del neonato.
Teniendo en cuenta que la atención temprana tiene como finalidad ofrecer a los niños con déficit o con riesgo de padecerlos un conjunto de acciones optimizadoras que logren compensar o facilitar la adecuada maduración en todos los ámbitos, pueden destacarse dentro de ella dos instancias de intervención complementarias y simultáneas. Por un lado, la intervención estimuladora del neonato (Intervención Temprana propiamente dicha) y, por el otro, el manejo del medio ambiente en la unidad de cuidados neonatales.
Estimulación e intervención temprana
Las más recientes investigaciones en el campo de la neurobiología han sido específicas para demostrar cómo las neuronas de la corteza cerebral en un niño pequeño se van interconectando, de acuerdo a un esquema determinado genéticamente y según van recibiendo estímulos del medio ambiente (plasticidad del sistema nervioso).
Las mismas investigaciones son enfáticas en establecer que de no recibir estímulos, las neuronas desarrollan menos interconexiones, e incluso pueden morir. Una parte importante relativa a la forma en que se interconectan las neuronas está genéticamente determinada, principalmente aquellas destinadas al control de la respiración, el ritmo cardíaco, la regulación de la temperatura corporal o los reflejos.
Sin embargo, otra porción muy significativa depende de los estímulos del medio ambiente para su interconexión. Esos estudios han establecido igualmente la importancia de los primeros años de vida como el período crítico en el cual es posible aplicar estimulación para lograr desarrollar el máximo potencial de cada ser humano.
De acuerdo a la teoría cognitivo-afectiva de Jean Piaget, el desarrollo de las funciones sensorio-motoras, que ocurre durante los primeros años de vida, influye posteriormente en la evolución de todos los procesos mentales; así, con ellas el niño aprende acerca de los objetos y las acciones, el espacio, el tiempo y la causalidad.
Para comprender esto, es necesario mencionar lo que plantean algunos autores, en el sentido de que todo el desarrollo del niño se resume en una corticalización progresiva, que está en función estrecha con las experiencias vividas.
El aprendizaje sensorio-motor de Piaget se basa en que durante el primer año de vida gran parte del aprendizaje del niño está dado por estímulos externos o sensaciones internas y una respuesta manifiesta, todas conductas motoras aprendidas. De acuerdo con esto, es de primordial atención la estimulación motriz y psicosocial en tal etapa.
Este sistema exige que el niño actúe en su medio para que el desarrollo cognoscitivo evolucione: necesita moverse, manipular cosas, escuchar sonidos, mirar objetos para coordinar las acciones motoras simples con las percepciones que le van llegando (actos sensorio motores). Su conocimiento es la construcción que éste realizará por sus acciones, descubriendo, creando o inventando, ayudado por la estimulación y el conocimiento social que se le brinda.
Manejo y regulación del medio ambiente
Debido a sus características peculiares, el recién nacido prematuro presenta dificultad para asimilar estímulos ambientales y menor organización interna, que se manifiesta en cambios de coloración de la piel, aumento del esfuerzo respiratorio, pobre regulación de la temperatura corporal e incapacidad para mantener un estado de alerta tranquila. Dichos signos afectan la capacidad del menor para interactuar con sus padres y con el medio ambiente, dedicando su esfuerzo sólo a la autorregulación..
Los niños prematuros son neurológicamente inmaduros; consecuentemente, presentan dificultad para adaptarse al invasivo medio ambiente de la Unidad de Cuidados Neonatales. Este entorno se caracteriza por luces brillantes, ruido y frecuentes manipulaciones del neonato. En este esfuerzo por hacer frente al medio ambiente extrauterino, los niños prematuros intentan autorregularse fisiológicamente. Con frecuencia, manifiestan signos y señales de estrés.
Ambiente intrauterino
El feto inicia su vida en un medio ambiente que modula todos los estímulos que actúan sobre él mientras transcurre su desarrollo: el útero materno. Este hábitat intrauterino se caracteriza por ser un ambiente líquido, tibio, oscuro, que proporciona contención y comodidad, además de los nutrientes y hormonas necesarias para el desarrollo normal del niño en formación.
El feto siente los ruidos fisiológicos de su madre (estimulación auditiva), se mueve cuando su madre lo hace y espontáneamente, desde la novena semana de edad gestacional, tiene estimulación vestibular y kinestésica, y está en contacto directo con las paredes del saco amniótico (estimulación táctil y propioceptiva). Además, otras funciones básicas como la nutrición, la termorregulación y la modulación del ciclo sueño-vigilia se desarrollan a través de esta matriz, como medio de conexión con su madre.
Desde el punto de vista postural, el útero materno proporciona al feto la flexión global de su cuerpo, favorece el desarrollo en la línea media, la contención y, por supuesto, la comodidad necesaria, posicionándolo correctamente para que la naturaleza actúe sobre él.
Los niños que nacen prematuramente son dramáticamente privados de este pacífico medio ambiente y pierden la estimulación intrauterina necesaria para completar el adecuado desarrollo.
Medio ambiente extrauterino:
Unidad de Cuidados Neonatales (UCN)
Los neonatos intentan hacer frente a la estimulación de las luces brillantes, alarmas, ruidos fuertes de monitores y voces humanas en la UCN. Para autoprotegerse de las demandas del medio ambiente externo, exhiben conductas defensivas que corresponden a signos de estrés y autorregulación.
Signos de estrés:
Cuando los bebés prematuros que permanecen en la UCN son sobrecargados por la continua estimulación que les entrega el medio ambiente y las manipulaciones relacionadas a sus cuidados, frecuentemente muestran conductas manifiestas de estrés. Estos signos de sobrecarga de estímulo pueden corresponder a señales físicas o cambios fisiológicos. Ellos indican que el neonato no requiere estimulación adicional.
Estas señales frente a la sobrecarga de estímulos incluyen: desviar la vista o girar la cabeza en sentido contrario del estímulo, fruncir el ceño, apretar fuertemente los labios, movimientos de torsión de brazos, piernas, tronco, etc.
Signos de autorregulación:
A pesar de que los neonatos pueden exhibir conductas que son indicadoras de estrés, también pueden mostrar signos de autorregulación y organización. Estas conductas tienen por objetivo calmar al recién nacido y ayudarlo a recuperarse del estrés. Ello sucede cuando el sistema nervioso central del niño es incapaz de regular la estimulación entrante. El neonato comienza a estar hiperactivo y más despierto y muestra esfuerzos crecientes para organizar sus sistemas motor y fisiológico para alcanzar un estado de tranquilidad. Estos esfuerzos de autorregulación pueden agotar las energías del neonato, particularmente si tiene dificultad en calmarse. Algunas señales que muestran como signos de autorregulación son los siguientes: aversión a fijar la mirada, succión intensa para calmarse, moverse en forma permanente buscando contacto, etc.
Mediante el reconocimiento de estas conductas, el personal de la unidad de cuidados neonatales puede asistir la autorregulación del neonato mediante reducción de la estimulación o implementando estrategias que faciliten los procesos de autorregulación.
Objetivos generales y específicos
1. Aplicar técnicas de estimulación motora y neurosensorial global enfocadas a favorecer un adecuado desarrollo psicomotor en niños con antecedente de prematurez.
1.1. Evaluar y efectuar control postural de los neonatos.
1.2. Realizar actividades de estimulación vestibular, kinestésica, táctil, auditiva, etc., en aquellos niños capacitados para asimilar dichos estímulos.
1.3. Estimular la organización y moderación de la información sensorial que recibe el niño.
1.4. Realizar el control del desarrollo de los niños hasta los 24 meses de vida.
1.5. Posibilitar el desarrollo de estrategias que contribuyan a la mejor comprensión y establecimiento del vínculo del recién nacido y su familia durante la hospitalización.
2. Regular y adaptar el medio ambiente de la unidad de cuidados neonatales para evitar estímulos nocivos para el niño y su desarrollo.
2.1. Evaluar y realizar el control de los estímulos nocivos del ambiente.
2.2. Disminuir el estrés de los neonatos internados.
2.3. Informar al personal de la Unidad de Neonatos acerca del reconocimiento de los signos de estimulación del neonato y su manejo.
Evaluaciones
- Observación y registro de las acciones del niño y del ambiente.
- Evaluación postural.
- Evaluaciones propias de Integración Sensorial: Test of Sensory Functions in Infants (4-18 meses) y Sensory Rating Scale for Infants and Young Children (0-3 meses).
- Evaluaciones del Desarrollo: Peabody Developmental motor scale (0-83 meses), PRUNAPE (Prueba nacional de pesquisa) Lejarraga y Krupitz. (Screenig del desarrollo argentino).
- Análisis de la relación Madre Hijo (junto a otros profesionales).
Actividades
La intervención y estimulación temprana, al activar sistemas sensoriales importantes para la maduración, tiene como primer objetivo compensar la alteración de experiencias y permitir la reanudación de un proceso que se interrumpió de manera repentina con el parto prematuro
Dentro de ésta, se pueden destacar las siguientes intervenciones:
- Observar nivel de actividad espontánea del niño y la respuesta a estímulos del ambiente.
- Aplicar estimulación neurosensorial global de acuerdo a edad corregida (visual, táctil, auditiva, vestibular, estimular destrezas exploratorias y de juego, coordinación ojo mano, etc.).
- Entregar consejería a los padres sobre modalidades de estimulación del desarrollo psicomotor y manejo en el hogar de acuerdo a las necesidades específicas del menor.
- Reforzar la vinculación afectiva madre-hijo y favorecer la relación paterno-filial.
Las intervenciones en Neonatología han sido guiadas por dos tendencias o escuelas de pensamiento. La primera argumenta que, debido a que los prematuros nacieron tempranamente, se han perdido experiencias intrauterinas esenciales necesarias para el crecimiento y el desarrollo. De esta forma, sería necesario estimular los aspectos pacíficos de la matriz del útero. La otra corriente de opinión enfatiza las diferencias entre los recién nacidos prematuros y los de término. De acuerdo con esta tendencia, se necesitaría estimulación sensorial suplementaria para que los prematuros se equiparen a los recién nacidos en término.
En consecuencia, si se combinan ambas tendencias, las intervenciones sensorio-motrices pueden ser protectoras y también estimulantes.
Los principales elementos a través de los cuales se puede intervenir son los siguientes:
1. Posicionamiento y manipulación del recién nacido prematuro.
La manipulación y el posicionamiento del niño prematuro son, para las personas encargadas de sus cuidados, una de las primeras y principales instancias de intervenir sobre su desarrollo.
Cuando el niño prematuro se desorganiza y llora, la interacción con el medio ambiente puede ser inapropiada desde el punto de vista de su desarrollo. Una adecuada manipulación y posicionamiento de los recién nacidos antes y después de un procedimiento los ayuda a retomar el estado de alerta tranquilo necesario para su crecimiento y desarrollo. La manipulación y el posicionamiento adecuados producen al neonato un estado de reposo y calma.
Si el reposicionamiento ocurre estando el neonato despierto o en sueño activo, el tratante puede proceder a tocarlo y moverlo lentamente y con un propósito definido. Esta manipulación lenta y deliberada es confortable para el prematuro, el cual posee un tono muscular disminuido y por lo tanto ineficiente para contrarrestar los efectos que la fuerza de gravedad ejerce sobre ellos durante los cambios de posición.
La manipulación y el posicionamiento se involucran además con la estimulación táctil, la cual entrega una clase de estímulo que tiene consecuencias importantes en el desarrollo del recién nacido prematuro.
Algunos elementos importantes a considerar para un adecuado posicionamiento son:
- Utilizar nidos y rollos como elementos de apoyo para dar contención.
- Minimizar los efectos de la fuerza de gravedad en los bebés.
- Proveer estabilidad externa y contención que se asemeje al medio intrauterino para aumentar la habilidad del bebé para mantener una postura flexora.
- Estimular la flexión activa de extremidades y tronco.
- Promover la orientación a la línea media de las manos y la actividad mano boca.
- Disminuir deformidades craneales por presión y rotación del cuello.
2. Adaptación ambiental.
Los elementos factibles de modular en las Unidades de Cuidados Neonatales son el ruido y la luz brillante.
Modulación del ruido en la UCN.
Los recién nacidos en las Unidades de Cuidados Neonatales están continuamente expuestos a estimulación auditiva por periodos prolongados. Por este motivo, es necesario establecer rutinas de intervención que modifiquen los niveles del ruido.
El nivel de ruido puede ser reducido significativamente a través de acciones individuales, o también por medio de cambios globales o sistémicos.
Algunos sonidos innecesarios pueden eliminarse a través de las siguientes intervenciones:
- Disminuir la intensidad de la alarma de los monitores y teléfonos.
- Limitar las conversaciones cercanas al neonato.
- Responder rápidamente a apagar las alarmas.
- Apagar radios en la unidad.
- Situar a los pacientes más lábiles lejos de las áreas de alto tráfico.
- Disminuir el nivel de actividad del niño y reducir su estrés.
- La estimulación intermitente, como por ejemplo las cajas musicales o grabaciones de las voces de sus padres, podrían utilizarse solamente después de valorar la habilidad del neonato para tolerar estos sonidos. Si el recién nacido muestra signos de estrés o inestabilidad fisiológica, la estimulación debería suspenderse.
Modulación de la luminosidad en la UCN.
Los neonatos permanecen en unidades de cuidado que están continuamente iluminadas.
Distintas investigaciones llegan al consenso acerca del efecto de la pérdida de ciclos de luz diurna y artificial en los estados de sueño de los neonatos.
En un estudio de Mann y cols. se reportó que los recién nacidos prematuros que experimentan intensidades reducidas de luz y de ruido entre las 7 de la tarde y las 7 de la mañana, ganaron más peso, tuvieron sueño reparador y lograron anticipar la alimentación por pecho en comparación con aquellos prematuros que permanecieron con luz continua las 24 horas del día. Estos hallazgos nos sugieren que en las Unidades Neonatales debieran establecerse niveles de luz día-noche para promover un medio ambiente que favorezca el desarrollo de los prematuros, ya que ellos podrían estresarse con los niveles de luz.
Se puede concluir que en las Unidades de Cuidados Neonatales existe la necesidad de medir el nivel de luz necesario para apoyar y mejorar el ritmo biológico individual del neonato, y que permita, además, poder realizar los procedimientos médicos inherentes a su cuidado.
Algunas de las intervenciones posibles de realizar son las siguientes:
- Utilizar cobertores sobre las incubadoras.
- Situar a los pacientes más estables en áreas donde sea posible establecer ciclos de luz día-noche.
- Instaurar en la unidad períodos de luz tenue.
- Utilizar iluminación individualizada para la ejecución de los procedimientos terapéuticos.
- Utilizar protección visual en prematuros en fototerapia.
Los neonatos más maduros y estables son capaces de tolerar mayor estimulación visual. Ellos pueden ser capaces de explorar visualmente juguetes o móviles ubicados dentro de su campo visual. La interacción cara a cara durante el amamantamiento o el estado de alerta del recién nacido pueden ser apropiados para la estimulación visual.
3. Interacción con los padres.
La temprana relación que se establece entre los padres y sus hijos es la piedra angular en el desarrollo del niño. Estas interacciones le dan al menor confianza y seguridad y además le permiten desarrollar lazos emocionales saludables que son importantes para el proceso del apego.
En los últimos años, los investigadores y clínicos han expresado la creciente necesidad de fortalecer un medio ambiente emocional positivo para los padres y sus hijos internos en la UCN. Esto refleja el conocimiento de la necesidad de la familia y su importante rol en promover el bienestar de sus hijos. Las intervenciones han sido desarrolladas para asistir a las familias mientras el recién nacido se encuentra hospitalizado en Unidades de Cuidados Neonatales y durante su transición al hogar.
Algunas intervenciones que facilitan las interacciones positivas entre el prematuro y sus padres dentro de la institución hospitalaria son las siguientes:
- Enseñar a los padres a reconocer los diferentes estados de su hijo.
- Estimular a los padres a interactuar con su hijo cuando el estado del niño y las condiciones médicas lo permiten.
- Ayudar a los padres a reconocer las señales de estrés en los niños, a fin de modificar la estimulación e interacción.
- Asistir a los padres en relación a las expectativas del desarrollo futuro de su hijo.
- Enseñar maniobras de consuelo para el niño.
- Enseñar a los padres técnicas de posicionamiento.
- Mantener a los padres informados del estado de su hijo.
Métodos:
- Marco de Referencia de la Integración Sensorial.
- Marco de Referencia del Desarrollo.
- Marco de Referencia del Neurodesarrollo.
- Modelo bio psico social de Atención Temprana.
Estimulación temprana
Las consecuencias que una agresión encefálica produce en los niños presenta características que son específicas para esta etapa del ciclo vital. Los factores noxantes pueden producir su impacto por lesiones estructurales macro o microscópicas, por distorsiones en el funcionamiento o por interferencias madurativas etc. Dos circunstancias se destacan en la determinación de la lesión neurológica pediátrica, la maduración y la plasticidad neuronal. El hecho de que las funciones nerviosas del niño estén en un proceso de diferenciación y madurez determina que la lesión cerebral no sea tan localizada como en el adulto, tendiendo a un déficit generalmente difuso.
En el niño en evolución, la respuesta a la agresión implica una temprana detención y desorganización funcional con interferencias en las adquisiciones (Tallis, 1982). En general cuanto más temprano interfiere la lesión en la maduración ontogénica, más grave es la expresión de su trastorno. Además de la edad se suma a los efectos de las características de la misma la intensidad y localización. Igualmente una distorsión severa en el desarrollo sería totalmente distinta si una misma agresión se produce en la misma zona una vez terminado tanto el proceso de mielinización como el de formación celular y desarrollo sináptico que antes de haber terminado.
En el concepto de la interferencia en la maduración y el aprendizaje es central entender que además de lo que el cerebro no puede hacer es importante lo que no puede captar. Cuando el sistema nervioso no puede realizar las líneas generales del desarrollo por una interferencia lesional este busca una nueva organización que seguramente será más lábil y menos eficaz. Es decir que la lesión más que bloquear la maduración, altera su curso. El resultado de esta nueva organización alejada del desarrollo normal se expresa clínicamente en distintos síntomas y formas de funcionamiento.
¿Que es la estimulación temprana?.
La estimulación temprana considera múltiples acciones que favorecen al desarrollo del ser humano en sus primeros años, entre los que tenemos principalmente la provisión de diferentes estímulos que impresionan a los diversos receptores. Una significativa área de la estimulación está en el hecho de trabajar alrededor de los sentidos de la visión, audición y tacto. Si bien es cierto que estos receptores son importantísimos en el desarrollo integral, tampoco deja de serlo la estimulación propioceptiva.
¿Qué son los estímulos? Consideramos como tales, en un sentido amplio, todos aquellos impactos sobre el ser humano, que producen en él una reacción, es decir, una influencia sobre alguna función. Los estímulos son entonces de toda índole, tanto externos como internos, tanto físico como afectivos.
La estimulación del niño pequeño, es vieja como el mundo porque de ella también depende el ser humano para su existencia. Su maduración resulta no sólo de lo que trae consigo al nacer, sino también de lo que el medio le regala. De la gama de estímulos que bombardean al pequeño, éste toma lo que necesita: "aquí y ahora, con esta maduración y en este momento, debo (puedo) tomar esto y esto de mi ambiente". Tan estricto es este intercambio, que si en el momento crítico de incorporación de un estímulo en otro tiempo; la función consiguiente ya se instaló de modo alterado, los sistemas funcionales en que ella participa, serán por siempre otros, hasta las estructuras o el quimismo orgánico podrán cambiar
¿Porque la estimulación temprana lo antes posible?.
Existen múltiples razones para justificar porque afirmamos que los niños con trastornos neuromotores específicamente de origen central pueden obtener mejores resultados en la rehabilitación, cuanto antes empiecen a realizarlas.
Hablamos en primer término de las ventajas, que para casos de este tipo, proporciona la muy mencionada plasticidad neuronal. Es en los dieciocho primeros meses de vida cuando el niño se desarrolla y aprende mas velozmente y el cerebro, producto de esta plasticidad neuronal, reconoce y se adapta mas fácilmente a determinadas conductas ya sean normales o no. De esto se deduce que es en esta etapa donde tenemos que proveerle al niño patrones normales de movimiento con el objetivo de que el cerebro, aun inmaduro, los capte con mayor facilidad y de esta forma también evitamos que se formen patrones motrices anormales que en el futuro solo entorpecen y demoran la rehabilitación.
Como segunda razón podemos mencionar la importancia que tienen las experiencias sensoriomotrices para el desarrollo cognitivo en general. Los niños con capacidades físicas limitadas presentan trastornos perceptúales que dificultan en gran medida, el normal desarrollo de los procesos cognitivos interfiriendo además en el proceso educativo. Todo esto puede evitarse si en este periodo le proporcionamos al niño la debida información perceptual que le permita captar los estímulos y utilizarlos funcionalmente en dependencia de sus necesidades.
Otro motivo fundamental que suma importancia a la estimulación precoz, es la presencia en el recién nacido con daño cerebral de reflejos anormales de movimiento que dificultan en gran medida las reacción posturales normales tales como la posición de la cabeza en el espacio (cara vertical, boca horizontal) así como la alineación de la cabeza con el tronco y del tronco con las extremidades. Estas posturas anormales de movimiento provocan tonos musculares también anormales que varían del hipertono al hipotono. Con frecuencia estas posturas no son muy intensas en el niño pequeño por consiguiente es en esta etapa donde se pueden obtener cambios de tono y posturas para facilitar el movimiento y desarrollo del niño lo más cercano a la norma posible.
Plasticidad Neuronal.
Por lo interesante del tema y teniendo en cuenta que es el principal basamento de la restauración neurológica, hemos decidido ampliarlo, próximamente encontrará un links en la página principal.
Factores que alteran el desarrollo normal del niño.
Son cuatro los factores que pueden alterar el desarrollo normal de un niño cuando aún su sistema nervioso está inmaduro:
1-Lesión directa sobre el sistema nervioso: Cuando se lesiona una o varias partes del sistema nervioso, resulta como consecuencia la alteración o la falta de su función. Debido a que las neuronas son las únicas células que no se reproducen, la muerte de las mismas provoca consecuencias irreversibles. Dentro de estas lesiones, las más frecuentes son la Parálisis Cerebral Infantil (PCI) y la mielomeningocele.
2- Afección de otra parte del cuerpo que provoca secundariamente alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso: riesgo biológico, las enfermedades, operaciones etc. que padezcan aquellos niños que no tengan una buena estructura física o psíquica, darán como resultado trastornos psicológicos y bloqueos en el desarrollo físico.
3- Alteraciones genéticas: En la fecundación, el óvulo y el espermatozoide, se unen para formar la primera célula del nuevo individuo. Los diversos trastornos que ocurran en la unión de los cromosomas o los defectos que se encuentren en los genes, generan patologías que alteran el normal crecimiento y desarrollo del bebé. Entre muchas otras, la enfermedad más común es el síndrome de Down.
4- Riesgo ambiental: Diversos factores influyen directa o indirectamente en el desarrollo físico y psíquico del niño. Estos factores pueden ser carácter económico o cultural. Un niño que padezca la alteración de alguno de estos factores, corre el riesgo de no llegar a explotar al máximo sus posibilidades a pesar de ser capaz de alcanzarlas.
Estas alteraciones pueden ser prenatales, perinatales o postnatales.
Prenatales: aquellas que se producen entre la concepción y el nacimiento del bebé. Ej. alteraciones genéticas, enfermedades que padezca la madre o el feto, etc.
Perinatales: Anormalidades que ocurren en el momento del parto. Ej. aspiración de meconio por parte del bebé, parto demorado o instrumentado. anoxia etc.
Postnatales: Lo que le sucede al niño a partir del momento del nacimiento. Ej. accidentes, enfermedades infecciosas, falta de estimulación, abandono etc.
Hechos llamativos en el desarrollo del niño. 3, 5... meses.
Grandes cambios ocurren en el desarrollo motor normal en la etapa de maduración y crecimiento del niño pequeño. El desarrollo normal se caracteriza por la maduración gradual del control postural, con la aparición del enderezamiento, equilibrio y otras reacciones adaptativas; lo que forma la base de la actividad de destreza normal. Los primeros movimientos elementales del recién nacido van cambiando y adquiriendo complejidad y variación.
Etapa tras etapa, los logros iniciales se modifican, se perfeccionan y se adaptan para integrarse en patrones de movilidad y destrezas más finos y selectivos. A pesar de que este proceso avanza a través de muchos años, los cambios más grandes y acelerados ocurren entre los primeros 18 meses de vida, lapso en que se cumplen las etapas más básicas e importantes. Al año y medio, en efecto, el niño se incorpora venciendo la fuerza de gravedad, camina con cierto equilibrio y emplea sus manos para sostenerse y manipular, aunque todavía con cierta torpeza. Muchas cosas no puede hacer todavía, sin embargo, pero las irá aprendiendo para modificar sus actividades aún más .
Es necesario tener presente que todos los niños se desarrollan de una manera particular y a su propio ritmo. Pueden retrasarse por enfermedades interrecurrentes, malnutrición o trastornos motores. En caso de debilidad mental, el desarrollo puede ser no armónico. Lo anterior avala, que hablar de una secuencia de desarrollo estricta y absoluta, sería un error, no obstante, la manera en que los niños normales se mueven a diversas edades, se conoce bien y se pueden prever con bastante exactitud. Algunas etapas de este desarrollo, como los niveles que se alcanzan a los tres, cinco, siete y nueve meses, conocidos como jalones del desarrollo (hechos llamativos), señalar la adquisición de ciertas habilidades importantes, que preparan al niño para nuevas actividades más complejas y por ende, poseen significación especial.
Etapa de los tres meses:
Aquí el niño se prepara para la orientación en la línea media. Aunque todavía hay mucha flexión en decúbito dorsal, levantando la cabeza mientras se sostiene con los antebrazos en decúbito ventral, el niño se prepara para ampliar la extensión del tronco y de las extremidades inferiores.
Etapa de los cinco meses:
En esta etapa hay más extensión y más simetría. En decúbito ventral, el niño levanta bien la cabeza, extiende y abduce sus extremidades, se sostiene con los brazos extendidos y comienza a tratar de alcanzar objetos. Tracciona para incorporarse desde el decúbito dorsal, venciendo la gravedad, a pesar de la considerable actividad extensora en decúbito ventral y dorsal; desde donde también levanta las caderas preparándose para la actividad extensora de la bipedestación más adelante y, sentado con apoyo, tiende a echarse hacia atrás. En esta etapa existen las reacciones de Landau y de paracaidismo, que forman parte de la creciente aptitud del niño para la extensión antigravitacional. Todavía falta el equilibrio del tronco estando sentado, pero aparecen las primeras reacciones de equilibrio en decúbito ventral y dorsal.
Etapa de los 7 a 8 meses:
El niño adquiere rotación dentro del eje del cuerpo (reacción de enderezamiento corporal, que modifica a la rotación total de la temprana reacción de enderezamiento cervical.) Rueda del decúbito ventral al dorsal y viceversa. Esta rotación le será necesaria para gatear y para sentarse a partir del decúbito ventral. A los ocho meses permanece sentado sin sostén y se apoya con los brazos de costado si pierde el equilibrio. Hay reacciones de equilibrio estando sentado. Comienza a traccionar con las manos para ponerse de pie, pero todavía no sabe sostenerse sobre las manos y las rodillas.
Etapa de los 9 a los 10 meses:
En esta etapa, el niño comienza a gatear con las cuatro extremidades, sea con las manos y los pies, o alternando con una rodilla y un pie en el piso. Ya gira estando sentado y también camina siguiendo el moblaje o tomado de las manos. Todavía le falta equilibrio para pararse y, por lo tanto, no camina sin ayuda o lo hace con una amplia base de sustentación, abduciendo mucho las piernas.
Direcciones del desarrollo motor.
Pomos decir que las direcciones del desarrollo motor, son céfalo-caudal, próximo-distal y de actividades globales a específicas; donde la larga evolución motriz del lactante se caracteriza por el hecho de que un mecanismo reflejo postural normal, junto con la elaboración de las sinergias primitivas totales, hacen del mismo, por medio de una creciente inhibición, un niño capaz de moverse en forma armónica, adecuada y muy compleja.
Períodos de aceleración en el desarrollo del sistema nervioso central.
El Sistema Nervioso Central (SNC) humano en su maduración se caracteriza por poseer períodos de aceleración en su ritmo de desarrollo. El más notorio de ellos es el que se extiende desde el 7mo mes de gestación prenatal, hasta el 10mo o 11no mes postnatal. Es esta la fase de crecimiento de las células nerviosas (neuronas) y de la organización de sus contactos sinápticos; de la proliferación de las células no puramente nerviosas (neuroglias) las que juegan un importante papel en el metabolismo de las neuronas, en la estructuración del cerebro como sostén del sistema nervioso, en el proceso de aislamiento de las fibras nerviosas que conducen impulsos químicos y eléctricos. En este proceso se incluye también la formación de varias enzimas, productoras de sustancias bioquímicas importantísimas para la maduración nerviosa. Desde el punto de vista funcional, la importancia de esta fase acelerada radica en que en ella se desarrollan fundamentales funciones esencialmente humanas, elevación vertical, marcha, articulación vocal, manualización, individualización del comportamiento y otros aspectos psicológicos como la afectividad, etc.
Es por todo esto, que el sistema nervioso, tiene en esta etapa de crecimiento acelerado, gran plasticidad y alta vulnerabilidad. La plasticidad tiene que ver con su gran capacidad de aprendizaje, por ello mismo adquiere tanta importancia la acción de un noxa sobre el funcionamiento, porque frena o desvirtúa el aprendizaje. La vulnerabilidad se fundamenta también en el hecho de que su propia protección y aislamiento se encuentran incompletas por estar aún en desarrollo; y entonces, una hipoxia, una hemorragia intracraneal, la mala nutrición etc. tendrían el camino más abierto para su acción. Pero tanto esto, como la plasticidad tienen sus límites, que aumentan a medida que se completa el desarrollo. Es por tanto, en el momento de mayor plasticidad cuando el sistema nervioso nos permite actuar con efectividad en la habilitación y rehabilitación de las funciones defectuosas, por sus posibilidades de aprendizaje, es en el período de mayor vulnerabilidad, cuando el sistema nervioso nos exige una acción preventiva o curativa cuidadosa.
Fuente: http://www.neurorehabilitacion.com
En el niño en evolución, la respuesta a la agresión implica una temprana detención y desorganización funcional con interferencias en las adquisiciones (Tallis, 1982). En general cuanto más temprano interfiere la lesión en la maduración ontogénica, más grave es la expresión de su trastorno. Además de la edad se suma a los efectos de las características de la misma la intensidad y localización. Igualmente una distorsión severa en el desarrollo sería totalmente distinta si una misma agresión se produce en la misma zona una vez terminado tanto el proceso de mielinización como el de formación celular y desarrollo sináptico que antes de haber terminado.
En el concepto de la interferencia en la maduración y el aprendizaje es central entender que además de lo que el cerebro no puede hacer es importante lo que no puede captar. Cuando el sistema nervioso no puede realizar las líneas generales del desarrollo por una interferencia lesional este busca una nueva organización que seguramente será más lábil y menos eficaz. Es decir que la lesión más que bloquear la maduración, altera su curso. El resultado de esta nueva organización alejada del desarrollo normal se expresa clínicamente en distintos síntomas y formas de funcionamiento.
¿Que es la estimulación temprana?.
La estimulación temprana considera múltiples acciones que favorecen al desarrollo del ser humano en sus primeros años, entre los que tenemos principalmente la provisión de diferentes estímulos que impresionan a los diversos receptores. Una significativa área de la estimulación está en el hecho de trabajar alrededor de los sentidos de la visión, audición y tacto. Si bien es cierto que estos receptores son importantísimos en el desarrollo integral, tampoco deja de serlo la estimulación propioceptiva.
¿Qué son los estímulos? Consideramos como tales, en un sentido amplio, todos aquellos impactos sobre el ser humano, que producen en él una reacción, es decir, una influencia sobre alguna función. Los estímulos son entonces de toda índole, tanto externos como internos, tanto físico como afectivos.
La estimulación del niño pequeño, es vieja como el mundo porque de ella también depende el ser humano para su existencia. Su maduración resulta no sólo de lo que trae consigo al nacer, sino también de lo que el medio le regala. De la gama de estímulos que bombardean al pequeño, éste toma lo que necesita: "aquí y ahora, con esta maduración y en este momento, debo (puedo) tomar esto y esto de mi ambiente". Tan estricto es este intercambio, que si en el momento crítico de incorporación de un estímulo en otro tiempo; la función consiguiente ya se instaló de modo alterado, los sistemas funcionales en que ella participa, serán por siempre otros, hasta las estructuras o el quimismo orgánico podrán cambiar
¿Porque la estimulación temprana lo antes posible?.
Existen múltiples razones para justificar porque afirmamos que los niños con trastornos neuromotores específicamente de origen central pueden obtener mejores resultados en la rehabilitación, cuanto antes empiecen a realizarlas.
Hablamos en primer término de las ventajas, que para casos de este tipo, proporciona la muy mencionada plasticidad neuronal. Es en los dieciocho primeros meses de vida cuando el niño se desarrolla y aprende mas velozmente y el cerebro, producto de esta plasticidad neuronal, reconoce y se adapta mas fácilmente a determinadas conductas ya sean normales o no. De esto se deduce que es en esta etapa donde tenemos que proveerle al niño patrones normales de movimiento con el objetivo de que el cerebro, aun inmaduro, los capte con mayor facilidad y de esta forma también evitamos que se formen patrones motrices anormales que en el futuro solo entorpecen y demoran la rehabilitación.
Como segunda razón podemos mencionar la importancia que tienen las experiencias sensoriomotrices para el desarrollo cognitivo en general. Los niños con capacidades físicas limitadas presentan trastornos perceptúales que dificultan en gran medida, el normal desarrollo de los procesos cognitivos interfiriendo además en el proceso educativo. Todo esto puede evitarse si en este periodo le proporcionamos al niño la debida información perceptual que le permita captar los estímulos y utilizarlos funcionalmente en dependencia de sus necesidades.
Otro motivo fundamental que suma importancia a la estimulación precoz, es la presencia en el recién nacido con daño cerebral de reflejos anormales de movimiento que dificultan en gran medida las reacción posturales normales tales como la posición de la cabeza en el espacio (cara vertical, boca horizontal) así como la alineación de la cabeza con el tronco y del tronco con las extremidades. Estas posturas anormales de movimiento provocan tonos musculares también anormales que varían del hipertono al hipotono. Con frecuencia estas posturas no son muy intensas en el niño pequeño por consiguiente es en esta etapa donde se pueden obtener cambios de tono y posturas para facilitar el movimiento y desarrollo del niño lo más cercano a la norma posible.
Plasticidad Neuronal.
Por lo interesante del tema y teniendo en cuenta que es el principal basamento de la restauración neurológica, hemos decidido ampliarlo, próximamente encontrará un links en la página principal.
Factores que alteran el desarrollo normal del niño.
Son cuatro los factores que pueden alterar el desarrollo normal de un niño cuando aún su sistema nervioso está inmaduro:
1-Lesión directa sobre el sistema nervioso: Cuando se lesiona una o varias partes del sistema nervioso, resulta como consecuencia la alteración o la falta de su función. Debido a que las neuronas son las únicas células que no se reproducen, la muerte de las mismas provoca consecuencias irreversibles. Dentro de estas lesiones, las más frecuentes son la Parálisis Cerebral Infantil (PCI) y la mielomeningocele.
2- Afección de otra parte del cuerpo que provoca secundariamente alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso: riesgo biológico, las enfermedades, operaciones etc. que padezcan aquellos niños que no tengan una buena estructura física o psíquica, darán como resultado trastornos psicológicos y bloqueos en el desarrollo físico.
3- Alteraciones genéticas: En la fecundación, el óvulo y el espermatozoide, se unen para formar la primera célula del nuevo individuo. Los diversos trastornos que ocurran en la unión de los cromosomas o los defectos que se encuentren en los genes, generan patologías que alteran el normal crecimiento y desarrollo del bebé. Entre muchas otras, la enfermedad más común es el síndrome de Down.
4- Riesgo ambiental: Diversos factores influyen directa o indirectamente en el desarrollo físico y psíquico del niño. Estos factores pueden ser carácter económico o cultural. Un niño que padezca la alteración de alguno de estos factores, corre el riesgo de no llegar a explotar al máximo sus posibilidades a pesar de ser capaz de alcanzarlas.
Estas alteraciones pueden ser prenatales, perinatales o postnatales.
Prenatales: aquellas que se producen entre la concepción y el nacimiento del bebé. Ej. alteraciones genéticas, enfermedades que padezca la madre o el feto, etc.
Perinatales: Anormalidades que ocurren en el momento del parto. Ej. aspiración de meconio por parte del bebé, parto demorado o instrumentado. anoxia etc.
Postnatales: Lo que le sucede al niño a partir del momento del nacimiento. Ej. accidentes, enfermedades infecciosas, falta de estimulación, abandono etc.
Hechos llamativos en el desarrollo del niño. 3, 5... meses.
Grandes cambios ocurren en el desarrollo motor normal en la etapa de maduración y crecimiento del niño pequeño. El desarrollo normal se caracteriza por la maduración gradual del control postural, con la aparición del enderezamiento, equilibrio y otras reacciones adaptativas; lo que forma la base de la actividad de destreza normal. Los primeros movimientos elementales del recién nacido van cambiando y adquiriendo complejidad y variación.
Etapa tras etapa, los logros iniciales se modifican, se perfeccionan y se adaptan para integrarse en patrones de movilidad y destrezas más finos y selectivos. A pesar de que este proceso avanza a través de muchos años, los cambios más grandes y acelerados ocurren entre los primeros 18 meses de vida, lapso en que se cumplen las etapas más básicas e importantes. Al año y medio, en efecto, el niño se incorpora venciendo la fuerza de gravedad, camina con cierto equilibrio y emplea sus manos para sostenerse y manipular, aunque todavía con cierta torpeza. Muchas cosas no puede hacer todavía, sin embargo, pero las irá aprendiendo para modificar sus actividades aún más .
Es necesario tener presente que todos los niños se desarrollan de una manera particular y a su propio ritmo. Pueden retrasarse por enfermedades interrecurrentes, malnutrición o trastornos motores. En caso de debilidad mental, el desarrollo puede ser no armónico. Lo anterior avala, que hablar de una secuencia de desarrollo estricta y absoluta, sería un error, no obstante, la manera en que los niños normales se mueven a diversas edades, se conoce bien y se pueden prever con bastante exactitud. Algunas etapas de este desarrollo, como los niveles que se alcanzan a los tres, cinco, siete y nueve meses, conocidos como jalones del desarrollo (hechos llamativos), señalar la adquisición de ciertas habilidades importantes, que preparan al niño para nuevas actividades más complejas y por ende, poseen significación especial.
Etapa de los tres meses:
Aquí el niño se prepara para la orientación en la línea media. Aunque todavía hay mucha flexión en decúbito dorsal, levantando la cabeza mientras se sostiene con los antebrazos en decúbito ventral, el niño se prepara para ampliar la extensión del tronco y de las extremidades inferiores.
Etapa de los cinco meses:
En esta etapa hay más extensión y más simetría. En decúbito ventral, el niño levanta bien la cabeza, extiende y abduce sus extremidades, se sostiene con los brazos extendidos y comienza a tratar de alcanzar objetos. Tracciona para incorporarse desde el decúbito dorsal, venciendo la gravedad, a pesar de la considerable actividad extensora en decúbito ventral y dorsal; desde donde también levanta las caderas preparándose para la actividad extensora de la bipedestación más adelante y, sentado con apoyo, tiende a echarse hacia atrás. En esta etapa existen las reacciones de Landau y de paracaidismo, que forman parte de la creciente aptitud del niño para la extensión antigravitacional. Todavía falta el equilibrio del tronco estando sentado, pero aparecen las primeras reacciones de equilibrio en decúbito ventral y dorsal.
Etapa de los 7 a 8 meses:
El niño adquiere rotación dentro del eje del cuerpo (reacción de enderezamiento corporal, que modifica a la rotación total de la temprana reacción de enderezamiento cervical.) Rueda del decúbito ventral al dorsal y viceversa. Esta rotación le será necesaria para gatear y para sentarse a partir del decúbito ventral. A los ocho meses permanece sentado sin sostén y se apoya con los brazos de costado si pierde el equilibrio. Hay reacciones de equilibrio estando sentado. Comienza a traccionar con las manos para ponerse de pie, pero todavía no sabe sostenerse sobre las manos y las rodillas.
Etapa de los 9 a los 10 meses:
En esta etapa, el niño comienza a gatear con las cuatro extremidades, sea con las manos y los pies, o alternando con una rodilla y un pie en el piso. Ya gira estando sentado y también camina siguiendo el moblaje o tomado de las manos. Todavía le falta equilibrio para pararse y, por lo tanto, no camina sin ayuda o lo hace con una amplia base de sustentación, abduciendo mucho las piernas.
Direcciones del desarrollo motor.
Pomos decir que las direcciones del desarrollo motor, son céfalo-caudal, próximo-distal y de actividades globales a específicas; donde la larga evolución motriz del lactante se caracteriza por el hecho de que un mecanismo reflejo postural normal, junto con la elaboración de las sinergias primitivas totales, hacen del mismo, por medio de una creciente inhibición, un niño capaz de moverse en forma armónica, adecuada y muy compleja.
Períodos de aceleración en el desarrollo del sistema nervioso central.
El Sistema Nervioso Central (SNC) humano en su maduración se caracteriza por poseer períodos de aceleración en su ritmo de desarrollo. El más notorio de ellos es el que se extiende desde el 7mo mes de gestación prenatal, hasta el 10mo o 11no mes postnatal. Es esta la fase de crecimiento de las células nerviosas (neuronas) y de la organización de sus contactos sinápticos; de la proliferación de las células no puramente nerviosas (neuroglias) las que juegan un importante papel en el metabolismo de las neuronas, en la estructuración del cerebro como sostén del sistema nervioso, en el proceso de aislamiento de las fibras nerviosas que conducen impulsos químicos y eléctricos. En este proceso se incluye también la formación de varias enzimas, productoras de sustancias bioquímicas importantísimas para la maduración nerviosa. Desde el punto de vista funcional, la importancia de esta fase acelerada radica en que en ella se desarrollan fundamentales funciones esencialmente humanas, elevación vertical, marcha, articulación vocal, manualización, individualización del comportamiento y otros aspectos psicológicos como la afectividad, etc.
Es por todo esto, que el sistema nervioso, tiene en esta etapa de crecimiento acelerado, gran plasticidad y alta vulnerabilidad. La plasticidad tiene que ver con su gran capacidad de aprendizaje, por ello mismo adquiere tanta importancia la acción de un noxa sobre el funcionamiento, porque frena o desvirtúa el aprendizaje. La vulnerabilidad se fundamenta también en el hecho de que su propia protección y aislamiento se encuentran incompletas por estar aún en desarrollo; y entonces, una hipoxia, una hemorragia intracraneal, la mala nutrición etc. tendrían el camino más abierto para su acción. Pero tanto esto, como la plasticidad tienen sus límites, que aumentan a medida que se completa el desarrollo. Es por tanto, en el momento de mayor plasticidad cuando el sistema nervioso nos permite actuar con efectividad en la habilitación y rehabilitación de las funciones defectuosas, por sus posibilidades de aprendizaje, es en el período de mayor vulnerabilidad, cuando el sistema nervioso nos exige una acción preventiva o curativa cuidadosa.
Fuente: http://www.neurorehabilitacion.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)